Llena un incendio de humo el sureste de Chilpancingo; quema vegetación y lo apagan con un helicóptero
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Un incendio a las afueras de Chilpancingo humeó la zona suroeste de la ciudad y movilizó a personal de Protección Civil del estado y del municipio, a personal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) y de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), estos últimos usaron por primera vez en el estado, el helibalde de la aeronave que presentaron la semana pasada y puede transportar 700 litros de agua.
Desde las 10 de la mañana se observó una intensa humareda al sureste de la ciudad, era también visible desde los poblados de Tixtla y Petaquillas.
En una visita al lugar, por la colonia de la OPCG que está sobre la carretera Chilpancingo-Petaquillas, se observó que el fuego ya había consumido al menos una veintena de palmas y en el lugar sólo había un campesino que intentaba contener las llamas apoyado con una bomba de fumigar que llenó con agua.
El solitario hombre dijo que vio a las autoridades acudir al mismo incendio pero por otro sitio, la entrada de la colonia 20 de Noviembre, es decir, rodeando el cerro para atacarlo de frente, en contra del viento.
Ahí se pudo observar cómo el fuego estaba en calma, se veían llamas que no sobrepasaban los 20 centímetros de altura, pero después de un fuerte soplido de viento las llamas alcanzaron un metro y medio de altura e hicieron crujir los árboles que cambiaban los tonos de sus troncos cafés y sus verdes hojas a un intenso negro carbonizado.
Para la una de la tarde se entrevistó al coordinador del equipo aéreo de la delegación en Guerrero de la Conafor, Juan Moreno Sánchez, quien informó que hasta ese momento no se había utilizado el helicóptero de combate a incendios forestales para transportar agua.
Recordó que el helicóptero llegó a Guerrero el primero de abril y hasta ayer tenía siete incendio,s “trabajados”, de los cuales tres habían sido en el municipio de Chilpancingo; “hemos volado cinco horas con tres minutos, se han trasladado 79 elementos; el helicóptero nos ha permitido hacer un trabajo mucho más rápido. La gente llega menos cansada y puede trabajar más duro”.
Ante la pregunta, indicó que de acuerdo con su bitácora “estamos trasladando siete personas en promedio, depende de la temperatura, altura y el viento que hay en el lugar. En el primer viaje se llevan seis elementos, ellos limpian y dejan preparado el sitio para que lleguen los demás”.
En cuanto a por qué no se había utilizado el helibalde, aseguró que en los lugares a los que han acudido no contaban con fuentes de agua cercanas y ejemplificó: “venimos de Arcelia, ahí hay un incendio que vamos a dejar seguir porque está en una zona muy accidentada y no podemos combatirla con el helibalde porque la única fuente es el (río) Balsas y nos queda como a 20 minutos, no sirve, está muy lejos”.
Al momento, dio cuenta de que llevan registrados 47 incendios con 3 mil 347 hectáreas; dijo que en su mayoría son en hojarasca y pastizales, por lo que aseguró que no se han presentado incendios que puedan calificar como graves, pues no tienen registradas afectaciones en árboles adultos.
Sin embargo, advirtió que estas quemas no permiten que los bosques se regeneren con nuevas generaciones de árboles, por lo que si esto se vuelve habitual, envejecen y no hay árboles que los remplacen cuando llegan al término de su vida natural.
En cuanto a los incendios, dijo que todos los que tienen reportados han sido provocados, pero se desconoce la causa, pues ni siquiera se utilizan los lugares para la siembra, “al parecer llega alguien, le prende y se va, pero se han dado lejos de las poblaciones”.
Alrededor de las cuatro de la tarde se observó a la aeronave que utiliza la Conafor trasladar agua en el helibalde que tiene una capacidad de 700 litros y se pudo constatar que recargó por lo menos en tres ocasiones.




