Empleados de la UDA denuncian acoso y cese injustificado por el nuevo director
Dos trabajadores de lista de raya de la Unidad Deportiva de Acapulco (UDA), denunciaron que el nuevo director, Miguel Ángel Rivero Adame, los acosó laboralmente y los desalojó de las instalaciones de manera injustificada.
Aseguraron que por instrucciones de Rivero Adame, policías vigilan las instalaciones para evitar que ingresen nuevamente, y que argumentó que “él puede hacer lo que quiera” porque tiene el respaldo del gobernador del estado, por ser su sobrino.
En una conferencia de prensa organizada afuera del Parque Papagayo, los trabajadores expusieron que desde que el funcionario tomó posesión en reemplazo de Patricia Pérez Yépez, el pasado 3 de abril, la mayoría de los trabajadores han sido maltratados y hostigados laboralmente por Rivero Adame.
En la lista que Rivero Adame entregó a los policías de las personas a las que deben impedir el acceso a las instalaciones, se encuentran los nombres de Juan Vargas Flores, Javier Gallardo Balanzar, Norberto Guerrero Quirino, Jonathan Lozano Oliva, Elías Berrut Bustos, Armando Magallón de la Mora, y la propia ex directora, Patricia Yépez, señalándolos como empleados “dados de baja”.
El velador de la UDA, Juan Vargas Flores relató que en la madrugada del lunes, Rivero Adame tuvo un altercado con uno de sus trabajadores de confianza, hasta después de las tres y media de la mañana, y cuando finalmente lo dejó salir de las instalaciones, se dirigió a él, hostigándolo.
Aseguró que al expresarle al director que no le podía entender lo que le decía porque se encontraba en un estado inconveniente, Rivero Adame le ordenó que se saliera del inmueble, amenazándolo con que él era abogado y tenía todo el apoyo del gobernador, por ser su sobrino.
Vargas Flores afirmó que el día martes se presentó nuevamente a trabajar, cerca de las dos de la tarde, pero cuatro horas después el director llegó, le gritó nuevamente, y mandó a sus guardaespaldas -que se identificaron como militares-, a desalojarlo con el apoyo de las patrullas de la Policía Preventiva municipal número 051 y 053.
Esa misma noche, por miedo a perder el trabajo que ha tenido durante los últimos 11 años porque el director se negó a darle algún documento que señale que fue despedido, Vargas Flores cumplió su horario laboral de 10 de la noche a 6 de la mañana en la banqueta de la UDA, pero nuevamente los policías le pidieron que se retirara.
Ante este despido injustificado, llamó a la autoridad correspondiente a que resuelva su situación laboral, o en caso de que sean despedidos “que (el director) lo haga como debe de ser, ¿sabes qué? te liquido, y retírate, ya no te necesito”, porque sus familias dependen económicamente de ellos.
“Si el gobernador va a seguir haciendo estos atropellos, pues que mal está el señor gobernador; y si le dio la orden el secretario (de Gobierno), Humberto, pues vuelve a pasar lo de Ayotzinapa, nos están reprimiendo con la policía”, concluyó.
En el caso del trabajador de mantenimiento, Jonathan Lozano Oliva, contó que el martes 10 de abril al presentarse a trabajar a las ocho de la mañana, uno de los nuevos empleados del director, de nombre Víctor, le informó que tenía la orden del director de no dejarlo pasar, ni dejarlo registrar su asistencia, y le arrebató la bitácora de entrada.
Dijo que al dirigirse con Rivero Adame, éste le indicó “tómate unas vacaciones, vete a descansar”, y se negó a entregarle un oficio de vacaciones o días de descanso. Por la tarde, Lozano Oliva acudió nuevamente a las instalaciones, pero en calidad de visitante, y a la llegada del director, también fue desalojado, minutos después de Vargas Flores.
Al final de la conferencia, ambos trabajadores indicaron que esperarán al próximo lunes 16 de abril, día en que se pagará la quincena, para comprobar si les serán pagados los días laborados o si deberán tomar otras medidas para garantizar el cumplimiento de sus derechos laborales (Yee Trujillo).




