Acusan vecinos que CAPAMA ha ignorado fuga en Mozimba por años
Miles de litros de agua se desperdician diariamente desde la calle Granjas hasta la calzada Pie de la Cuesta del fraccionamiento Mozimba. De acuerdo con los vecinos y locatarios, los reportes por la fuga de agua han sido ignorados durante muchos años por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA).
Los vecinos aseguraron que el problema ha sido persistente desde hace años, aunque la fuga “sólo se ve cuando hay agua”. A pesar de los múltiples reportes que han hecho a la dependencia, miles de litros de agua siguen derramándose diariamente por toda la calle hasta llegar a la calzada Pie de la Cuesta, en donde se encauzan hacia una rejilla del sistema de alcantarillado público.
Consultada al respecto, la señora María Enríquez, quien se encarga de un contenedor de basura que se ubica sobre la vialidad, expresó: “Estamos (trabajando) sobre el agua, y está peligroso porque se han caído varios niños y señoras; se pone bien resbaloso”, y aseguró que en ocasiones la calle se encuentra seca, pero también “hay veces que se hace como arroyo”.
Por su parte, el vecino del lugar Jesús Silva denunció que la fuga ha existido desde hace más de dos años, y que los trabajadores de CAPAMA pasan por el lugar, pero nunca se han detenido a revisar el problema o a tratar de arreglarlo.
“No la pueden controlar, y se hace muy peligroso porque a veces hay mucha lama, cuando llueve, o con la misma fuga que no deja de estar fluyendo, se hace lama y la gente se ha caído aquí. Inclusive yo me caí una vez también”, reclamó.
Durante un recorrido por la calle Granjas, se comprobó que la fuga de agua potable se ubica a escasos metros de la calle principal, se extiende por toda la vialidad en un trayecto de más de 170 metros, y ha generado tramos muy difíciles de transitar a pie por el lodo y la lama excesiva sobre el pavimento.
Aunado a estos accidentes, la señora María de los Ángeles Gutiérrez de 66 años, denunció que dos postes de luz, que iban a ser colocados hace más de siete meses por los trabajadores de la Dirección de Alumbrado Público, se encuentran tirados sobre la banqueta, obstaculizando el paso de los peatones y se quejó porque a principios del mes de octubre del año pasado, en una ocasión en que salió por la noche a tirar la basura, se tropezó con uno de éstos, cayó y se fracturó una pierna.
Para evitar que los accidentes continúen en esta zona, los habitantes y comerciantes pidieron que la CAPAMA envíe a sus trabajadores para que reparen la fuga y detengan el desperdicio de agua que ha prevalecido durante años, sin ninguna respuesta (Yee Trujillo).




