En la AGE se debe nombrar a alguien sin relación con el gobierno, pide Cuauhtémoc Salgado
*El dirigente estatal del PRI asegura que la renuncia de Arturo Latabán fue por presiones
Karina Contreras
El dirigente estatal del PRI, Cuauhtémoc Salgado Romero, dijo que el nuevo titular de la Auditoría General del Estado (AGE), luego de la renuncia de Arturo Latabán López, debe ser una persona que no tenga ninguna relación con el actual gobierno, “pues si queremos transparencia no debe tener ninguna relación, porque esto nos llamaría mucho la atención, estaríamos pensando cosas que posiblemente no sean”.
En declaraciones al finalizar la toma de protesta de María Edilma Galeana Mellín como presidenta del Organismo de Mueres Priistas (OMPRI) en Acapulco, Salgado Romero indicó que es un tema que llama mucho la atención, aun cuando se sabía que hacía semanas se empezó a presentar un conflicto de intereses entre algunos diputados y el ahora ex auditor Arturo Latabán.
El auditor general del estado Arturo Lataban informó el viernes en conferencia de prensa que había renunciado al cargo por motivos personales, pero el origen de su salida empezó a gestarse en el Congreso local desde que fueron reveladas las irregularidades en las cuentas públicas de 2012 de gobiernos priistas, principalmente de Acapulco y Chilpancingo.
El que haya presentado su renuncia “llama la atención porque todavía faltaban seis años para que cumpliera con su encomienda y que hay que revisar, eso va a ser parte del trabajo que tendremos que pedirles a nuestros diputados y tendrán que investigar ellos qué es lo que se dio a fondo”.
El dirigente priista manifestó que desde el punto de vista personal Latabán López cumplió y “en su momento aplicó la ley”.
“Si hay alguna situación oscura es algo que desconocemos, pero sí todo indica que él fue presionado para poder presentar esa renuncia, porque nadie en su momento haría o renunciaría a un cargo tan importante como es el auditor general del estado faltando todavía seis años, eso nos llama la atención y nos preocupa mucho, por eso vamos estar muy al pendiente de lo que sucede estos días”, dijo.
Sobre si se podría señalar al gobierno del estado, el dirigente priista dijo que no forzosamente, pero “sí hay que revisar y ser abogado del diablo en este caso y, por lo tanto, poder hacer todas las preguntas y tener todas las interrogantes, pero sí llama mucho la atención que faltando seis años a un funcionario éste renuncia de la noche a la mañana”.
Salgado Romero dijo que una vez que renunció Latabán López se tiene que nombrar a un nuevo auditor, y “sí vamos a pedir que no tenga nada que ver ni ninguna relación con el actual gobierno; si queremos transparencia no debe tener ninguna relación, porque esto nos llamaría mucho la atención, estaríamos pensando cosas que posiblemente no sean”.
Dijo que es necesario que se busque a una gente que tenga experiencia, “que en su momento venga a cumplir con el mandato constitucional y donde pedimos transparencia ante todo, ante las propuestas que se vayan a hacer y ante la aprobación por parte del Congreso local”.
Sobre la versión de que el actual contralor del Estado, Antonio Arredondo, podría llegar a la AGE, Romero Salgado respondió: “Es preocupante que se maneje a un funcionario que es empleado del actual gobierno del estado, eso es muy preocupante, porque son malos mensajes y de que por lo tanto se tiene que hacer una revisión a fondo, eso es lo que vamos a pedir a los compañeros diputados locales, pero la sugerencia muy respetuosa es que la terna que se proponga al Congreso local sea de gente que no tenga ninguna relación con el actual gobierno del estado”.
Se fue por presiones: Evodio
Por separado, en una llamada a la Redacción de El Sur, el secretario general del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, Evodio Velázquez Aguirre, opinó que las renuncias no fueron por decisión personal sino por “presiones institucionales” del Congreso y el gobierno del estado, porque Latabán López estaba haciendo bien su trabajo.
Dijo que el PRD sólo pedirá que los diputados del Congreso designen a personas con perfiles idóneos, que sean técnicos, no políticos, operativos, que conozcan de fiscalización, que generen condiciones de imparcialidad y confianza.




