Se quejan concesionarios de la playa Tamarindos de un nuevo bar que opera sin licencia
Karla Galarce Sosa
Concesionarios del parián Bocana, ubicado en la playa Tamarindos se quejaron porque en ese mismo lugar comenzó a operar un bar sin contar con licencia de funcionamiento y sin cambiar el tipo de concesión porque sólo se autoriza la venta de artesanías y artículos de playa.
Las inconformes acusaron que con la colocación de plantas, mesas, sombrillas y sillas de una empresa cervecera también se obstruye el libre tránsito y se invade el área común de la concesión que ocupa el parián.
La comerciante María Florencio Santana dijo que la propietaria de tres de los 24 locales que componen el parián, Guillermina Arellano Delgado no avisó que rentaría sus locales y, quien llegó tampoco sabe cuáles productos están obligados a vender.
Maria Florencio informó que el bar, en cuyo interior hay una rocola, comenzó a vender bebidas el martes pasado sin contar con los servicios básicos como sanitario o lavamanos.
“Los espacios que nos corresponden a cada concesionario son pequeños y ninguno está acondicionado para ofrecer un servicio de bar o cantina”, denunció.
Reclamó que el dueño del bar ocupe el área común y haya cercado con plantas, sillas, mesas y sombrillas para anunciar con su mobiliario que vende cervezas y cualquier tipo de bebidas.
“El dueño del bar no se ha tomado la molestia de avisarnos, nosotros no sabemos quién es el propietario de ese lugar, pero no nos gusta que se haya extendido y nadie, en todos los años que llevamos aquí trabajando, hemos hecho eso porque no nos está permitido”, señaló.
Al respecto, en entrevista efectuada en esa zona de playa el presidente de la Unión de Restauranteros y Concesionarios del área del Fuerte de San Diego a la Base Naval, Rodolfo Ortíz Peralta, dijo que “los señores están invadiendo un giro que no les pertenece porque para tener una licencia se requiere de un permiso de la Zona Federal que expide la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se requiere un registro y tener una licencia de funcionamiento”.
Señaló que con la apertura de ese negocio, se afecta a los parianeros por lo que se viola y engaña a las autoridades.
Ortíz Peralta lamentó que no se tengan visitas de inspección de ningún nivel gubernamental, pese a que la vigilancia corresponde a los tres niveles.
En ese lugar se pudo observar que el local cuenta con un consola, una barra con botellas de diferentes tipos de bebida, una hielera, sillas, mesas y tres sombrillas de la empresa cervecera.
“Nosotros vamos a llamar los concesionarios y no vamos a permitir que el señor venda un producto afuera y que respete el giro para el que se expidió la zona federal”, expuso el propietario del restaurante La Bocana, ubicado a un costado del parián de esa zona de playa.
Exigió a los tres niveles de gobierno para que las leyes se cumplan y se impida que se afecten los derechos de otros concesionarios.




