En la primaria Reforma Agraria de Acapulco llevan seis meses en aulas provisionales, se quejan padres
La escuela resultó severamente dañada con el sismo de 6 grados del 21 de agosto de 2013, que tiró las ventanas y cuarteó seis aulas de las 12 que tiene
Han pasado seis meses desde el temblor que ocurrió en Acapulco, y los niños de la primaria Reforma Agraria, ubicada en el poblado de La Venta, siguen trabajando en condiciones deplorables, por lo que padres de familia exigieron a la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) que les reconstruyan su plantel.
Los niños se encuentran trabajando en cuatro aulas móviles y otros alumnos en salones improvisados, hechos con retazos de manera y pedazos de tela.
La escuela resultó severamente dañada con el sismo de 6 grados del pasado 21 de agosto, pues tiró las ventadas y cuarteó seis aulas de las 12 que tiene, un día después del temblor –recordó una de las madres– acudió a la escuela la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, quien se comprometió con la reconstrucción del plantel, pero es la fecha que no se ha hecho nada.
La escuela cada año pierde matrícula, y el año pasado, luego de ver las condiciones tan deplorables en que estaban estudiando, los padres decidieron llevarse a sus hijos; por lo que 27 niños dejaron de ir en septiembre, es decir un grupo completo, y la maestra tuvo que ser cambiada a otra escuela.
De acuerdo con informes de los maestros, en los dos últimos años han estado perdiendo la matrícula, pues tenían 420 alumnos y ahora tienen 350; y en las preinscripciones apenas dieron 50 fichas.
De los 12 salones que tiene la escuela, cuatro de ellos se encuentran trabajando en carpas que se suponen serían provisionales y otros dos apenas están divididos por unas tablas; los padres manifestaron que sus hijos se quejan del insoportable calor y el ruido, pues todas se encuentran en la cancha.
Los padres dijeron que ya han pasado seis meses y ese compromiso de Romero Suárez no se ha cumplido, aunque a la escuela fue personal del Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) para ver los daños, pero de ahí no ha pasado.
La madre de familia María Victoria dijo que van a ir a Chilpancingo, porque las autoridades no les hacen caso y no ponen de su parte para que los niños estén en condiciones de poder estudiar, pues dijo “fíjense en qué condiciones están tomando clases desde hace varios meses”.
La secretaria del comité de padres de familia, Kenia Nambo Hernández, dijo que no han querido hacer nada porque les prometieron que en febrero iban iniciar las obras, pero ya se está a más de la mitad del mes y no hay respuesta de las autoridades. Agregó que han dado varias vueltas a las oficinas de los Servicios Educativos de la Región Acapulco-Coyuca, pero no les han dado solución.
Indicó que ante esa situación tendrán que ir a Chilpancingo, para “exigir una respuesta de la SEG e IGIFE”; y adviritó que si no hay una salida favorable, tendrán que hacer la presión que sea necesaria, incluyendo las protestas, porque ya se cansaron que sus hijos estén estudiando en condiciones tan deplorables.
Nambo Hernández subrayó que los padres no quieren que se hagan reparaciones a la escuela, sino que se construya una nueva porque son aulas muy viejas, y ya están cuarteadas. (Karina Contreras).




