Hay total hermetismo en torno del estado de salud de Gabriel García Márquez
Mercedes Barcha, esposa de Gabriel García Márquez, y su hijo Gonzalo García Barcha salieron del domiclio en el que convalece el escritor a las 14:10 horas, sin hacer caso a las preguntas de la prensa.
Antes, cerca del medio día, el autor de Cien años de soledad fue visitado por su geriatra, Emilio García Mayo, quien también guardaó silencio sobre su salud.
“Es información que sólo la familia puede dar”, dijo el doctor del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán antes de visitar al Nobel en su domicilio, donde permaneció por espacio de una hora.
Mónica Alonso, asistente del autor, no quiso hacer declaraciones pese a que ayer desmintió las versiones de una nueva lucha que Gabo está librando contra el cáncer.
Tampoco quiso hablar la empleada doméstica que tardó dos horas en ir al supermercado para llegar en un taxi de sitio de con huevos, jugo, agua, arroz, aceite y hasta cochinita pibil.
A la casa del novelista colombiano llegaron también un vendedor de refrescos y un técnico de línea telefónica pasado el medio día.
Varios medios, tanto escritos como televisión, aguardan afuera de la casa del autor de Cien años de soledad cualquier novedad. (Julieta Riveroll / Agencia Reforma / Ciudad de México).




