Arzobispo: preocupa la división de la CRAC; puede “derrumbar” el proceso comunitario
Aurora Harrison
El arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, declaró que preocupa a la Iglesia la división que hay entre los dirigentes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), lo que pueda “derrumbar” el proceso comunitario en La Montaña y Costa Chica de Guerrero.
Durante la conferencia de prensa, a pregunta sobre las declaraciones que hizo el ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo durante su comparecencia en la Contraloría, el pasado viernes, en las que señaló que las acusaciones en su contra tienen motivos politicos; dijo que lamenta las confrontaciones, que es importante que se dé información oportuna a la ciudadanía, que no podía juzgar las afirmaciones, pero eran lamentables.
En cuanto al diálogo entre el vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa la Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, y el gobierno estatal, declaró que “creo que el diálogo se dio en condiciones de armonía”, que no le corresponde él dar a conocer lo que se habló en esa reunión, porque sólo fue “observador”.
Pero sí aclaró que “ellos tendrán que dar la información oportuna… yo estuve como observador, creo que el diálogo que se dio fue en condiciones de armonía, de escucharse, cada quien expresando su punto de vista”.
En cuanto a lo declarado por el ex gobernador Zeferino Torreblanca, de que la acusación en su contra por el desvío de recursos es por motivos políticos, el arzobispo dijo que las confrontaciones son muy lamentables, que cuando hay denuncias se tendrán que hacer de manera pertinente y es importante que la ciudadanía pueda tener información oportuna sobre ese tipo de presentaciones.
“Son declaraciones, no puedo juzgar, pero es muy lamentable que se estén dando este tipo de situaciones, y no puedo opinar”, declaró el arzobispo cuándo se le preguntó sobre lo dicho por el ex mandatario estatal.
Antes, en su comunicado, dijo que a 18 años de la fundación de la CRAC hay un saldo positivo para la regiones donde está presente, en términos de seguridad para los pueblos indígenas, que se han organizado para responsabilizarse de esos temas; por esa razón hace un llamado a sus dirigentes, para rescatar y mantener ese logro.
“Sin embargo, en los últimos meses se ha agudizado una división interna, que causa una gran preocupación y puede derrumbar este proceso comunitario, que tanto ha costado en los pueblos indígenas de las regiones de La Montaña y Costa Chica de Guerrero”, dijo el obispo y señaló que la CRAC ha llegado a ser un patrimonio de los pueblos.
Además, dijo que “la CRAC ha hecho grandes esfuerzos y nos ha mostrado iniciativas valiosas, que siguen teniendo valor, es necesario que sus dirigentes dejen a un lado los intereses económicos y políticos ajenos a los pueblos indígenas, vuelvan a la inspiración original de la Policía Comunitaria, como un servicio gratuito a la comunidad, con alto sentido democrático, por la participación de los pueblos en las asambleas donde toman decisiones”.
Aclaró que no ha tenido contacto con los dirigentes de la CRAC, que el padre Mario Campos, de la diócesis de Tlapa, es quien está mas cercano a ellos, pero dijo que a través de los medios se ha enterado de las “diferencias”, por esa razón “hacemos la observación, pero ellos tendrán que dar el valor a lo que significa la aportación comunitaria”.
Precisó que con los que sí ha tenido acercamiento es con el dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado (UPOEG), Bruno Plácido, pero es para encaminar a una relación con el gobierno estatal, para “darle la forma adecuada que pueda tener la UPOEG, la policía ciudadana, con el reconocimiento de los municipios”.
En otro tema, sobre la iniciativa para despenalizar el aborto en Guerrero, declaró que el gobernador Ángel Aguirre Rivero “me hizo un comentario”, pero aclaró que no fue una reunión para hablar de ese tema, pero insistió en que la postura como Iglesia es “defender la vida, desde su surgimiento hasta su terminación natural, esa es la postura”.
Acerca de que el gobernador declaró que ya habló con él sobre eso, el arzobispo Garfias Merlos aclaró que solo fue un “un comentario”, e insistió en que seguirá en defensa de la vida de un ser humano, desde antes de su nacimiento.




