Marchan en silencio alumnos del plantel 27 del Conalep en Azueta
Maricela Santos, corresponsal, Zihuatanejo * Estudiantes del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) de Zihuatanejo, marcharon por las principales calles de la ciudad para exigir castigo contra el chofer del microbús 70 de la UTUPZI, que el pasado 26 de noviembre arrolló al estudiante Enrique Ponce Rojas de 15 años quien entró en coma y falleció el 3 de diciembre pasado.
Asimismo, que se coloque un puente en una zona escolar cercana al bulevar que conecta al área turística de Ixtapa donde fue atropellado el estudiante.
Unos 500 estudiantes del plantel 27 del Conalep, encabezados por el director Luis Enrique Alvarez, se manifestaron en silencio en tres distintos lugares de la ciudad.
Exigieron con pancartas que los transportistas moderen su velocidad y respeten las normas viales como circular con la puerta cerrada, no hacer paradas fuera de las establecidas, respetar los semáforos y las líneas peatonales.
Asimismo, pidieron la intervención de las autoridades encargadas de impartir justicia para que aprehendan al conductor del microbús 70 afiliado a la Unión de Transportes Urbanos y Permisionarios de Zihuatanejo (UTUPZI) que arrolló al estudiante Enrique Ponce Rojas de 15 años quien entró en coma y falleció el 3 de diciembre.
Los estudiantes y profesores se dividieron en tres contingentes: uno que salió del plantel, otro que partió casi frente a las instalaciones de una organización transportista y la otra que partió casi frente al ayuntamiento con el fin de “poder permear más en la conciencia de los conductores y sensibilizarlos de lo que puede ocasionar una imprudencia”, según explicó Enrique Alvarez quien se lamentó que la falta de una cultura vial haya acabado con la vida de un joven de 15 años.
Los tres contingentes se reunieron en la catedral donde se celebró una misa simultánea al sepelio de su compañero fallecido que fue sepultado en la comunidad de San Juan de las Flores en Atoyac. Los estudiantes y maestros formaron filas sobre las banquetas, utilizaron los puentes peatonales y durante la marcha declinaron dar entrevistas pues era una protesta silenciosa en la que todos portaban un moño negro.Enrique Alvarez declaró al término de la manifestación que este es la segunda vez que un estudiante muere cerca de estos centros escolares, víctima de la imprudencia de los conductores.




