Florentino Cruz Ramírez
Congreso local: una coyuntura decisiva
Para Gloria Sierra y Yolanda Villaseñor, con aprecio y solidaridad.
Tengo la enorme fortuna y lo digo con mucho orgullo, de conocer y ser amigo de la mayoría de mujeres y hombres que por sus propios méritos fueron electos diputados locales para la próxima legislatura; sé de sus capacidades académicas en algunos, en otros de su éxito y desarrollo profesional; en otros más, de lo fuerte de los liderazgos que ejercen en sus comunidades, producto de la consecuencia y honradez que han demostrado en muchos años de trabajo silencioso y tesonero, a veces, no lo suficientemente valorado; pero en todos y todas reconozco un profundo cariño y compromiso con Guerrero. No tengo en ello la menor de las dudas.
Motivado por esa convicción, me permito, ahora que sé que los partidos políticos están realizando los análisis correspondientes al periodo electoral pasado, así como ajustando lo que será su accionar en los próximos tres años; hacer algunos comentarios que espero contribuyan al establecimiento de una inquietud política de discusión mayor, que si bien deberá ser coordinada desde el Congreso local y los partidos políticos, sería sano y deseable la participación ciudadana más amplia posible que la legitime y que hiciera posible sentar las bases para un reencuentro histórico de y entre los guerrerenses.
Ser diputado local es una oportunidad única para, desde el Congreso, generar encuentros y acuerdos que no sólo construyan leyes positivas, sino, y lo más importante, la posibilidad de grandes coincidencias y movilización política ciudadana que cree las condiciones para que todos sin exclusiones podamos edificar un futuro distinto para Guerrero.
Veamos si ante la puerta que se abre, somos capaces de disponer las llaves necesarias de manera oportuna.
En las próximas contiendas electorales ya no existiría seguridad de triunfo para nadie. Esa inseguridad en los resultados electorales es en mi opinión, clave en el futuro político y económico para nuestro estado.
Lo digo así, porque libera a hombres y mujeres, incluso a los partidos y al gobierno actual, para que lejos de pensar en el liderazgo del beneficio personal o ventajas partidarias de carácter sectario y unilateral, nos coloque a todos en la posibilidad de abordar y resolver sobre temas fundamentales para el desarrollo de nuestra entidad, hasta ahora vetados por quienes nos han gobernado y sus alianzas con los grupos de poder económico.
La amnistía de los presos políticos; una ley estatal de concordia y pacificación; una ley indígena que salvaguardando el interés del estado de Guerrero, reconozca los derechos de los pueblos indios; un conjunto de leyes y acciones que permitan el establecimiento de un desarrollo económico y social alternativo que no descanse sólo en el turismo; una política que atienda a los menores y a los adultos de la tercera edad; una política de rescate de la economía campesina; un presupuesto participativa que desconcentre recursos hacia municipios y regiones en la búsqueda de un desarrollo armónico y sustentable; un fortalecimiento real al financiamiento a la educación y la salud, etc., constituyen sólo algunos aspectos a considerar en los grandes debates que deberán marcar la nueva realidad política en Guerrero.
Los últimos resultados fueron altamente favorables para el Partido de la Revolución Democrática, el Partido Acción Nacional y Convergencia por la Democracia; no siéndolo así para el Partido Revolucionario Institucional.
Los resultados son datos que deben obligar a las instancias de dirección y de base de los partidos, así como a segmentos de la población que no hace política partidaria, para realizar las más diversas lecturas de lo ocurrido y tomar las previsiones necesarias: los que ganaron para preservar lo obtenido; los que perdieron para realizar los ajustes que los lleven en el futuro a mejorar sus posiciones.
Pero no hablamos sólo de eso, de una coyuntura más; estamos hablando de las coyunturas que hacen la gran coyuntura para Guerrero, su gente y su historia.
La esencia de la política es la búsqueda de la toma del poder y su posterior preservación: quienes lo poseen harán todo lo posible por mantenerlo; mientras que quienes lo desean harán lo imposible por asumirlo; por estos sucesivos acercamiento-alejamiento, en países como el nuestro hemos sufrido desde cruentas guerras sucias que enlutaron a miles de hogares mexicanos y guerrerenses; hasta inmensas movilizaciones ciudadanas para lograr por medio del voto el cambio en la Presidencia de la República; sin olvidar la existencia de una guerrilla que se armó para no tener que usar las armas; pero al mismo tiempo, la presencia siempre dolorosa de más de setenta millones de mexicanos viviendo en una situación de pobreza.El próximo es un momento muy delicado para nuestro estado, para los ciudadanos diputados y diputadas, así como para las jerarquías partidarias, puede ser la oportunidad del gran salto para Guerrero, que con una alta visión patriótica, renuncien a las minucias y miserias de un poder pobre y empobrecedor que envilece al pueblo y se conviertan en los líderes capaces de encauzar el Guerrero anhelado por muchas generaciones.




