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Si soy gobernador, lo primero que haría es “limpiar la casa”: Zeferino

 * Inaugura las oficinas del Frente Cívico de Chilpancingo y dirigentes de éste lo destapan como su candidato

 Ossiel Pacheco, enviado, Chilpancingo * Si fuera gobernador, “vamos a soñar que así fuera”, trabajaría igual que en Acapulco: “primero limpiaría la casa”, dijo el alcalde porteño Zeferino Torreblanca Galindo en una plática en el Tecnológico de esta capital, antes de ser destapado para ese cargo por dirigentes del recién creado Frente Cívico de Chilpancingo (FCCH).

Lejos del 2005, pero ya con la efervescencia de la sucesión a la gubernatura del estado, el alcalde porteño estuvo aquí, acompañado de la plana mayor del Frente Cívico de Acapulco (FCA), para inaugurar las nuevas oficinas del FCCH, acto al que no asistió precisamente el presidente del organismo, Víctor Wences Martínez.

Nadie entre los asistentes dio una explicación fehaciente sobre la ausencia del ex candidato del PRD a la alcaldía capitalina, a quien se identifica con la corriente del senador Armando Chavarría Barrera, aunque trascendió que fue presionado para que no se presentara.

Allí, Torreblanca Galindo anunció que va a integrar un equipo con alcaldes que van a terminar su periodo el próximo 30 de este mes para apoyar a los presidentes muniicpales electos del PRD de modo que éstos tengan mejores gobiernos, no repitan ni reediten errores, “para que tengamos mejores presidentes y ello redunde en mejores condiciones de vida de los guerrerenses”. Se trata, precisó, de transmitir “algunas experiencias” más que de actuar como asesor de los nuevos alcaldes.

Ante los asistentes, recordó que su participación política inició en contra “de que unos cuantos decidieron por muchos, que las decisiones sobre la vida económica y política de los municipios las tomara ese grupo selecto de ciudadanos que lo mismo eran diputados, luego senadores, brincaban de un puesto”.

Y dijo que la conformación de los frentes cívicos era para despertar de la apatía y letargo en que permanecía la sociedad que no hacía posible que la transformación de este país se diera, “parecía lejano que aquella tesis del maestro (Daniel) Cosio Villegas de las monarquías sexenales pudiera derrumbarse”. 

Zeferino Torreblanca dijo que el peso específico que tiene una organización cívica es levantar conciencia entre el resto de la sociedad, y que el FCCH tendrá que impulsar la participación de los ciudadanos y que lograr el cambio democrático en la entidad pasa por la salida del PRI y de sus viejos métodos de hacer política.

Emulando al eslogan del ayuntamiento de Acapulco, y que utilizo durante su campaña por la alcaldía, Torreblanca llamó a los asistentes a trabajar para construir el Guerrero que queremos y anhelamos. La presencia del alcalde porteño congregó a empresarios, colonos, maestros y campesinos que se dieron cita al ágape en el céntrico restaurante La Finca, tras inaugurar las oficinas del Frente Cívico de Chilpancingo.

Ahí el líder de la colonia Del PRI, Rolando Ramírez dijo que ya no tenía razón de ser el nombre que lleva esa colonia, pues en las últimas elecciones ahí había ganado la oposición y resaltó que hacía falta una organización plural para tener libertad de expresar. Avizoró que el pueblo de Guerrero, constituido en frentes cívicos, formará un movimiento que llegará como una gran ola para transformar el estado, “como hemos visto la transformación de Acapulco en tres años, después de que los gobiernos priístas se acabaron el puerto y lo dejaron deteriorado”.

Presentó a Torreblanca como “punta de la lanza de la democracia”, por lo que el próximo año en las elecciones federales de 2003 debería primero buscar la diputación federal y en el 2005, como candidato del FCCH, la gubernatura”.

En el mismo sentido fue la intervención de la maestra fundadora del FCCH Ana María Bernabé, quien proclamó que van por la gubernatura del estado.

Entre los nuevos frenteciviquistas de la capital están además los regidores electos perredistas José Arcos Arcos y Francisco Damián, y los empresarios Rómulo Vázquez Castañón y Marta Bautista de Linares.

Llegaron al lugar el ex delegado federal de la Semarnat, Pablo González Villalva, y el director del periódico local Pueblo, Gustavo Salazar Adame. De igual forma, el campesino Agustín Morales de Jaleaca de Catalán, quien se quejó del alcalde de Chilpancingo José Luis Peralta Lobato, a quien acusó de pretender imponer a un comisario que rechaza la comunidad.

Estuvo el dirigente de campesinos de Tlacotepec, Eustolio Pani, y también llegó el alcalde electo de Teloloapan, Modesto Brito, quien saludó al alcalde de Acapulco.

Tras hora y media de camino llegó un grupo de campesinos de Llanos de Tuxtepec al restaurante para ofrecer su respaldo a Torreblanca Galindo. Ahí al término del ágape, el alcalde se reunió con los dirigentes del Consejo Guerrerense 500 Años de Resistencia Indígena Gelasio Gatica, Gaudencio Mejía y Luis Zacarías Quiroz.

El acto inaugural de la sede del FCCH en el centro de esta ciudad congregó al ex secretario de Administración y Finanzas de Acapulco Carlos Alvarez Reyes, quien se perfila como coordinador de los trabajos de los frentes cívicos en la entidad; la diputada electa Gloria Sierra López; el síndico electo Fernando Donoso Pérez, y el regidor electo Rubén Padilla Fierro.

También asistió Julio Ortega Meza, elegido presidente del Frente Cívico de Acapulco la noche del pasado martes en una asamblea que se llevo a cabo en las oficinas de esa organización. El empresario y suplente del síndico electo Donoso Pérez, quien asumirá como presidente del FCA el próximo 1 de diciembre, fue presentado ante la concurrencia.

Estuvieron además la ex alcaldesa de Atoyac de Alvarez, María de la Luz Nuñez Ramos, el secretario particular del alcalde, Damián Terrazas Sánchez, y el suplente del alcalde porteño Luis Barrera, así como empresarios, colonos, maestros, campesinos y profesionistas que no pertenecen a ningún partido y militantes del PRI y del PRD de la capital.

Preguntan alumnos del ITCH sobre su proyecto como gobernador

Antes, por la mañana, en el Cinema Jacarandas en la capital del estado, el alcalde de Acapulco participó en el simposium de Contaduría y Administración organizado por el Instituto Tecnológico de Chilpancingo, donde expuso la conferencia Etica y administración pública. Ahí dijo que la corrupción no se ha acabado, pero que su administración buscó acotarla, porque si los recursos son escasos, éstos deben ser empleados para construir calles y dotar de servicios a la población.

Ante un auditorio de 700 alumnos y maestros, Torreblanca dijo que finalmente a la gente no le interesa si es de izquierda o de derecha un gobierno, sino que le resuelvan sus necesidades de tener calles pavimentadas, se introduzca agua potable o drenaje, “y las obras las usan priístas, perredistas, panistas y ciudadanos sin partido”.

Y asentó que más allá de los partidos políticos o de las sectas, y de los intereses del partido que lo llevó al gobierno municipal, “mi compromiso fue con la sociedad”.

Durante su ponencia se transmitió en la pantalla del cinema un video sobre la modernización administrativa del ayuntamiento, el sistema de control patrimonial, en telecomunicaciones, cartografía digital que se emplea en Catastro, y la digitalización del Registro Civil.

Terminada su exposición, de nueva cuenta en la pantalla gigante del cine proyectó su declaración de impuestos ante el auditorio juvenil. Y dio a conocer que su sueldo bruto como alcalde asciende a 68 mil pesos, aunque recibe un salario neto de 45 mil pesos, resultado del pago de impuestos sobre salarios.

No obstante que la disertación iba en otro tenor, uno de los alumnos de entrada preguntó al alcalde qué haría en el gobierno del estado.“Primero hay que pandear la burra para montarla. No es algo que me obsesiona”, pero admitió que le gustaría gobernar el estado.Y agregó: “Vamos a soñar que así fuera, primero haríamos igual cómo lo hicimos en el ayuntamiento de Acapulco, llegar a limpiar la casa y después empezar a modernizar la administración”.

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