Paz y tranquilidad pública dependen de la nueva Constitución, afirma Salgado Gómez
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
En la inauguración del Foro de Consulta Ciudadana para una Nueva Constitucionalidad en Guerrero, el secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez, dijo que de la vigencia cabal de la nueva Constitución dependerá la paz y la tranquilidad pública.
Por ello celebró que el gobernador Ángel Aguirre Rivero promueva ahora una reforma para el “reforzamiento de una democracia participativa”.
Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Jesús Martínez Garnelo, dijo que la sociedad guerrerense “exige un nuevo escenario constitucional que permita construir un nuevo Guerrero; un régimen constitucional que sea el promotor, la base, de un renovado esfuerzo colectivo para impulsar decidida y definitivamente el desarrollo del estado”.
Mientras tanto, el presidente municipal Héctor Astudillo Flores propuso que el periodo de las administraciones municipales no sea de tres sino de cuatro años.
En el foro realizado en el auditorio del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del estado, participaron una treintena de abogados, especialistas del derecho, académicos de la Universidad Autóno-ma de Guerrero (UAG), de la Escuela Libre de Derecho de México, magistrados, jueces, servidores públicos y organismos no gubernamentales.
Salgado Gómez explicó que las 140 modificaciones, supresiones y adiciones que ha tenido la Constitución Política vigente desde 1950 no han sido sistemáticas ni interdisciplinarias, sino que más bien ha sido un proceso “desarticulado, por lo que funciona de manera oficiosa y deficiente”, aunque matizó que no todo ha sido malo.
Dijo que ahora el proceso de reforma que convocan los tres poderes del estado “se aprecia como un fenómeno social irrenunciable para actuar en la proyección de un mejor futuro para Guerrero”.
Ante un auditorio lleno con empleados del gobierno del estado, del Poder Judicial y del Congreso local y pocos ciudadanos, añadió que la nueva Constitución se va a oxigenar “por los nuevos tiempos democráticos y brindará una estructura normativa que permitirá a la sociedad auto renovarse a sí misma”.
El secretario de Gobierno explicó que de la vigencia cabal de la nueva Constitución dependerá la paz y la tranquilidad pública y que de ahí nace la necesidad de que en las reformas participe la sociedad y abrir la participación ciudadana.
En su intervención, Salgado Gómez no hizo ninguna referencia al conflicto que vive el gobierno estatal con los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa como consecuencia del desalojo violento del 12 de diciembre, con resultado de dos estudiantes asesinados por policías estatales y federales y tres más heridos de bala. Asimismo, al término del acto se negó a contestar preguntas del reportero.
Por su parte el presidente del TSJ dijo que el de ayer fue un encuentro “eminentemente democrático, cuya matiz tiene un enorme significado evolutivo para la vida institucional de nuestro estado; esta es su aquiescencia, pues representa la oportunidad de escuchar, de aportar, de pensar y el sentir de la ciudadanía acerca de la situación que guarda nuestra ley local, así como las propuestas o visiones que los académicos, especialistas y la población en general tienen, para superar los retos y así revertir los rezagos, así como el de fortalecer las instituciones y generar nuevos estándares de desarrollo en sus diversos niveles, todo ello en el marco de una nueva constitucionalidad en Guerrero”.
Dijo que hoy “la sociedad guerrerense exige un nuevo escenario constitucional que permita construir un nuevo Guerrero; un régimen constitucional que sea el promotor, la base, de un renovado esfuerzo colectivo para impulsar decidida y definitivamente el desarrollo de nuestro amado estado”.
El magistrado agregó que en este contexto se requiere un documento “que ponga a la vanguardia a nuestro estado; que promueva y permita la consecución de un mejor desarrollo humano y social, en un entorno de armonía y paz, pues, finalmente, reitero, estas han de constituir la teleología de un ordenamiento jurídico de esta naturaleza”.
De las ponencias que fueron entregadas antes y después del foro, que duró no más de dos horas, se tuvo acceso a la del presidente municipal, Héctor Astudillo Flores.
En su escrito, el alcalde plasmó tres propuestas; en la primera expone que el periodo de las administraciones municipales no debe durar 3 años, sino 4, pues dijo que en América Latina solamente México y Haití ?tienen mandatos de tres años.
Argumentó que el periodo de cuatro años permitirá plantearse “un desarrollo en lo social y también en lo político en cada una de sus demarcaciones”.
La segunda propuesta tiene que ver con la creación a nivel constitucional de un Instituto de Fortalecimiento Municipal, “no una dirección, no una coordinación”, sino “un instituto que tenga recursos ?propios, orientarlos del Congreso del estado anualmente para que sirvan técnicamente en función de los presidentes municipales, síndicos, secretarios de obras publicas, contralores, tesoreros, que sirvan para orientar correctamente la administración publica municipal y que dentro de esta innovación que pueda tener la Constitución se reconozca el servicio civil de calidad en los municipios, para que todos aquellos servidores públicos que se vuelven en ocasiones expertos en catastro, expertos en la planeación de desarrollo urbano puedan tener los reconocimientos como los tienen en otras actividades”.
El tercer punto de su documento más que propuesta fue una opinión, en la que dijo que “el mejor homenaje que pudiéramos hacer, el Congreso del Estado, el Tribunal Superior de Justicia y todos los que tienen una responsabilidad legal a las cuestiones de Constitución y de leyes, es entregarle una nueva Constitución a los guerrerenses”.




