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El asesinato de Digna Ochoa busca intimidar a todos los defensores

 * Participa en el VIII Foro José Francisco Ruiz Massieu Universidad y Derechos Humanos que organizó la Codehum

 Sergio Ocampo Arista, corresponsal, Chilpancingo * El asesinato de la abogada y defensora de los derechos humanos Digna Ochoa y Plácido se cometió con la finalidad de intimidar a todos los defensores de los derechos humanos en nuestro país y el mundo, sostuvo Gloria Ramírez, responsable de la cátedra UNESCO de Derechos Humanos en la UNAM.

Así lo señaló en entrevista luego de participar en el VIII Foro José Francisco Ruiz Massieu Universidad y Derechos Humanos, en donde participó con la ponencia La educación en derechos humanos y universidad ante los retos del siglo XXI, que organizó la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero (Codehum).

La catedrática universitaria expresó que el crimen de Digna Ochoa hizo reflexionar a todo mundo. “Los defensores  saben que trabajar en derechos humanos es cuestión de riesgo, y creo que más que ahuyentar con ese crimen, porque eso es lo que pretende la gente que atenta contra los defensores de derechos humanos, es fortalecer nuestras instituciones de justicia”.

Mencionó que en el momento en que la lucha contra la impunidad termine y se encuentre a los asesinos de Digna Ochoa, y que en este país, México, no se atente tan fácilmente contra los defensores de los derechos, se está fortaleciendo también la defensa de los derechos humanos y la democracia en el país.

Por eso, todas las universidades públicas del país deben jugar su papel en cuanto a la defensa de los derechos humanos porque es un espacio en el cual la resistencia y la lucha siempre ha sido permanente.

“Creo que las universidades pueden cumplir un papel muy importante, como las organizaciones civiles, en la lucha por los derechos humanos, resguardando su perfil académico, el rigor académico, su trabajo, que permita llevar a cabo una reflexión a largo plazo que pueda tener incidencia en la definición de las políticas públicas que se diseñan a nivel nacional”, dijo.

No cumplió promesas el gobierno federal

Por otra parte, reclamó al gobierno federal que no haya cumplido con sus promesas de campaña, sobre todo en materia de derechos humanos, y en particular del derecho a la educación. “Tenemos pendientes, tenemos perspectivas en teoría muy generales y hay retos que quedan por resolver, y para ello se tienen que cumplir las promesas de campaña, y ojalá y a corto plazo se puedan ver resultados”.

Los universitarios, indicó, “estamos impacientes de ver los resultados concretos en el ámbito educativo, particularmente en el ejercicio del derecho a la educación, y el facilitar no sólo a las universidades, sino en general a todas las instituciones educativas, para darles los medios y que ese ejercicio sea real, esa es una de las asignaturas pendientes, y hay promesas que se tienen qué cumplir”.

Hacer efectivos los derechos, el reto

Por otro lado consideró que uno de los retos de la universidad pública es encontrar la forma de combatir la exclusión, y también es el reto de las autoridades y de la clase política en el poder para hacer efectivo los derechos humanos, y para hacer efectivo, por ejemplo, el derecho a la educación, “se requiere presupuesto, las universidades públicas necesitan subsidios correctos, e indispensables para una población que tiene el derecho humano a la educación superior”.

Resumió que el reto de la universidad pública es disminuir la exclusión, traducido en el rechazo a los estudiantes a cursar una carrera superior, y como también convencer a la clase política (Ejecutivo y Legislativo) de esta necesidad de subsidios; no basta el reconocimiento del derecho a la educación, si no se hace efectivo el llevar al alumno a contar con la posibilidad de contar con una educación pública superior.

Afirmó que en materia de derechos humanos, en las universidades públicas del país se está dando un fenómeno muy importante, porque ya empiezan a formar parte del currículum y de los programas, de tal forma que se ha logrado legitimar con aspectos relacionados con la investigación y el debate, y no solamente de difusión, se está dando una transición.

Las universidades que realizan un proyecto serio en materia de derechos humanos, son las que están facilitando la articulación de la investigación, la difusión, que se logra a través de resultados concretos hacia la articulación con otros actores de la sociedad civil si hay una apertura y una legitimidad, pero esto se tiene que consolidar, y en muchas universidades es una materia que no se discute todavía.

Humanizar las políticas neoliberales

También habló del papel que juega en estos momentos el modelo neoliberal en materia educativa, y señaló que la discusión de ese proyecto es uno de los temas fundamentales que las universidades públicas deben abordar, a partir de su libertad académica para analizar todas las aristas, y no sólo estudiarlas sino hacer propuestas concretar que permitan contrarrestar el modelo neoliberal que favorece la exclusión.

Resaltó que existen propuestas neoliberales como la globalización, por lo que se tienen que buscar propuestas que permitan una humanización de esas políticas neoliberales que permitan el ejercicio de los derechos, y en esto tienen un papel determinante las universidades, conociendo hasta dónde llegan los impactos negativos a la sociedad, y hasta dónde esas políticas neoliberales favorecen un desarrollo equitativo, o al contrario, la exclusión.

Insistió en que las universidades tienen en sus manos tienen la posibilidad de estudiar y analizar esta situación, “pero esperamos que eso no se quede en los escritorios, sino que puedan incidir con propuestas en la definición de políticas públicas”.

La educación en derechos humanos

Previamente Gloria Ramírez inició las conferencias magistrales  dentro del programa organizado por la Codehum y que fue inaugurado por su titular Juan Alarcón Hernández, en el auditorio del Tribunal Superior de Justicia.

Allí en su exposición habló del papel de la educación de los derechos humanos, y dijo que por ejemplo, el derecho a la educación superior es un derecho humano y es reconocido por las instituciones internacionales, y ratificado por el gobierno mexicano como una obligación “pero es todavía una asignatura pendiente, y peor aún, es un derecho que está en tela de juicio”.

Dijo que hay jóvenes que desean estudiar en el nivel superior pero no pueden entrar a la universidad; se puede hablar también del papel de la universidad en el desarrollo del país, de los recursos tan limitados que reciben las instituciones “porque no basta tener proyectos, es importante tener presupuesto”, de ahí que la universidad pública seguirá siendo un fuerte debate.

El papel de las universidades es muy importante en esta materia, sobre todo para desmitificar aquellos discursos vacíos de contenido, y alejados de las posibilidades de un ciudadano para hacerlo efectivo, por eso se tiene que buscar una educación que corresponda al propio concepto de nación “a pesar de la relevancia que han tomado los derechos humanos y de un relativo consenso para defenderlos, no han impedido la creciente violación de los mismos ni las instituciones ni mecanismos ni eventos de promoción ni actores sociales, logran acabar con la impunidad y la violencia”.

Sostuvo que actualmente la educación en derechos humanos está vinculada instrínsecamente a la educación ciudadana, al punto que pueden constituir un mismo concepto “ante un proliferado uso y abuso de los derechos humanos, es importante distinguir y comprender lo relevante que es conocerlos y ubicarlos como un producto de la misma”.

Expuso que hay nuevos agentes educativos en derechos humanos, como el ombudsman y organismos públicos como la Codehum en Guerrero; pero se deben unir esfuerzos, no solamente a nivel de difusión, sino que se tienen que articular con investigaciones a nivel de universidades.

Temas del foro

Por la tarde de ayer continuó el foro con el panel Universidad y Derechos Humanos en América Latina, con la participación de Ana María Juanche, de Uruguay; Pablo Zavala, de Perú; y Marcela Tchimino.También hubo otro panel con el tema Universidad y los derechos humanos frente al reto de la democracia, la paz y el desarrollo, en donde participaron el rector de la UAG, Nelson Valle López, y representantes de las universidades de Puebla, Oaxaca, y la Universidad Americana de Acapulco.Este jueves continuará el foro con los paneles Los derechos humanos en el currículo universitario, y el de La educación en derechos humanos, paradigmas actuales, investigación y el derecho a la educación, con catedráticos e investigadores de la UNAM, la UAM, la UPN, y la UNESCO, entre ellos Hugo Aboites, y Marlene Cruz.

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