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Critica Calderón a líderes carismáticos, pero ajenos a valores de la democracia

Mayolo López / Agencia Reforma

Bahía de Banderas, Nayarit

El presidente Felipe Calderón censuró ayer a los hombres carismáticos y seductores de masas que, creyéndose muy simpáticos, a la mera hora se apartan de principios democráticos y, como El Chapulín Colorado, piden que los buenos sigan sus pasos.
Calderón participó ayer en la Cumbre de Jóvenes Líderes del Foro Económico Mundial y durante poco más de una hora habló de la democracia, reseñó méritos de su gobierno y se presentó como un gobernante que sabe cómo combatir la pobreza.
El presidente salió en defensa de los gasolinazos de nueve centavos cada mes, aunque “políticamente sea un manjar para la oposición pegarle al gobierno; ojalá hubiera tenido –deploró– mucha responsabilidad para tomar medidas trascendentes para el país.
“No basta con tener ganas de combatir la pobreza. No basta tener simpatía con los pobres: necesitas, verdaderamente, saber cómo se arregla un problema de pobreza; porque si no, lo más probable es, como le ha pasado a muchos pobres, es que en manos de líderes que, sin saber, se ocupan de arreglarles su pobreza y los han mandado, todavía, a más pobreza”, sostuvo.
Si la democracia, apuntó, no está fundada en una convicción colectiva, “es muy fácil que llegue un hombre o una mujer que sea muy carismático, que sea muy simpático, que sea, como decía algún amigo nuestro, el Rey Populachero, y que finalmente termine seduciendo a grandes masas de la población a su estilo de vida no democrático.
“Señor, eso es lo que ha pasado probablemente en el modelo latinoamericano de la primera y segunda década de este siglo XXI, en muchos lugares”.
En ese tono, Calderón consideró que todos deben trabajar por construir culturalmente una democracia y “sembrar principios democráticos en la sociedad, trabajar para ella, hablar de ella, entender la democracia y no sólo asumirlo como un modelo teórico que por arte de magia va a caer a partir de principios democráticos. Hay que hacer que la gente los asuma y los defienda”.

Modelo del Chapulín

El mandatario tuvo también palabras de condena para los líderes que propalan por todo el mundo la noción de que todo lo saben.
“El liderazgo –repuso– no consiste en decir yo sé la verdad, ‘yo sé cuál es la solución’ y ‘todos tienen que ir por aquí’: ‘Síganme los buenos, como dice un célebre personaje mexicano, El Chapulín Colorado.
Calderón dijo entonces que ha habido muchos presidentes y líderes “que dan las soluciones técnicas a rajatabla y a lo único que llevan es al fracaso de sus pueblos, terminan siendo CEOs despedidos de la empresa o terminan siendo presidentes derrocados. Y la clave es no sólo dominar las soluciones técnicas, sino hablar con la gente, saber escuchar a la gente y saber ver, juntos, el problema para poder adaptarse a esa circunstancia”.
El presidente dijo que había “cosas muy satisfactorias” que le había dejado su gestión: avanzar en la cobertura de salud y empujar una economía que está creciendo y que tiene una baja inflación.

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