Crea la Arquidiócesis un centro de defensa de los derechos humanos
* Trabajará con la Comisión de Paz y Justicia y con las comisiones parroquiales de derechos humanos Mahatma Gandhi y Sembrador de la Esperanza, informa el arzobispo de Acapulco
Ossiel Pacheco * En la promulgación del Plan Diocesano de Pastoral el arzobispo Felipe Aguirre Franco anunció la creación de un centro diocesano de defensa de los derechos humanos como parte de la pastoral social que va a coordinar acciones con la comisión de Paz y Justicia. Aguirre Franco y los sacerdotes Jesús Mendoza Zaragoza, Rafael Barajas Solorio, Pedro Rumbo Alejandri y Miguel Contreras Aguilera informaron, al término de la misa dominical, los planes, prioridades, estrategias y políticas de la Arquidiócesis de Acapulco, que abarca Costa Chica y Costa Grande para los próximos 5 años. Aguirre Franco dijo estar dispuesto a orar junto con líderes de otros credos religiosos y dio a conocer de la creación de un centro diocesano para la defensa de los derechos humanos, que ya fue constituido como una Asociación Civil, el cual “va a ir de la mano” con la Comisión de Paz y Justicia, que está a cargo del párroco Angel Cuevas. Este centro va a operar con respaldo de la Arquidiócesis, aunado a las comisiones parroquiales de derechos humanos Mahatma Gandhi, en Coyuca de Benítez y Sembrador de la Esperanza, en la colonia Emiliano Zapata, en Acapulco ya establecidas.
Los grupos armados surgen por inconformidad económica, política y social
De acuerdo al marco de la realidad analizado por la asamblea diocesana efectuada en marzo, los niveles de la pobreza extrema son cada vez más alarmantes y se manifiestan en las deficientes condiciones en materia de salud, educación, alimentación y empleo. Con esto, la Arquidiócesis brindará “una atención muy especial” a los pueblos indígenas y afromestizos que se mantienen en condiciones de marginación. Y manifiestan su preocupación, por “la cultura religiosa de muchos católicos alejados de una vida eclesial efectiva, amasada de superficialidad, superstición, ignorancia y ausencia de sentido cristiano”. Asientan que grandes heridas siguen doliendo a los pobladores de esta demarcación eclesiástica, como la pobreza extrema, el desempleo, la manipulación política, inseguridad pública, narcotráfico, secuestros, caciquismo, corrupción, impunidad y la violación de los derechos humanos. Asimismo dan cuenta que en estas regiones, donde habitan unos 2 millones de fieles católicos –según estadísticas de la Iglesia local– hay una arraigada cultura de la muerte, “que se caracteriza por un profundo desprecio a la vida humana en particular” y se pone en manifiesto en los secuestros y homicidios, así como en la destrucción ecológica, que aniquila la fauna y flora de nuestros campos y contamina el ambiente.
El párroco Mendoza Zaragoza, integrante del equipo diocesano de pastoral dijo que este plan –del cual editaron 10 mil ejemplares que van a distribuir en las tres regiones que abarca esta demarcación eclesiástica– es un instrumento pastoral de trabajo que surge de la visión de fe, del análisis de la realidad y la percepción pastoral del entorno de la Iglesia de Acapulco. “Pretendemos crear una nueva cultura de la solidaridad, del servicio y contribuir a acabar con el atraso que hay en la sociedad por la corrupción y la pobreza, que hieren a la dignidad humana”, indicó. Por su parte, el párroco Barajas Solorio informó que este plan es resultado no solo de la jerarquía de la Iglesia sino de la participación de los laicos hombres, mujeres y jóvenes, por lo cual lo calificó como la voz de la esperanza que va a ser acogido y asumido por las diversas parroquias. El también coordinador de la comisión diocesana de pastoral de indígenas dijo que en el plan se asume el compromiso de la promoción y defensa de la dignidad humana porque son valores que promueve el Evangelio, así como la justicia y la paz, “es necesario ir sembrando estos valores para disminuir la situación negativa”.
Señaló que los grupos armados surgen como parte de las inconformidades económicas, políticas y sociales, por lo cual este plan tiene previsto dar respuesta a la pobreza que hay en el campo de Guerrero alentando nuevas economías alternativas con los campesinos, para acabar con la dominación de la que son objeto por parte de los caciques, sobre todo en Costa Grande y Costa Chica.
Diálogo interreligioso para promover la paz y la justicia
Zaragoza Mendoza aclaró que este plan se centra en promover el Evangelio no entrar en pleitos, ni polarizar, ni confrontar con otros grupos religiosos. “Es necesario compartir las cosas buenas, es necesario del aporte de todos los que creen en Dios, aunque sea desde diferentes perspectivas. Podemos compartir en Acapulco con las Iglesias protestantes históricas un trabajo en conjunto relacionados con la promoción de la paz y la justicia, si comparten su disposición a dialogar”, dijo. El Arzobispo Aguirre Franco consideró necesario el diálogo ecuménico con otras religiones como presbiterianos, luteranos, metodistas, orientales, islámicas y ortodoxas, buscando temas en los cuales tengan convergencias, sin asumir por parte de la Iglesia católica una actitud autoritaria ni de superioridad. El prelado católico llamó a las otras Iglesias a un diálogo interreligioso, para promover en unidad la paz y la justicia en Guerrero. De acuerdo al plan promulgado ayer durante la misa en la catedral por el arzobispo Aguirre Franco tiene el objetivo de impulsar una evangelización integral que dinamice con el espíritu de Jesús, una Iglesia misionera y servidora mediante la pastoral de conjunto y la formación de agentes para transformar la sociedad y hacer presente el Reino de Dios.




