Muestra en fotografías la trayectoria del escenógrafo Alejandro Luna
*Inauguran en Casa Borda la exposición Cinco décadas de teatro de Alejandro Luna
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Si bien hay cierto misticismo entre los mexicanos en lo que a fechas y números se trata, para el escenógrafo Alejandro Luna, la exposición Cinco décadas de teatro de Alejandro Luna, inaugurada en Casa Borda, le tiene sencillamente contento; “la exposición, de alguna manera refleja lo que he hecho en esta vida y voy a seguir haciendo”.
Inaugurada este jueves por la tarde dentro de las actividades del XIII Coloquio Nacional Cultura y nación hoy la exposición reúne en imágenes algunas de las escenografías montadas por Luna, arquitecto de profesión, en diversas puestas en escena.
“Estoy muy contento de poder exhibir testimonios de estos trabajos”, comentó al tiempo que agradeció a la gente que en su momento y aún en la actualidad se da tiempo para tomar imágenes de su labor como escenógrafo e iluminador.
En ese sentido, las fotografías van desde los años setenta hasta la actualidad y muestran trabajos que van desde el minimalismo hasta la estridencia, pasando por lo conceptual.
Así, vemos imágenes de la obra El pelícano, de August Strindberg y dirigida por José Caballero en 1974 en el teatro Casa de la Paz en la ciudad de México, o el clásico Juan Tenorio montado en 2003 en el teatro Julio Castillo, también de la capital del país.
En ambas, se nota la planeación, la ejecución y la meticulosidad de quien es en la actualidad maestro de la gran mayoría de los escenógrafos del país.
En ese sentido, es de recalcar su trabajo a lado de grandes del teatro como Luis de Tavira, Hugo Hiriart y Paul Leduc, lo que le valió para obtener el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 2001.
Asimismo, recordar que ha participado en poco más de 300 puestas en escena como iluminador, como escenógrafo pero que como él siempre dice: el teatro es un arte colectivo.
Parco en su hablar, pero muy puntual, aseguró que en la actualidad, es de lamentarse que aún se enseñe de manera empírica la mecánica teatral, la iluminación, maquillaje vestuarios y hasta iluminación.
No obstante, aceptó que en el país hay mucho trabajo en cuanto a teatro se refiere; “hay mucho trabajo para el teatro, hay una oferta inmensa de teatro de calidad muy variable,”, puntualizó.
Cuestionado sobre el embate de espectáculos como el cine o incluso la televisión y que éstos le pudieran tener ganada la partida al teatro, Luna argumentó que “hay solamente un problema no de cantidad sino de aceptación de esa especie de intimidad; recordemos, el teatro es un arte vivo que existe, en donde uno se confronta con otros seres humanos en tiempo real, respirando el mismo aire y se pasa el tiempo juntos; eso es insustituible, ni la televisión ni el cine ni nada lo sustituye”.
La exposición Cinco décadas de teatro de Alejandro Luna, está compuesta en esta ocasión para Casa Borda por decenas de fotografías tomadas por fotógrafos como Lourdes Almeida, Rodolfo Alcaraz, Gabriel Figueroa Flores e incluso el extinto Juan José Gurrola, compinche de Luna por muchos años.




