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Con una ofrenda floral y una marcha, familiares y compañeros de Hernández Cardona exigen justicia

*Conmemoran el primer aniversario del asesinato de los tres integrantes de Unidad Popular

 

Alejandro Guerrero

Iguala

Familiares, compañeros y seguidores del dirigente social Arturo Hernández Cardona colocaron ayer ofrendas florales y marcharon por calles de la ciudad para conmemorar el primer aniversario de su asesinato, ocurrido el 30 de mayo de 2013 junto a sus compañeros de Unidad Popular, Ángel Román Ramírez y Félix Rafael Banderas Román.
Los manifestantes llamaron al alcalde perredista José Luis Abarca Velázquez “asesino que mata a campesinos”.
La conmemoración tuvo dos actividades separadas, la primera encabezada por la regidora Sofía Mendoza, viuda de Hernández Cardona, y la otra encabezada por sus hijas Soledad, Carolina y Reyna Hernández Mena.
A las 8:15 de la mañana en la caseta de peaje de la carretera Iguala-Cuernavaca, donde se vio con vida por última vez a los tres activistas asesinados, la regidora del PRD y viuda de Hernández Cardona, Sofía Mendoza Martínez, acompañada por su menor hijo y unos 30 seguidores de la Unión Campesina Emiliano Zapata (UCEZ), colocaron una ofrenda floral en la cruz que fue colocada en memoria del luchador social perredista asesinado; también hubo rezos y guardias de honor.
La regidora dio lectura a un manifiesto donde ratificó su compromiso de seguir luchando por las organizaciones sociales y el desarrollo de los pueblos de Guerrero. En el manifiesto habló de cinco ejes.
Condenó enérgicamente esos actos antisociales vengan de quien vengan, y más aún si son ordenados o ejecutados desde el poder público. Demandó al gobierno una verdadera práctica de respeto a la vida y la tolerancia para quienes piensan diferente.
Hizo un llamado a los partidos políticos y asociaciones civiles para que implementen métodos efectivos y eficaces de observancia en la selección de sus candidatos a cargos de representación popular para conocer sus políticas sociales, económicas y actividades en las que se desenvuelven.
En el punto donde se vio por última vez con vida a los tres activistas asesinados exigió la intervención de los organismos de derechos humanos internacionales para que visiten el estado de Guerrero y constaten el alto índice de casos de violación a los derechos humanos de los ciudadanos desde hace varios periodos de gobierno, en procuración de justicia, educación y desarrollo social.
Asimismo, demandó al gobierno de Ángel Aguirre Rivero el cese de la represión en contra de los y las luchadoras sociales, así como la liberación de los presos políticos y de conciencia y de los policías comunitarios de la CRAC.
Asimismo, la regidora Sofía Mendoza dio lectura a una carta enviada por la Red Solidaria Década Contra la Impunidad que preside el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, la cual fue dirigida a los familiares de Hernández Cardona, a los sobrevivientes de la UP y a los integrantes de la UCEZ.
La carta manifiesta que a un año del asesinato, “es necesario saber la verdad histórica de este caso y todos y cada uno de los casos de ejecuciones en contra de las y los activistas sociales, y los y las defensoras de derechos humanos en el estado de Guerrero y la República mexicana, porque estos crímenes tienen que ser juzgados y se debe de frenar la impunidad en contra de quienes luchan por la justicia, la paz y la dignidad”.
Señala que el Estado mexicano tiene la obligación de valorar el sufrimiento que causa a la familia de Hernández Cardona.
También, lanza una condena enérgica al Estado mexicano, “quien incumple sus obligaciones con el Sistema Regional e Internacional sobre Derechos Humanos”.
Esta actividad concluyó con el himno “Venceremos”, escuchado por los participantes con el brazo izquierdo levantado empuñando la mano, mientras se liberaban globos rojos con la imagen del general Emiliano Zapata y del mítico guerrillero Ernesto Che Guevara.

José Luis Abarca, “asesino”

Cerca de las 10:30 de la mañana, cuando en la caseta de peaje se estaba organizando el inicio de la marcha encabezada por las hijas del asesinado líder de la UP, dirigentes sociales y seguidores, en el palacio municipal el alcalde José Luis Abarca Velázquez ordenó a través de su sobrino, el director de Recursos Humanos, Ignacio López Tolosa, el desalojo del personal del palacio ante el presunto temor de un ataque de los manifestantes.
En el interior del palacio también se encontraban decenas de efectivos del grupo antimotines de la policía preventiva municipal con equipo táctico para el desalojo de manifestantes en caso de un intento de la toma del inmueble como ocurrió el 3 de junio de 2013.
Entre el miércoles y jueves de esta semana se vio a empleados de confianza del gobierno local sacando equipo de cómputo, impresión, papelería e incluso fotografías enmarcadas del presidente municipal y su esposa, las cuales se llevaron en carros particulares y vehículos oficiales.
La marcha inicio cerca del mediodía y fue encabezada por las hijas de Hernández Cardona, Soledad, Carolina y Reyna Hernández Mena, las dos últimas encabezaron el contingente de poco más de 150 personas con una lona en la que se veía del lado izquierdo la imagen de su padre, al centro su nombre y una leyenda en la que se leía “24 horas de agonía, un año de injusticia. Familiares exigimos castigo a los asesinos”. Y del lado derecho de la misma, las siglas de IDN y PRD.
Durante la marcha se observó en repetidas ocasiones el recorrido de policías preventivos municipales en patrullas y moto patrullas, lo que los integrantes de la UCEZ consideraron un acto de intimidación. También hubo el resguardo de efectivos de la policía del estado en todo momento.
El recorrido se realizó por el bulevar Heroico Colegio Militar hasta llegar al monumento a la Patria Trigarante, y siguió por la avenida Bandera Nacional hasta llegar al monumento a la Independencia donde se realizó un mitin.
Durante la caminata que duró cerca de una hora y media, los seguidores de Hernández Cardona gritaron consignas en contra del presidente municipal del PRD, José Luis Abarca Velázquez, a quien llamaron una vez más “asesino”.
“Abarca asesino que matas campesinos”, “Abarca decía que todo cambiaría, mentira, mentira, la misma porquería”, gritaron.
También gritaron consignas en contra del gobernador Ángel Aguirre Rivero.
Un orador de la marcha dijo que Guerrero es un narco-estado represivo de la lucha social. Demandó justicia para los compañeros asesinados y cárcel para los responsables de la muerte de Arturo, Ángel y Rafael.
Pidió al gobernador Ángel Aguirre Rivero esclarecer estos asesinatos ante de concluir su mandato, “porque de no hacerlo será cómplice del triple homicidio”.
En el mitin realizado en el monumento a la Independencia, en el que se colocaron carpas y sillas para los asistentes, la primera oradora fue Soledad Hernández Mena, hija de Arturo Hernández, quien cuestionó “cuánto tiempo más tengo que esperar para que haya justicia o cuántos indicios más tiene que haber”.
Remembró los desencuentros que tuvo su padre durante 2013 con el presidente municipal José Luis Abarca en demanda de obra social y fertilizante para los campesinos, y el incidente que tuvo con Ángeles Pineda Villa, esposa del alcalde, a quien se refirió como “una dama que no resultó ser tan dama”, cuando reclamaba justicia por el asesinato de Justino Carvajal Salgado.
Recordó que hubo varios indicios del asesinato de su padre, como el ocurrido el 29 de mayo de 2013, donde con los miembros de la UP presentaron ante el fiscal regional de la PGJE una denuncia de hechos donde responsabilizaban de lo que les pudiera suceder al alcalde Abarca Velázquez, a su esposa Ángeles Pineda Villa y al secretario de seguridad publica Felipe Flores Velázquez.
“Después del 30 de mayo, cuando los desaparecieron, pasaron tres días que para mí fueron eternos y el día 3 de junio no pude derramar una lagrima, era mi padre el que estaba en esa plancha”, describió.
Cuestionó a los magistrados, jueces, ministerios públicos y al propio gobernador Ángel Aguirre Rivero del por qué no se ha tomado en cuenta el testimonio de uno de los sobrevivientes.
“Si estoy aquí es para limpiar su memoria y es para evidenciar que la UCEZ sigue de pie exigiendo fertilizante o quizás mendigándolo. Orgullosa estoy de lo que fue mi padre”, dijo Soledad tras aclarar que él se dedicaba a hacer política y lotificar colonias para gente de escasos recursos.
“Si he de ser la piedra en el zapato del gobierno, pues aquí me voy a quedar hasta que algunos otros tengan que salir”, dijo.
Al término, Soledad Hernández agradeció a los asistentes “a pesar de los riesgos que corremos por todos los vigilantes que ni siquiera supieron disimular en el trayecto, e incluso se pusieron en los mismos lugares como cuando los vigilaban a ellos”.

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