Mantienen Argentina y Reino Unido tensión a 30 años de la guerra por las Islas Malvinas
DPA
Buenos Aires / Londres
A 30 años del inicio de la guerra por las Islas Malvinas, el primer ministro británico, David Cameron, renovó ayer la disposición a proteger el archipiélago ubicado en el Atlántico sur, cuya soberanía también reclama Argentina, que insistió con su pedido de negociar, tal como establece la ONU.
La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, sostuvo que “es una injusticia que en pleno siglo XXI haya un enclave colonial” en las Malvinas y reiteró sus quejas porque el Reino Unido está “depredando” recursos en el archipiélago.
Al encabezar en la sureña ciudad de Ushuaia el acto central en conmemoración de los 30 años de la guerra de Malvinas, la jefa de Estado reivindicó la política de su gobierno e insistió en una serie de reclamos.
“Resulta absurdo” reclamar como propio el territorio de las islas, tras recordar que “integran la plataforma marítima de la Argentina”, afirmó la mandataria.
Políticos y veteranos de la guerra recordaron en Londres a las víctimas del conflicto, en el que murieron 649 soldados del Ejército argentino y 250 del británico tras la ofensiva que emprendió Argentina el 2 de abril de 1982.
Reino Unido respeta el derecho a decidir de los 3 mil residentes en las islas Falkland, tal como se conocen en inglés a las Malvinas, afirmó ayer un comunicado de Downing Street.
“Ese es el principio que hace 30 años se puso en juego”, indicó el comunicado de Cameron, que aseguró que seguirá siendo fiel a ese principio. La mayoría de los residentes en las islas están a favor de seguir bajo la corona británica, según diversas encuestas.
Fernández de Kirchner negó que Argentina no quiera “respetar los intereses de los isleños” de Malvinas y aseguró que hay que “vivir en paz con ellos”.
“Pocos países en el mundo tienen la libertad migratoria que tiene la República Argentina. ¿Cómo no vamos a respetar los intereses de los isleños? Queremos vivir en paz con ellos”, dijo.
A su vez, la presidenta instó a Reino Unido a mantener “una zona desmilitarizada” en el Atlántico Sur y reclamó “justicia” para la región frente a los reclamos de soberanía que postula la Argentina sobre las Malvinas. “Ha pasado a ser una causa de todos los países de la Unasur”, señaló, en relación al amplio apoyo latinoamericano con el que cuenta.




