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Desterrar ofensas y denuestos, pide Aguirre Franco a partidos políticos

Ossiel Pacheco * El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, pidió a los partidos políticos desterrar de la contienda electoral toda clase de enfrentamientos en el proceso electoral para renovar en octubre los ayuntamientos y el Congreso local.

“Que sean las razones, no las ofensas; las propuestas, no los denuestos, sino buscar el bien del pueblo”, dijo, entrevistado después de clausurar la asamblea nacional de la Acción Católica Mexicana (ACM) en la Quinta Vianey, propiedad de la arquidiócesis.

El prelado católico conminó a los actores políticos a ser sensibles ante acontecimientos de violencia política, a buscar la unidad aunque sean una parte de la sociedad y a buscar los intereses de la sociedad sin enfrentamientos.

Exhortó a los ciudadanos y a los partidos políticos a buscar caminos lejos de la violencia, a dejar a un lado los odios y a buscar la reconciliación; buscar el perdón antes que los medios violentos. “Es preciso erradicar la violencia donde se dé, como promotores del bien”, resumió.

Aludió al Evangelio y dijo que “estamos pidiendo que tomen en cuenta el bien del pueblo; no se trata del bien de un partido, sino del bien del pueblo al que pretenden servir”.

Aguirre Franco clausuró ayer con una misa en la Quinta Vianey la asamblea nacional de la ACM, a la que asistieron el obispo de Coatzacoalcos, Veracruz, Carlos Talavera, así como miembros de las diversas organizaciones que aglutina este movimiento católico nacional, como la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM), Juventud Católica Femenina Mexicana (JCFM), la Acción Católica de Adolescentes y Niños (ACAN) y la Asociación Católica de Adultos (ACA).

Ahí, Aguirre Franco dijo que la misión de la Iglesia es procurar que este mundo se transforme en más humano y cristiano.

Sobre la misa que ofició en honor al santo Tomás Moro, pidió a los políticos que sea la moral la que mueva sus acciones, por encima de sus intereses personales.

“Que no se extrañen de la participación de los políticos en la Iglesia, porque también están llamados a la santidad; deben asumir sus prácticas cristianas sin avergonzarse de la fe que profesan, ni de sus convicciones”, recomendó.

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