Comerciantes de Chilapa desalojaron con violencia a vendedores del viejo mercado
De la corresponsalía, Chilpancingo * Luego de que este fin de semana comerciantes del nuevo mercado de Chilapa desalojaron en forma violenta a vendedores del antiguo centro de abastos ubicado en el primer cuadro de esta ciudad, la situación política en esta ciudad es tensa.
El dirigente de 80 comerciantes que venden sus productos en el centro de la ciudad, Víctor Ariza Acevedo, dijo que unas 250 personas participaron en el desalojo contra sus compañeros y que dicha acción fue dirigida por su hermano Santos Ariza quien es el líder de los locatarios del mercado central cuyo inmueble lo construyó la pasada administración municipal encabezada por el alcalde priísta Gustavo Miranda González, actual diputado local.
“Ya nos desalojaron, nos humillaron, pero eso no importa ya que en los próximos días nos vamos a instalar en la explanada del Palacio Municipal para expender nuestros productos”, advirtió el dirigente del grupo de comerciantes.
Dijo que en el recuento de los daños materiales ocasionados por el desalojo efectuado la madrugada de este sábado, asciende a varios miles de pesos.
Y es que cuenta Víctor Ariza Acevedo, los locatarios dirigidos por su hermano Santos Ariza, llegaron al antiguo mercado armados de palos, barretas y piedras que usaron para destruir los locales.
“Fue una situación muy cabrona porque se vivieron horas de terror y afortunadamente no hubo heridos ni muertos ya que nuestros compañeros guardaron la compostura”, aseveró.
El dirigente del grupo de los 80 locatarios del antiguo mercado no ocultó las serias diferencias que tiene con sus dos hermanos, Maclovio actual alcalde perredista del municipio y Santos Ariza Acevedo quienes, según él, “se han unido para reprimir a los verdaderos comerciantes”.
“Yo apoyé a mi hermano para que llegara a la alcaldía, pero ahora estamos viendo que nos equivocamos al darles nuestro respaldo”, indicó.
Mencionó que el día del desalojo, su hermano el alcalde Maclovio Uriza solamente estuvo de espectador y dejó que los comerciantes del nuevo mercado desalojaran a los locatarios y tianguistas del viejo centro de abastos.
Mencionó que ya presentaron una demanda penal ante la agencia del Ministerio Público del fuero común (MP) en contra de su hermano Santos y del resto de los comerciantes que participaron en la agresión.
Y es que según dijo el dirigente, ellos ya tenían en sus manos un amparo que les concedió la justicia federal que establecía actos en su contra.
Ayer domingo, los comerciantes y tianguistas del antiguo mercado recogían sus pertenencias que tenían en sus locales, en tanto que el resto de los locatarios vendían sus productos en completa normalidad en el nuevo centro de abastos que se encuentra en la entrada principal de Chilapa.
“Nosotros vamos a realizar acciones de protesta en las próximas horas, en estos momentos solamente estamos recogiendo las pocas pertenencias que nos dejaron y posteriormente nos reinstalaremos en algún lugar del centro de la ciudad”, manifestó el comerciante, Jesús García Rendón.
Indicó que el proyecto de ellos es instalar en el centro de la ciudad un supermercado gastronómico, artesanal y de productos básicos.
Refirió que el grupo de 80 comerciantes decidió no trasladarse al nuevo mercado porque este edificio es insuficiente para albergar a todos los que se dedican a esta actividad comercial además porque enfrenta condiciones insalubres.
Este reportero acudió al domicilio particular del alcalde Maclovio Ariza para que diera su versión de los hechos.
Un joven moreno de pelo corto abrió la puerta y luego de preguntar quien era el que buscaba al alcalde, dijo que éste no se encontraba.
“Estoy seguro de que allí está mi hermano, yo hace unos minutos lo acabo de ver, seguramente no quiere dar la cara”, dijo al reportero Víctor Ariza Acevedo quien es vecino de Maclovio.
El actual mercado central ubicado en la entrada principal de Chilapa alberga a 800 comerciantes, pero los días domingos tradicionales de Tanguis, el número asciende hasta 2 mil que incluye a los tianguistas que bajan de las comunidades indígenas a expender sus productos artesanales.




