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Silvestre Pacheco Léon

CRONICA MUNICIPALISTA

* Foro estatal de los servicios forestales

 Primero hubo inconformidades por lo que se consideró un desinterés en la invitación de los poseedores del bosque, después se encontraron argumentos suficientes para justificar la poca asistencia al acto convocado por la Semarnat y el gobierno del estado el viernes 7, desde las 8 de la mañana en al auditorio de la Facultad de Derecho de la UAG en Chilpancingo.

Sin embargo, el foro se efectuó y permitió que se escucharan y conocieran las críticas y posiciones de los diferentes grupos interesados en el asunto de los servicios técnicos forestales.

Octavio Klímek Alcaraz, José Núñez Sanmiguel, Arturo García Aguirre e Inocente León Pineda, así como Abel Cortés, Armando Sánchez, todos ellos funcionarios federales y estatales, estuvieron en el acto cuya idea original vale la pena abonársela a los dirigentes de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos que actúan en la sierra del Filo Mayor.

La primera parte del foro estuvo destinada a la exposición de los funcionarios sobre la gestión que realizan y los avances que se observan, después se escuchó la exposición de invitados de la comunidad de San Juan Nuevo, Michoacán, y de Ixtlán de Juárez, Oaxaca, ambas comunidades indígenas que se presentaron como ejemplo a seguir para quienes se interesan y luchan por aprovechar el bosque de manera sustentable.

El representante de San Juan Nuevo habló y explicó acerca de los logros que han tenido desde que sus 10 mil hectáreas de bosque pasaron al control de sus auténticos dueños, desplazando a los caciques que durante buena parte de la historia de la explotación del bosque lo saquearon a su antojo.

A partir de que la comunidad asumió el control de ese recurso, el bosque ha servido para el desarrollo de la comunidad, de tal modo que en poco más de 20 años la industria que han desarrollado genera casi 900 empleos directos, es decir, casi 100 empleos por cada mil hectáreas.

El representante de San Juan Nuevo explicó que luego de una mala experiencia con el reparto anual de utilidades, la asamblea determinó que año con año las utilidades se reinvirtieran en nuevos proyectos, lo que beneficia de mejor manera a la comunidad.

San Juan Nuevo es el pueblo que se formó después de la explosión de volcán Paricutín y debe su nombre al hecho de que el pueblo se mudó de lugar.

El bosque es su principal industria de la comunidad. El transporte de la madera al aserradero es un servicio que prestan los comuneros que han logrado comprar su camión. Los técnicos y trabajadores de base son todos de la comunidad y solamente cuatro personas vienen de fuera y trabajan para cuestiones muy específicas de la industria.

Sobra decir que aquí se aprovecha todo el recurso forestal, nada se desperdicia porque todo lo elaboran, no son sólo productores de materias primas.

Aprovechan todo el árbol, la resina, hacen aguarrás. Están avanzando en la siembra de árboles frutales, captan agua y hacen pozos profundos para el riego de áreas de cultivo y están impulsando el ecoturismo.

Los comuneros de Ixtlán de Juárez están siguiendo la misma ruta. Allá en Oaxaca ellos lograron que se capacitaran sus jóvenes para trabajar como técnicos forestales y consideran que en la medida en que dejan de depender de los técnicos foráneos, hay garantía de que los beneficios sean mayores y todos para la comunidad.

Después de esas dos exposiciones se formaron grupos de trabajo en los que se discutió en detalle el problema de los servicios técnicos forestales. Aquí se escucharon críticas porque el conocimiento y el manejo forestal se concentra en esos técnicos que conforman una elite en todo el país. Se supo, por ejemplo, que son medio millar de ellos que están en el Registro Forestal Nacional y que por exigencias de la ley sólo ingenieros forestales pueden estar al frente de los trabajos que requieren los poseedores del bosque.

Los técnicos forestales están al servicio de los industriales, no de los dueños del bosque. Son caros y muchas veces incapaces.

La Semarnat no inspecciona ni verifica la validez de los estudios que presentan los técnicos aduciendo falta de recursos.

El hecho es que, siendo Guerrero un estado eminentemente forestal, no puede presumirse de que el recurso haya permitido el desarrollo de alguna microregión. La evidencia dice que el bosque está desapareciendo y que la pobreza de los poseedores del recurso va en aumento.

Los campesinos presentes se mantuvieron en la exigencia de que las autoridades hagan que se cumpla la ley y que los apoyos oficiales se canalicen al impulso de los proyectos productivos con características de sustentabilidad y a la diversificación de las  actividades pues, se concluyó, el bosque no sólo son pinos, sino agua, plantas medicinales y de ornato, atractivos turísticos para avistamiento.

Si ha de cumplirse el compromiso de que se harán llegar a los participantes los resolutivos de las mesas, estaremos en posibilidad de difundirlos para mayor información de los lectores.

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