Entrega Fibazi a sus 40 trabajadores 135 despensas que retuvieron cazamapaches
* Reclama a los empleados por “deslealtades y filtraciones” y les dice que quien no esté a gusto en el organismo “que me presente su renuncia”
Maricela Santos, corresponsal, Zihuatanejo * Las 135 despensas pagadas por el Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo (Fibazi) y retenidas por una brigada cazamapaches del PRD, fueron repartidas ayer entre los trabajadores de este organismo, en medio de señalamientos de deslealtad y de filtraciones que hizo durante el reparto el titular del organismo Obdulio Solís Bravo.
En el auditorio del Fibazi, Solís Bravo entregó ayer a un grupo de aproximadamente 40 trabajadores del área administrativa las despensas que un día antes motivaron una denuncia electoral de parte del PRD azuetense debido a que un grupo de militantes de ese partido interceptaron la camioneta que las transportaba en la colonia 12 de Marzo, cuando presuntamente estaban a punto de entregarse en la casa de un promotor de voto del PRI en Zihuatanejo.
Obdulio Solís y el asesor jurídico de Fibazi, Silvano Ruiz Hernández aseguraron que estas despensas respondían a una solicitud hecha por 31 trabajadores del organismo que el primero de octubre se reunieron con el director en la marisquería Leo ubicada en el Cerro del Almacén y dónde supuestamente le pidieron apoyo con alimentos no perecederos debido a que fueron afectados por las intensas lluvias y fuertes rachas de viento del miércoles 25 de septiembre.
Los trabajadores fueron reunidos en el salón de juntas principal del organismo y en cuestión de minutos se repartieron de a dos y tres despensas dependiendo la capacidad de acaparamiento de cada uno, pues no hubo ni listado de afectados ni nada que regulara la entrega de las bolsas que contenían un kilo de arroz, de frijol, azúcar, una lata de sardinas, un paquete de galletas saladas y un litro de leche. Estas despensas fueron entregadas al jurídico de Fibazi a las 21 horas del miércoles, luego de permanecer retenidas en el Ministerio Público donde se inició la denuncia de hechos por presuntos delitos electorales cometidos presuntamente por el Fibazi.
Solís Bravo ante los trabajadores dijo que de entrada el asunto había sido malinterpretado, “que era respetuoso de los tiempos políticos” y que la entregaba entre su personal para “que no hubiera sentimientos”.
Pero luego vino el amago a los trabajadores –que en cuanto recibieron las despensas se metieron a sus oficinas y seguían con la mirada a los reporteros que buscaban inútilmente obtener la versión de ellos– cuando les dijo que “hay personas que se han encargado de mal informar, que (sería) mejor (que) me dijeran las cosas de frente y no recibir ataques internos”.
Dijo que “quien no esté a gusto en el Fibazi por mi forma de trabajar las puertas están abiertas y acepto la renuncia de quien no esté a gusto y dijo que esto no debe de pasar. Estoy molesto porque no se vale el ataque a mi persona, porque les ofrecí mi mano franca y aquí estamos fallando, quien no esté a gusto, las puertas están abiertas y que me presenten su renuncia”.
En entrevista en sus oficinas Solís Bravo asesorado por el jurídico dijo que la detención de las despensas fue arbitraria porque sólo pretendía responder a las necesidades de los trabajadores “pero creo que hubo una mala interpretación, yo siento que de nuestro propio personal”.
En la conferencia de prensa no logró explicar por qué si hay 40 trabajadores pidió 135 despensas, ni por qué las encontraron cerca de la casa de un líder priísta de Zihuatanejo, ni por qué el conductor de la camioneta retenida fue llevado al ayuntamiento. “No tenemos la obligación de andar guiando a los vehículos que no son del organismo, y la camioneta era de el proveedor de los productos y suponemos que tenía otras entregas que hacer en otro lado”.
Dijo que como funcionario es “blanco político por la efervescencia que está atravesándose ahorita y van a querer empañar mi trabajo”.




