CARTAS (Alerta ante actitudes patrimonialistas de los López Rosas)
Señor director:
Distraigo su atención para relatarle a Usted y a sus lectores un hecho que si bien pudiera considerarse intrascendente no lo es, porque se trata de la familia de quien muy probablemente presidirá este municipio a partir del primero de diciembre del 2002, Alberto López Rosas.Inconformes con los repartos de cuotas de poder en el PRD a toda suerte de militantes, que luego incluso suelen abandonar las luchas reales de los guerrerenses, mis compañeros de lucha en el Movimiento de Solidaridad Ciudadana, corriente perredista me invitaron a registrarme como precandidato a la diputación del distrito 17, donde también contiende Marco Antonio López García.Pues bien, sin dolo, mi hermano paga renta a la familia de Alfredo López Cisneros por un local en La Laja donde tiene una tienda de abarrotes. Ahí colocó una manta de apoyo a mi candidatura y la noche del lunes 17 el arrendador le pidió que la retirara alegando que el candidato debe ser Marco Antonio porque hasta un mártir perredista tiene en su familia. Ellos tienen dos muertos por la actividad política, yo tengo tres muertos por tortura y seis desaparecidos en mi familia, pero no siento que por ese hecho yo deba ser el candidato e imponer condiciones a mis contrincantes.Esa actitud hondamente intolerante es delicada, porque revela que la familia de Alberto López, a quien respeto, participa en bloque en asuntos de campaña y antes de gobernar, actúan con desplantes patrimonialistas que tanto alarman a los electores acapulqueños, incluidos nosotros los perredistas.Que esa acción no sea la regla, sino la excepción y no vamos a quitar la manta, porque además pienso que Alberto es ajeno a esta exigencia torpe, pero que sin duda, no debe ser la única y por tanto debe conocer.
Atentamente
Baldemar Morales Moreno




