Se quejan vecinos del cierre de calle desde hace un mes por trabajos de la CAPAMA
Habitantes y comerciantes de la calle Reforma, que conecta los barrios Las Crucitas y Los Naranjos, se quejaron por la lentitud con la que los trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio (CAPAMA) substituyen la tubería del drenaje en dicha vialidad, misma que desde hace un mes fue cerrada en su totalidad.
Entrevistado al interior del negocio que atiende, el señor Mario Hinojosa, explicó que al inicio de la obra, los trabajadores de CAPAMA le explicaron que el drenaje no estaba conectado con el de la calle Rubén Mora, por lo que se encontraba tapado y tenía una fuga, “pero yo la fuga nunca la vi”, aclaró.
Explicó que los trabajos de reparación se han realizado durante un mes, cerrando completamente la circulación vehicular, tiempo que consideró “muy lento, porque vienen, ponen un tubo y se van”, además de que “tardan en venir, y llegan a las once y a la una ya se van, tranquilos, felices, tal y como es la CAPAMA”.
Por su parte, Juan Carlos Franco, otro de los habitantes afectados por la obra, criticó que “el proceso ha sido muy lento; y sí nos afecta, la verdad, porque de hecho ya han tenido accidentes niños y una que otra señora se ha caído ahí”, debido a que los trabajadores abrieron un hoyo de aproximadamente tres metros de largo en la calle, esparcieron tierra y hasta hace unos días pusieron señalamientos.
De acuerdo con las vecinas del lugar, los trabajadores de CAPAMA les informaron que la obra tardaría aproximadamente un mes y que mediante ésta se reemplazaría el sistema de drenaje de toda la calle, pero en la obra únicamente laboran dos o tres empleados y “mientras uno trabaja, el otro se sienta en la sombra a tomarse un refresco, o está ahí sin hacer nada”, denunció una de ellas.
“Si (CAPAMA) no se siente capacitada como para mantener tantos trabajadores, debieran de tomar en cuenta recortarlos, pero pagarles y que estén constantemente, no tener a varios y que vengan un día sí y un día no”, sugirió Juan Carlos Franco.
Debido a que consideraron que la obra no presenta ni un 25 por ciento de avance y faltan más de 200 metros de calle, los vecinos urgieron a CAPAMA para que “pongan más atención ¿no?, acerca de sus trabajadores o sus empleados, que los capaciten y que vengan a supervisarlos”, porque aseguran que únicamente van “se hacen tontos dos horas”, no trabajan, y se justifican diciendo que no hay presupuesto para continuar con las labores (Yee Trujillo).




