Acusan jefes de secundarias que les faltan 148 plazas; la SEG reconoce que hay desorden administrativo y laboral
*La secretaria Silvia Romero asegura que los nombramientos políticos no se dieron en la actual administración
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Representantes de los jefes de enseñanza de educación secundaria denunciaron que no saben dónde están 148 plazas asignadas a esta área; y la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, reconoció que hay “un desorden administrativo y laboral” por los usos y costumbres, pero aseguró que los nombramientos políticos no se dieron en la actual administración.
Luego de una reunión con los trabajadores en la Escuela de Música, a propósito del reordenamiento del personal para la aplicación de la reforma educativa, indicó que hay más de 90 mil trabajadores en la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), y con los resultados del censo educativo que aplicó Inegi el año pasado, se van a ventilar las irregularidades.
Sobre las movilizaciones magisteriales en Chilpancingo y Acapulco, contra la aprobación de las leyes secundarias, para armonizar la legislación estatal respecto a la federal, señaló que el gobierno estatal acatará las nuevas disposiciones.
Reiteró que se van a respetar los derechos que los trabajadores alcanzaron a lo largo de su vida laboral, y las autoridades tendrán que construir el reordenamiento con ellos, particularmente en el tema de los comisionados.
De la reunión con los jefes de enseñanza, indicó que fue para orientar las normas, de acuerdo con los nuevos lineamientos, para que los trabajos sean más cercanos a los alumnos.
Pero las principales demandas del encuentro fueron la incorporación de varios jefes de enseñanza a centros de trabajo, y el subsecretario de Planeación Educativa, Federico López Miranda, explicó que hay demasiados, alrededor de 560, para la atención de secundaria de los diferentes sistemas que existen en la entidad.
Los trabajadores también pidieron un bono “justo” en el programa de estímulo a la jubilación, para que quienes estén en condiciones, puedan retirarse con este beneficio; cuestionaron que en la primera fase del programa, el pago para jefes de enseñanza fue de 450 mil pesos, y en el siguiente año se redujo a 150 mil. Pidieron retirarse con 500 mil pesos.
Sobre el censo escolar, Romero Suárez indicó que tienen solicitudes de más de 120 escuelas, para que sean consideradas en las encuestas, porque ya se anunció que a partir del primero de enero de 2015, la Secretaría de Educación Pública (SEP) se encargará de pagar la nómina en los estados. En la reunión, varios jefes de enseñanza señalaron que no fueron censados, porque no tienen un centro de trabajo asignado con esa clave.
Sin embargo, la secretaria dijo que cuando habló sobre esta inquietud, la semana pasada con el secretario Emilio Chuayffet Chemor, le dijo que ahora corresponde al gobierno estatal pagar la aplicación de las encuestas.
Adelantó que ya solicitó al área de Planeación Educativa que indique cuáles son los centros de trabajo que no fueron considerados en el censo del Inegi, para determinar cuánto presupuesto se necesita para este trabajo. López Miranda precisó que Inegi aplicaría las encuestas con presupuesto estatal.
Al comienzo del encuentro, Romero Suárez reconoció que hay desorden administrativo y laboral por los usos y costumbres en la secretaría, y añadió: “No queremos trascender en la SEG por deshonestos”, y aunque no se logró lo que han querido, los nombramientos fuera de la norma no se otorgaron en esta administración.
Pero si encuentran algún caso fuera de la regla, llamó a los trabajadores a impugnarlo.
En sus intervenciones, los maestros reclamaron la discrecionalidad con que se manejaban las convocatorias para recategorizaciones por la Dirección de Personal, y que aún no hubiera información sobre las personas que tienen claves como jefes de enseñanza y que no están laborando con ellos.
Pidieron la creación de plazas de jefes de enseñanza, para los que no fueron censados, porque sus claves no corresponden con sus trabajos.
Demandaron que se mantenga la figura de jefes de enseñanza, que se retiró del organigrama funcional, porque hay regiones donde 50 por ciento de los maestros no hacen planeación de sus clases, y ni siquiera trabajan los programas de estudio.
En respuesta, Romero Suárez señaló que a pesar de que Guerrero tiene uno de los mayores presupuestos de educación, se encuentra en los últimos lugares en la escala nacional, y esos resultados son responsabilidad de todos.
Reiteró que censo del Inegi va “a desnudar” al sistema educativo, “se van a descubrir muchísimas cosas”.
Uno de los docentes denunció abiertamente que en Cruz Grande, hace tres años, se dieron cuenta que un político tenía una plaza de jefe de enseñanza, porque salió en una relación de premios de maestros, con una olla de presión. Luego precisaron que se trataba del priista Juan José Castro Justo.
Luego de casi tres horas de trabajo, se acordó una nueva reunión de trabajo para fines de marzo, y la sesión continuó con subsecretarios y directores generales.




