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Se inconforman los damnificados de Tixtla por las casas en las que serán reubicados

*No pueden conectarse las tuberías al drenaje local porque está colapsado. Los propietaros deben instalar una fosa séptica o un biodigestor cuyo costo no fue considerado en el proyecto y debe ser asumido por los afectados

Lourdes Chávez

Tixtla

La casa muestra para damnificados de la tormenta Manuel en Tixtla dejó inconformes a los beneficiarios, porque la obra se levantó con materiales preconstruidos, que consisten en paneles de 10 milímetros de grosor y techos que parecen de lámina de asbesto.
Hilda Felipe Astudillo, nieta la dueña de la vivienda, Julia Felipe de Jesús, denunció que su familiar no ha ocupado la casa de 47 metros cuadrados, que les entregaron hace un mes porque temen que se vaya a caer encima, y el sanitario no funciona.
Por separado, uno de los encargados de la obra, José Francisco Bujanda Rentería, aclaró que Protección Civil del Estado les recomendó no conectar la tubería a la red de drenaje porque en casi toda la ciudad está colapsado.
Aclaró que de hacerlo, las aguas negras brotarían en las viviendas, y acordaron con las autoridades conectar los tubos de drenaje a las fosas sépticas, donde hubiera; en las demás estaba un biodigestor, que sirve para el tratamiento de los desechos, sin embargo, esos costos serían absorbidos por los propietarios.
Explicó que en Tixtla, el presupuesto de las casas tasadas en 120 mil pesos por el Fondo Nacional de Desastres (Fonden), no se consideró la instalación de un biodigestor, porque a la empresa le dijeron que el drenaje estaba funcionando.
Otra de las quejas de los beneficiarios es que los materiales no corresponden al costo que estableció el Fonden, pues se menciona que las paredes son de tablaroca, indicó Hilda Felipe Astudillo.
El constructor aseguró que las vivienda son las autorizadas en programas de emergencia, con el mismo monto en cualquier parte del país, que se justifica ante dependencias federales con proyectos revisados social, técnica y económicamente. Añadió que si no fuera factible, las autoridades no lo habrían autorizado.
En una vivienda en construcción, que no tiene la oposición de los beneficiarios, mostró el vaciado de concreto para el piso, rodeado con una estructura de acero y reforzado con varillas.
De las paredes, explicó que es un sistema prefabricado a base de paneles cop (o fibrocemento), que se colocan en pares con aislamiento térmico, y que cumplen con requisitos de cualquier vivienda, según estándares nacionales e internacionales.
En la casa de su abuela, sin usar, Hilda Felipe señaló que la estructura no tiene castillos, sólo se observan cada metro una madera muy delgada como pilares, y encima una estructura de metal para el techo que dudan sea lo bastante resistente para sostenerlo por mucho tiempo.
Pero Bujanda Rentería aseguró que con estos materiales se pueden levantar estructuras hasta de cuatro niveles sin problema, pero en este caso pidieron un solo nivel y un techo a dos aguas. Para añadir otro nivel deberían reforzarlas.
Del calor que se siente en el interior, aclaró que si las casas están cerradas van a guardar la temperatura, como un termo, así que para mantenerlas frescas, se beben abrir las ventanas para permitir el aire cruzado y que se ventile.
Indicó que en la primera etapa que se prevé terminar en julio, se tiene previsto el levantamiento de alrededor de 63 casas, para sustituir, principalmente las casas de abobe que se cayeron cuando la ciudad estuvo inundada tras el paso de la tormenta Manuel.
En la segunda etapa, indicó que se tiene previsto la construcción de unas 36 viviendas de reubicación con estas mismas características.
La vivienda muestra tiene dos puertas al frente, una de ellas lleva al sanitario con regadera, y la otra a un pasillo mediano que debe funcionar como cocina-comedor, y conecta a dos recamaras.
El constructor explicó que la distribución se modificó en las siguientes viviendas, y el baño se va a instalar junto a las recamaras, como el modelo más tradicional, y de los escurrimientos de agua durante las lluvias que también denunciaron en la casa concluida, aseguró que sólo ocurrieron en el momento del instalación porque no se habían colocado todos los tornillos que llevan las molduras.
Estimó que el tiempo de construcción de la vivienda con materiales prefabricados es de cuatro días, luego de la instalación de los pisos de entre 10 y 12 centímetros de grosor.

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