Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Octavio Klimek Alcaraz

Reflexiones para el Día de la Tierra

 

 

 

Este domingo 22 de abril se conmemora un aniversario más del Día de la Tierra; para ser exactos son 42 años de cuando millones de norteamericanos se movilizaron con el objetivo de defender la tierra. En el año 2009 los bolivianos le bautizaron Día Mundial de la Madre Tierra (en quechua: (Pachamama).

Este es un año significativo para reflexionar sobre el Día de la Tierra, ya que después de esta conmemoración también se va a conmemorar 20 años de la Cumbre de la Tierra en Río, que se celebró en junio de 1992. Creemos, que los avances de la Agenda 21 producto principal de esa cumbre son pobres y hay mucho que cuestionar al modelo de desarrollo impuesto por los más poderosos del planeta, que poco tiene de sustentable.

Para muestra, no debemos no olvidar, que el pasado viernes 20 de abril se conmemora el segundo aniversario del peor desastre petrolero de la historia. En un día 20 de abril del 2010 estallaba en llamas en el Golfo de México, la plataforma petrolera Deepwater Horizon bajo contrato de la corporación British Petroleum. Se hundió la plataforma, fuera de control y durante 136 días a mil 500 metros de profundidad generó un derrame de 780 millones de petróleo crudo. Las consecuencias en los ecosistemas marinos son todavía poco conocidas, además de que causó la muerte de 11 trabajadores.

El modelo de crecimiento económico per se sigue siendo en los hechos el paradigma dominante. Para un servidor sigue siendo incomprensible que a pesar de las vaguedades de quienes compiten a puestos de elección popular de fondo el modelo de desarrollo actual siga sin ser tocado con el pétalo de una rosa. Existe información en abundancia de que no vamos bien en la cuestión ambiental tanto a nivel de planeta, como de continente o país. Pero no escucho propuestas audaces de cómo vamos a resolver esto. En especial desde quienes más deberían ser por ideología los agentes de cambio, que son los candidatos de la llamada centro-izquierda mexicana. Supongo que tampoco la ciudadanía lo tiene como una gran demanda política, seguridad, trabajo remunerado, salud y servicios básicos son temas apabullantes en las campañas. Tal vez la gente está saturada de información y hemos llegado a una cierta indiferencia colectiva, en donde ante un fenómeno del día de mañana, como son los problemas ambientales, lo posponemos como demanda política.

Un ejemplo claro es el tema del agua, un tema que debería abordarse como un problema complejo desde el punto de vista ambiental, pero es observado como un problema meramente de infraestructura, nunca se observa como la búsqueda de su solución a través de su gestión integral y sostenible. Se tiene la absurda noción, que si nos la acabamos en un lado, la podemos buscar en otro. Un ejemplo, no hay candidato o candidata a un puesto de elección que no se comprometa a dar agua a una ciudad sedienta, la gente se pone contenta y los contratistas se ponen más contentos ante la posible gran inversión, pero no se habla jamás de invertir en sostener las fuentes de agua, en que la gente debe tener otra cultura de manejo del agua, o de que no se puede deforestar impunemente.

Al día de hoy, por ejemplo, no encuentro todavía de manera clara sobre quienes en Guerrero y el país van a asumir un real compromiso con el ambiente. Es decir, alguien que diga claramente quiero ser senador o senadora, diputada o diputado y formar parte de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados o de la Cámara de Senadores, por que además voy a presentar tal iniciativa que contribuya a hacer realidad nuestro derecho constitucional a un medio ambiente sano; que además de paso digan de manera pública: ni voy a representar o no me voy a doblar ante ningún poder fáctico cuando van en contra los intereses de la sociedad (jefes de la tribu política a la que pertenecen, iglesia, empresarios o crimen organizado, por ejemplo). Eso último supongo que los llevaría a la derrota segura por lo que difícilmente lo vamos a escuchar.

Entiendo, que muchas candidatas o candidatos pueden decir que no es su tema (el ambiental), y que son especialistas en otros temas, pero esto es triste finalmente para quienes creemos que el tema ambiental es vital para el hoy y el mañana.

Conjeturo, al final de esta reflexión, que por eso los candidatos y candidatas en campaña, que seguramente van a ganar en todo el país, viven de la política, porque tiene ese pragmatismo e instinto natural para decir lo que la gente quiere escuchar, aunque en el fondo sea administrar los problemas, sin buscar resolverlos de fondo, y uno es un mal político por ello mismo, además de que no hemos logrado comunicar y convencer a la gente sobre las prioridades verdaderas, en donde soñamos con una Tierra diferente y pretendemos ser a nuestro modo rebeldes.

Pero tengo todavía esperanzas, puede que si existan esa clase de candidatos o candidatas, y un servidor simplemente todavía no lo ha notado. Ojalá, que así sea, para que me retracte y acepte con gusto estar equivocado de tener estos malos pensamientos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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