Desde el sábado está prohibido el ingreso de frutas al penal de Las Cruces
Carlos Moreno A.
Desde el sábado está prohibido que familiares de los reclusos en el penal de Las Cruces ingresen frutas los días de visita, lo que generó molestia.
Según fuentes extraoficiales del penal, la orden fue dada por el subsecretario de Sistema Penitenciario, Miguel Ángel Orihuela Hernández; el subsecretario de Prevención y Operación Policial, Juan José Gatica Martínez, y el director del penal, el abogado Alfredo Flores Tapia, luego del cateo hecho en esa cárcel el pasado 2 de marzo, donde se frustró un convivio en una celda y hubo dos personas detenidas, además de que se hallaron aparatos electrónicos, bebidas alcohólicas y droga, y otro cateo más el 10 de enero.
Se informó que la medida es porque se argumento por parte de las autoridades penitenciarias que los frutos son utilizados por algunos presos para hacer bebidas embriagantes.
En la entrada principal al penal están apostados cinco policías de la Fuerza Estatal, quienes revisan las bolsas de los visitantes en una mesa y les piden que sólo lleven comida, utensilios de aseo y agua para los presos.
Ahí los policías les indican a las personas que está prohibido ingresar frutas o teléfonos celulares.
En la puerta de acceso al reclusorio, los agentes estatales colocaron una cartulina donde se informa que no se permite el pase de ingreso con frutas como uvas, nanches, piña, guayaba, ciruelas, cacahuates, plátanos, peras, manzanas y naranjas, así como envases de vidrio, cucharas metálicas, armas de fuego, armas blancas y bebidas alcohólicas.
Familiares consultados ayer durante el ingreso a la cárcel por visita, quienes omitieron sus nombres, se quejaron de que no se les avisó que estaba prohibido llevarles frutas a los presos; “la semana pasada sí nos dejaron entrar con frutas y ahora no”, señaló doña Carmen, madre de un acusado por lesiones.
Las personas que traían cosas no permitidas tuvieron que encargarlas con personas que estaban en la entrada o en negocios cercanos, donde pagaban de 5 a 10 pesos.
También los policías estatales les indicaban a los familiares que podían encargar las cosas a una persona que se ubicaba en una casa a un costado del estacionamiento, quien les cobraba 10 pesos.




