Silvia Alemán Mundo
Carta a Andrés Manuel López Obrador
Señor Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de la República Mexicana: como ciudadana y universitaria deseo expresar a usted algunas ideas, de acuerdo con mi experiencia, que podrían tomarse en cuenta en la campaña que usted está llevando a cabo.
Una que deseo explicitar es la visión feminista de la sociedad, la cual considero que es una de las perspectivas más poderosas que se pueden poner en práctica para el mejoramiento de la humanidad y de nuestro país. Pero ¿cuál es la visión feminista del desarrollo? Explicarlo puede ser complejo o puede ser sencillo. Se podría decir simplemente que es el establecimiento de los facilitadores para el respeto y el ejercicio, en su caso de los derechos humanos de las mujeres, así como el desarrollo de nuestras capacidades potenciales, ya sea como mujeres mestizas, indígenas, campesinas, negras o urbanas. Un hombre o una mujer que pretenda ostentar un cargo público del nivel que fuere, podrían asumir estos preceptos y ponerlos en práctica.
De esta forma, sin importar el género al que se pertenezca, se puede o no tener una adscripción al feminismo. Ser un defensor o defensora de las causas feministas es una decisión consciente que se toma, es una elección, no es algo ya dado ni se hereda en los genes. De esta forma, podemos tener casos que pudieran parecer paradójicos, en que una mujer puede tener un cargo público sin poner en práctica las causas feministas y simplemente repetir el ejercicio del poder en la forma en que los hombres lo han hecho tradicionalmente. Por otro lado, podemos tener a un hombre con un cargo público, ejerciendo una política intencionalmente diseñada a partir de un enfoque feminista y de equidad de género. Ésto es posible si así se lo propone y de esta forma marcar la diferencia.
Uno de los patrones actuales que se están fortaleciendo en las zonas urbanas y rurales es la feminización de la jefatura del hogar, sobre todo por la emigración de los esposos. Las corrientes migratorias continúan porque la economía mexicana es débil y está siendo cada vez más absorbida por capitales transnacionales, ya sea en la agricultura, en la minería, en el comercio o en el sector financiero. En el campo la situación es crítica, esta crisis inició en los años setentas y sólo se ha venido agudizando, ya que los productos campesinos cuando se venden es por debajo de su valor, ya sea que hablemos del maíz, la jamaica o la artesanía textil, entre otros. El intermediarismo y la devaluación de estos productos dejan a mujeres y hombres campesinos sin ganancias pero eso si con el desgaste físico y enfermedades.
El feminismo encarna en sí mismo la justicia social, la democracia y la libertad, con una particularidad: no sólo para ser desarrolladas en la esfera pública sino también en la esfera privada. Creo que las mujeres y los(as) jóvenes, son los actores sociales novedosos(as) actualmente. Tomando en cuenta este hecho ¿cuál es su mensaje para las mujeres y los(as) jóvenes?
Por otro lado, el devenir del capitalismo industrial no sólo genera desigualdad social, sino que se ha dado a expensas del ambiente y ha sido uno de los factores más importantes para acelerar el deterioro de suelos, bosques, ríos y mares y consecuentemente de la fauna silvestre. ¿Es posible diseñar un modelo de desarrollo que conserve el ambiente? El ideal de la justicia social, enarbolado por usted, combinado con una visión feminista y de un desarrollo sustentable podría ser más completo si se incluye, asimismo, la diversidad y riqueza cultural que aún sobrevive en diversas regiones del país.
Nuestra patria no es pobre, lo que se tiene es que existen más obstáculos que facilitadores para el desarrollo de las potencialidades de hombres y mujeres, sin menospreciar el hecho de que nuestra economía está dominada por empresas transnacionales, donde es muy atinada su propuesta de un desarrollo nacional endógeno, es decir, a partir de nuestros propios intereses nacionales.
Creo que se le debe apostar al despertar de una sociedad mexicana con una ciudadanía con mayoría de edad. Si una niña de ocho años es capaz de tener un pensamiento analítico e ideas claras de lo que quiere, de lo que le preocupa, de lo que le gusta y no le gusta, con mucho más razón contamos con ciudadanos y ciudadanas despiertas y que podemos ver más allá de las apariencias y no quedarnos únicamente con las poses formales que los medios de comunicación nos emiten de los y las candidatas a puestos públicos. Un discurso basado en preguntas para generar la reflexión ciudadana y el despertar de la conciencia es el mejor discurso que usted puede dar a un pueblo que es inteligente e intuitivo. ¿Cuáles serían las preguntas que usted haría a la ciudadanía en cada entidad de este país tomando en cuenta que cada entorno local es diferente? No sólo identificando problemas, sino también visualizando las potencialidades.
Atrás debe quedar la visión de una sociedad mexicana adormilada y manejada como materia dispuesta y puesta para la manipulación y la mentira. Lo que estoy proponiendo a usted es algo muy específico, que a través de preguntas induzca a la ciudadanía al análisis de las causas que tienen en crisis a la sociedad mexicana en sus distintos ámbitos, la ciudadanía está lista para ello. A través de este método no esperamos que usted traiga bajo la manga todas las soluciones, sino que juntos podemos generarlas en la interacción y el diálogo permanente.
Al mismo tiempo quiero hacerle dos preguntas. Si usted gana la Presidencia de la República ¿estaría dispuesto a basar sus políticas en la investigación aplicada que se genera en las universidades públicas? Por otro lado, como se sabe, este proceso electoral a nivel nacional cuenta con un presupuesto de un mil millones de dólares ¿no le parece este monto excesivo? Tomando en cuenta que se puede invertir de mejor manera este dinero público, por ejemplo, en ampliar la cobertura de becas en todos los niveles educativos en regiones marginadas, en subsanar el hecho de que en millones de hogares no se tiene un vaso de leche sobre la mesa para alimentar a los niños(as), también se podría invertir en mejorar la cobertura de salud para las mujeres de regiones aisladas. Asimismo, en estos días podemos ver lujosos y grandiosos anuncios espectaculares y carteles en calles y carreteras con los rostros sonrientes de candidatos y candidatas, una y otra vez. Con una o dos veces que veamos esos rostros es suficiente. Al finalizar las campañas electorales, este material publicitario se va al bote de la basura sin dejar ningún beneficio colectivo.
En otro punto, le quiero comentar señor López Obrador que Octavio Paz en uno de sus ensayos menciona que la sociedad a que se puede aspirar es aquella que se finca en la poesía, la libertad y el amor. Estos tres conceptos se retroalimentan. Que una sociedad se finque en este trípode de dimensiones puede ser ahora más vigente que nunca. Muy probablemente la república amorosa que usted propone esté muy cercana a estas dimensiones octavianas y si usted gana la presidencia ojalá tengamos un país en el que se pueda leer poesía en cada esquina.
Sin embargo, si yo voy a una comunidad rural o a una colonia urbana pregonando que la base del desarrollo es la poesía, la libertad y el amor, me dirán: profesora, en realidad lo que aquí queremos es empleo, porque la poesía, la libertad y el amor no se comen. Sin embargo, qué hombre o qué mujer que haya experimentado la poesía, la libertad y el amor puede ser detenido(a) para lograr hacer lo que se propone? Estas dimensiones constituyen una fuente epistemológica básica para el ser y el hacer. Pero estas dimensiones de la vida y de la educación están siendo debilitadas dentro del modelo educativo actual, son dimensiones que corresponden a las ciencias sociales y a las humanidades, áreas de la educación que bajo las políticas educativas actuales pretenden ser borradas bajo distintas modalidades. Por ejemplo, las becas Pronabes fueron vetadas para estudiantes de las licenciaturas de las ciencias sociales y las humanidades a nivel nacional. Los y las estudiantes de estas disciplinas no disfrutan de estas becas. Asimismo, la filosofía, la ética y la estética fueron excluidas de los planes de estudio del nivel medio superior ¿Por qué? Porque son disciplinas cuya área de reflexión tiene que ver con la esencia del ser humano y las preguntas que nos definen, como ¿quién soy? ¿qué quiero? y ¿a dónde voy? La respuesta a estas preguntas conlleva a formas de ser y hacer creativas e impredecibles que pueden salirse del control de los poderes dominantes. Sin embargo, la esencia del ser humano es la creatividad, la innovación y por consiguiente la libertad.
Por otra parte, señor López Obrador, yo tuve el privilegio de cursar una maestría en desarrollo rural con enfoque de género en el Colegio de Postgraduados, establecido en Montecillo, Estado de México. Esta institución educativa es reconocida como de primera calidad a nivel nacional e internacional y consolida las actividades agropecuarias, forestales e hidrológicas en todo el país. Sin embargo, debemos recordar para que no se repita, que en el gobierno de Vicente Fox, el Colegio de Postgraduados tuvo que dar una lucha importante para impedir que fuera cerrado. Medida sin razón e ilógica de parte de un gobierno entreguista a los intereses transnacionales. Asimismo, se pretendía desaparecer a otras instituciones paraestatales. Hago referencia a esta institución porque usted se ha comprometido a dar un apoyo total a las instituciones de educación superior públicas, lo que se puede interpretar como una política estratégica para el desarrollo nacional y de gran acierto, porque si una fortaleza tiene México son las universidades públicas.
Sen?or López Obrador, los temas que he mencionado son sólo algunos para una agenda de desarrollo nacional, cuyos logros satisfactorios sólo se puede decir que se han alcanzado cuando hayan beneficiado a los grupos mexicanos marginados(as) y en tanto se establezca un gobierno ético, responsable, confiable, creativo, capacitado y sobre todo que se ponga del lado de los intereses de las mayorías desposeídas. Pero este tipo de gobierno sólo se logrará en tanto hayamos construido una ciudadanía despierta, consciente, participativa, comprometida con sus propios intereses, vigilante y evaluadora de los poderes que nos gobiernan. Le agradezco sen?or López Obrador que haya leído esta carta y espero tener la oportunidad de continuar este diálogo con usted.




