Empeoran las afectaciones en las casas de la colonia Rosario Ibarra tras el sismo del jueves
Vecinos de la colonia Rosario Ibarra, ubicada al surponiente de la capital, denunciaron que sus casas resultaron dañadas por el sismo del jueves 8 de mayo magnitud 6.4 en la escala de Richter.
En una visita a la colonia a petición de los vecinos, donde el 15 de septiembre se registró un desplazamiento de tierra que dejó un grieta y decenas de casas dañadas, se pudo constatar que las condiciones de las viviendas han empeorado.
Durante el recorrido realizado ayer por la mañana, los vecinos relataron que a ocho meses de que se abriera una grieta en la colonia, con los últimos sismos sus viviendas se hundieron más de 10 centímetros y las fisuras en las estructuras también crecieron.
En una casa de madera con techo de lámina de cartón, doña Elda Catalán Romero, explicó que el temor entre los vecinos es generalizado. Al menos 27 familias necesitan ser reubicadas, pero ante la falta de apoyo de las autoridades algunas optaron por abandonar sus casas y rentar en otro lugar, pero quienes no tienen dinero para hacerlo decidieron permanecer ahí a pesar del riesgo que representa.
Relató que cinco familias que estaban rentando, hace algunas semanas regresaron a la colonia, pues el gasto que implicaba pagar la renta les estaba afectando económicamente, y a pesar de que en reiteradas ocasiones solicitaron el apoyo del gobierno municipal, nunca fueron atendidas.
La madre de 4 hijos, recordó mientras intentaba encender el fuego para cocinar sus tortillas, que “hace mucho que no viene el alcalde, por lo menos en este año no ha venido, y cuando llego a venir sólo fue para tomarse la fono, y nosotros no queremos eso, queremos que nos ayude”.
En su casa se registró un hundimiento nuevo, provocado por el sismo del jueves y la réplica del sábado 10 del mayo.
Otra de las vecinas, quien no quiso dar su nombre, comentó que con los sismos del 18 de abril y 8 de mayo las grietas del suelo incrementaron su tamaño; además sus viviendas se hundieron, ocasionando temor entre los habitantes, a quienes les preocupa la proximidad de la temporada de lluvias y que continúen los temblores.
Denunciaron que en lo que va del 2014 el alcalde Mario Moreno no ha visitado la colonia para informarles sobre los avances del proceso de reubicación, por lo que consideran que son nulos.
Catalán Romero comentó que personal del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), de Protección Civil estatal y de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, emitieron recomendaciones a las autoridades municipales para tomar las medidas de prevención necesarias y no exponer a los afectados.
Según el documento que emitió el Cenapred el 22 de septiembre del 2013, “en esta zona se han reportado movimientos telúricos, caída y flujo de suelos y rocas. Especialmente en el extremo oeste de la colonia, donde se presume que existe una falla geológica activa”.
La dependencia recomendó la realización de estudios geotécnicos y geofísicos a fin de corroborar o descartar la existencia de una falla geológica activa en este sector, sin embargo los vecinos del lugar aseguran que estos estudios no se han realizado bajo el argumento de que no hay recursos para tal efecto.
La Dirección General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, encabezada por Ricardo de la Cruz Musalem, envió un oficio a la Subsecretaría de Protección Civil del gobierno del estado el 25 de septiembre del 2013 en el que se informa que las viviendas afectadas por el agrietamiento en paredes “se encuentran construidas sobre materiales geológicamente inconsolidados, fácilmente disgregables dentro del área de un antiguo circo de deslizamiento de ladera que se delinea claramente en el campo”.
Las familias afectadas por la grieta aseguraron que no existen condiciones para seguir en sus viviendas, ante la posibilidad de que con otros sismo se vengan abajo, por lo que demandaron su reubicación inmediata. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo).




