Impide Profepa rellenar el acceso de El Pueblito, en Revolcadero, acusan
* El terraplén fue parcialmente derruido para descargar el exceso de agua en la Laguna Negra después de las lluvias * No hay permiso para echar tierra al vaso lagunar, advierte el organismo federal
Jeanette Leyva Reus * Restauranteros y comerciantes de El Pueblito de Revolcadero denunciaron que trabajadores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) les han impedido arreglar el acceso principal hacia los 36 negocios que forman ese conglomerado, por lo cual sus ventas han bajado.
Debido a ello, desde el pasado jueves se vive un ambiente de tensión, ya que los trabajadores de Profepa intentaron clausurar un camión de volteo que vertía tierra para rellenar el terraplén que sirve de puente entre Revolcadero y El Pueblito, casi en la desembocadura de la Laguna Negra de Puerto Marqués.
Mónica Palma, Tude Ventura, Tranquilina Román, Leopoldina Contreras, Teresa Cortés, Juana Ozuna y Maximina Peña, propietarias de restaurantes ubicados ahí, recordaron que el problema se originó con las lluvias de hace quince días que provocaron inundaciones en Puerto Marqués, por lo cual la comisaria de dicho lugar, Selene Salinas Pérea, les pidió abrir el terraplén para permitir que el agua desembocara al mar.
Pasada la inundación, el pasado jueves 7 de noviembre la comisaria y propietarios del centro restaurantero se disponían nuevamente a rellenar el acceso para permitir la entrada de vacacionistas y proveedores a los 36 negocios, pero trabajadores de Profepa se lo impidieron.
Así, ahora hay un puente destruido, en el que, por un lado, un poste con cables de electricidad se tambalea peligrosamente cerca del agua.
Las restauranteras se quejaron de la actitud de los trabajadores de Profepa, quienes alegaron que ellas no tenían permiso para echar tierra a la laguna “y nos amenazaron con meternos a la cárcel”.
Explicaron que pagan todos los servicios: agua, luz y licencias de funcionamiento desde hace varios años; “aquí tenemos instalados más de cuarenta años, y dicen que el puente no estaba, cuando eso no es cierto, aquí ha estado siempre, mienten”.
Dijeron que ya pagaron el anticipo para obtener la concesión del área, pero a la fecha no les han resuelto nada; “tenemos miedo, se acerca la temporada de turismo y no podemos estar así, nosotros no somos ambulantes, pagamos nuestros impuestos”.
Consideraron que el problema se ha originado con la construcción de la unidades habitacionales y grandes negocios; “antes no se inundaba, ahora vinieron de Costco, de la Nestlé, Nissan, a tomar fotos, porque dicen que este puente hace que el agua no llegue al mar, y se inunde, pero no es cierto, antes esto no pasaba”.
Propusieron que si los consorcios son afectados por el terraplén se organicen y se construya un puente, alto y de concreto, que permita el paso de las corrientes de agua y que los automóviles entren a sus negocios.
Mientras la entrevista se llevaba a cabo se pudo observar cómo automovilistas se regresaban después de ver el acceso destruido, mientras que turistas que intentaban caminar en una parte lo hacían con dificultad sobre las piedras que quedaron. Finalmente, los comerciantes señalaron que de no llegar a un acuerdo con la Profepa, continuarán con el “emparejamiento” del rústico puente.




