Se quejan usuarios del mal estado de los urbanos y del pésimo trato de los choferes
Usuarios del transporte público se quejaron de las malas condiciones en que se encuentran la mayoría de los camiones urbanos que circulan en el puerto, así como del deficiente servicio que brindan los choferes.
Durante un recorrido, se observó que todos los conductores infringen el reglamento de Tránsito, y que inclusive lo hacen con el consentimiento de los agentes de la Policía Vial, a cambio de unas monedas.
En un recorrido en las avenidas Constituyentes y Ruiz Cortines, en aproximadamente 35 minutos el conductor habló por teléfono mientras manejaba y se detuvo en varias ocasiones sobre el carril de alta velocidad para bromear con otros conductores que transitaban en dirección contraria, entorpeciendo la circulación vehicular.
Además, se abalanzó contra automovilistas, y también contra transeúntes al invadir líneas peatonales; recorrió algunos tramos a más de 80 kilómetros por hora; bajó y subió a los usuarios en doble fila; y se pasó un alto en el cruce con la calle Paseo de la Cañada sin que la patrulla de Policía Vial que circulaba por el lugar lo detuviera.
Un ejemplo de estas irregularidades es el de la usuaria de la ruta Vacacional-Hospitales, Cecilia González, quien tuvo que descender apresuradamente en doble fila ya que el chofer no quiso orillarse y mientras aceleraba bajó corriendo arriesgándose a ser atropellada.
Al ser abordada sobre las condiciones físicas en que se encuentran los camiones, Cecilia señaló que es necesario que las autoridades encargadas del transporte público obliguen a que sean arreglados porque “la mayoría están viejos. Al menos que los remodelaran, que les dieran servicio, porque hay veces que tienen hoyos en el piso, y a uno se le va el pie en ese hoyo”.
Otra usuaria, Brenda Urrutia, que utilizó uno de los viejos camiones de la ruta Florida-Caleta solamente para trasladarse de la calle Humboldt a la parada conocida como el vaquero norteño, calificó el servicio como “una porquería”. “Todo le suena, los vidrios están pésimos, la verdad no es un buen servicio”, concluyó.
Sobre la avenida Cuauhtémoc, cerca de la Vía Rápida, se observaron once camiones de diferentes rutas, estacionados simultáneamente en doble fila hasta por quince minutos, a cambio de sobornar con unas monedas al agente de la Policía Vial que supuestamente se encontraba agilizando la circulación vehicular.
La situación de los camiones que circulan sobre la avenida Costera es similar, por esto, usuarios como el señor Javier Rodríguez, aseguraron que prefieren esperar a que pasen los camiones que cuentan con servicio de aire acondicionado y se encuentran en mejores condiciones.
Consideró que “son los únicos que valen la pena”, principalmente porque los choferes son profesionales, manejan a una velocidad adecuada, hacen parada en los sitios autorizados, y son más cuidadosos con mujeres, niños y adultos mayores.
Por el pésimo estado de las unidades es evidente que la revista semestral electromecánica y de confort por parte de la Comisión Técnica de Transporte y Vialidad es inexistente, porque la mayoría de camiones circulan también arrojando gases tóxicos por el escape.
Además, la contaminación por emisiones de ruido continúa a pesar de su supuesta prohibición por parte de la Dirección municipal de Ecología.
Ante todas estas irregularidades y el aumento del precio del pasaje sin mejorar las condiciones del servicio, los usuarios llamaron a las autoridades correspondientes para que las unidades sean reparadas o se ejecute la sustitución del parque vehicular que anunció el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, hace más de ocho meses (Yee Trujillo).




