Emplazan al gobierno estatal damnificados de la capital y Chichihualco para que los reubiquen
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Representantes de comunidades de Chilpancingo y Leonardo Bravo (Chichihualco), que deben ser reubicadas por los daños que ocasionó la tormenta Manuel, advirtieron que si en una semana las autoridades estatales no resuelven sus demandas de terrenos, se van a instalar de manera indefinida en la Autopista del Sol.
En una conferencia de prensa, las autoridades de seis localidades que se integraron en la Organización de Pueblos Unidos por el Desarrollo Sustentable de la Sierra de Guerrero, denunciaron que no recibieron ayuda del gobierno del estado o federal para salir de la contingencia hace cinco meses, y ahora les niegan los apoyos para cambiar sus domicilios, a pesar de que tenían acuerdos con representantes de los tres órdenes de gobierno.
El representante legal de la organización civil, David Damián García dijo que luego que pidieron ayuda para ser reubicados, porque en sus pueblos ya no existen condiciones de habitación segura, el alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos les dijo que ellos mismos deben comprar los terrenos donde se van a cambiar unas 2 mil familias afectadas.
Aclaró que las reglas del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) establece que deben instalar a los afectados en sus viviendas.
Señaló que los pueblos ya cumplieron con todos los requisitos; el acta de asamblea con el acuerdo de la población para ser reubicados, una propuesta de tres predios de compra, aprobados por la Subsecretaría de Protección Civil, y el dictamen del gobierno del estado, donde dice que efectivamente sus terrenos no son aptos para seguir habitados.
Pero a cinco meses del siniestro, no hay indicios de que los vayan reubicar, y temen que retrasen la solución hasta la siguiente temporada de lluvias que llegará en unos cuatro meses en promedio.
El comisario de Azinyahualco, en la Sierra de Chilpancingo, Carlos Morales Anota, recordó que los habitantes de esta localidad bajaron a pie a El Ocotito, cruzando cerros y ríos desbordados, estuvieron dos meses y medio en un refugio que les ofrecieron los vecinos de esa población, pero decidieron volver a sus tierras aún en condiciones precarias.
Ahora, señaló, tienen pocos alimentos y no hay medios de comunicación, pero están esperando que los apoyen con financiamiento para la construcción de las viviendas, porque ya tienen un terreno donado por Zoyatepec.
De las despensas donadas para los damnificados, que continuaban en bodegas del DIF Guerrero, con muchos productos caducados, consideró que las explicaciones de las autoridades para justificar su omisión no son creíbles, “se han burlado de nuestra desgracia”.
Las comunidades en espera de reubicación son Tierra Colorada, Balsamar y Las Joyitas del municipio de Leonardo Bravo; y de Chilpancingo, Aziyahualco, colonia Heliodoro Castillo o Chicahuales y El Fresco
Recordaron que en la última reunión de trabajo, el 16 de diciembre de 2013, el subsecretario de Asuntos Agrarios se comprometió a convocar a los delegados de la Secretaría de Desarrollo Social y de la Comisión Nacional Forestal para dar una respuesta a la brevedad a los afectados.




