Bloquean 800 taxistas por seis horas la Costera; exigen frenar el pirataje
* Los choferes, quienes estacionaron las unidades a la altura del asta bandera, también insistían en la destitución del director de Transporte, Reynaldo Echeverría Medrano, y de los delegados de transportes de Acapulco
Karina Contreras * Congestionamiento vial por seis horas en las principales vialidades del puerto provocaron concesionarios y choferes de la Federación de Taxistas y Transportes Livianos del Municipio de Acapulco, quienes efectuaron un bloqueo en la Costera para exigir que se erradique el pirataje. Los inconformes, quienes estacionaron unas 800 unidades a la altura del asta bandera, también demandaban que las autoridades consignaran al MP los taxis pseudo amaparados y los que circulan con números dobles, además de la destitución del director de Transporte, Reynaldo Echeverría Medrano, y de los delegados de transportes de Acapulco, “por corruptos y protectores de piratas”. Los vehículos fueron colocados a la orilla de los carriles –en hilera de dos–, y abarcaron desde la tienda Gigante hasta el hotel Plaza Las Glorias.
La concentración de los choferes, que se llevó a cabo desde las 10 de la mañana, fue en el asta bandera y desde allí los líderes de los 79 sitios adheridos a la federación iban participando. Unos reclamaban que fueran retirados los taxis azules piratas, mientras que otros pedían que del lugar se retiraran los dirigentes que se “han enriquecido a costa de los auténticos trabajadores”. Algunos más pedían la destitución del director de Transporte por “solapador de taxis piratas y por vender las concesiones al mejor postor”. Entre los líderes que participaron en la manifestación estaban Jorge Solís Araujo, Evaristo Carbajal Vega, Javier Vargas Salinas, José Jaime Valenzo, Felipe Espíritu Bellos, entre otros. Durante la protesta, los taxistas también detenían las unidades “que aseguraban eran piratas”, las cuales colocaron a la orilla de sus vehículos; a esos taxis les escribian en el parabrisas: “Soy pirata ¿y qué?”.
En tanto, otros de los inconformes preferían buscar la sombra para cubrirse de los rayos del sol de las 11 de la mañana. Por su parte, los líderes analizaban las estrategias a seguir, porque después de hora y media ninguna autoridad se había presentado. Fue a las 11:30 cuando llegó al lugar el director de Tránsito, Miguel Rodríguez Bocanegra, quien pidió a los dirigentes que abrieran los carriles para no entorpecer el tráfico. En entrevista, dijo que ese bloqueo es porque “no se ha regulado la entrega de concesiones y porque los permisionarios mandan en áreas importantes del transporte”. Dijo que éstos no son “autoridad para detener taxis piratas, la autoridad es la dirección de transporte”.
En tanto, el presidente de la federación, Felipe Espíritu Bello, indicó que “Acapulco está saturado de taxis irregulares. Esto se debe a que la autoridad correspondiente ha solapado los números dobles y ha extendido permisos a personas ajenas al gremio”. Manifestó que el pirataje es un cáncer que está lacerando día con día la economía, pues “hay cerca de mil 500 a 2 mil unidades ilegales”. Al preguntarle sobre las operaciones que la Delegación de Transporte y las autoridades municipales llevan a cabo hace algunas semanas, dijo que “son simulados” y de alguna manera concertados. Señaló que pudieron detener de 200 a 300 carros, pero –dijo– el desagrado estriba en que ya los vemos circulando otra vez. Espíritu Bello Advirtió que esa no sería la primera manifestación “si no nos hacen caso. Estamos cansados de que nos quiten el pasaje y el gobierno no dé alternativas”.
Por su parte, el vicepresidente de la federación, Evaristo Carbajal Vega, afirmó que de manera indiscriminada están expidiendo amparos de la Delegación de Transporte, por lo que las bases los llevaron hasta ahí. Señaló que las autoridades no les dejaron otro recurso. “Si hay averiguación no importa porque no tenemos miedo”. Agregó que si se diera esto sería una injusticia de las autoridades, porque ellos mismos “están provocando la porquería”.
El descontento
A las 12 horas llegó al asta bandera el delegado de Transporte de la zona Centro, Arturo Heredia Agatón, quien pidió dialogar con los inconformes. A esa hora ya se sabía que llegaría el subsecretario de Asuntos Políticos del estado, Jesús Vargas Vargas, y además los choferes serían recibidos por el alcalde Zeferino Torreblanca Galindo. Pero los transportistas estaban renuentes porque exigían que las autoridades fueran al lugar para que todos se enteraran, y no sólo una comisión que “podría negociar a su conveniencia”, justificaban. Pero al final, después de platicar con los líderes, no muy seguros aceptaron. Posteriormente llegó Vargas Vargas, a quien le advirtieron que no tolerarían más que les dieran “atolito con el dedo”. Más tarde, la comisión de choferes se trasladó a la reunión que se llevaría a cabo en la sala de Cabildo, pero luego se presentaron más de cien manifestantes que exigían estar en la plática.
Esto desconcertó a los transportistas, quienes no sabían que hacer, pues también hubo un forcejeo con los agentes de seguridad del ayuntamiento para poder entrar al lugar. Después de unos minutos, los líderes dejaron que sus agremiados pasaran a la reunión, y mientras se acomodaban y les decían que tenían que guardar compostura y que no se arrebataran la palabra, en una rápida jugada Heredia Agatón habló con uno de los dirigentes e inmediatamente salieron de la sala. Los transportistas de dieron cuenta y se levantaron, mientras decían: “estos ya quieren dejarnos fuera”, “ no se los vamos a permitir”, decían otros. Al llegar a la puerta de la oficina de Relaciones y Prensa del ayuntamiento, los inconformes fueron detenidos por agentes de seguridad. Allí, los inconformes empezaron a forcejear con los policías hasta que lograron introducirse a la oficina, pero inmediatamente fue cerrada la otra puerta que permitía el acceso al pasillo de la oficina de Torreblanca Galindo.
La prensa tampoco tuvo acceso a la reunión, donde ya se encontraba Zeferino Torreblanca; el subsecretario de Asuntos Políticos, Jesús Vargas Vargas; el delgado de Transporte, Arturo Heredia; y los dirigentes transportistas que conformaban la comisión –quienes fueron desconocidos por sus agremiados– Jorge Solís Araujo, Javier Vargas Salinas, Evaristo Carbajal Vega, José Jaime Valenzo y Felipe Espíritu Bello. Ante esta “burla”, como la calificaron los choferes, señalaron que los acuerdos que se han firmado nunca han sido respetados y que no estaban de acuerdo con las “negociaciones en lo obscurito”. Dijeron que no entendían el motivo por el que no los dejaron estar presentes en las pláticas, “porque no comemos, no somos asesinos y simplemente queremos dialogar, es grave que no platiquen con nosotros”. Otros se preguntaban: ¿con cuántas placas iban a salir ahora los líderes?”. Luego aseguraron que a ellos sólo los utilizan en los bloqueos, pero no los dejan estar en las negociaciones.
Otros, ya molestos, acusaban que también en la federación hay taxis piratas. Los manifestantes exigían una negociación transparente, y amenazaban con bloquear la Cuauhtémoc. Una hora después, los líderes fueron saliendo uno por uno. Allí, Espíritu Bello declaró que el gobierno de Zeferino Torreblanca se había comprometido a que a partir de hoy serían detenidos los carros irregulares, mientras que el acuerdo con el estado fue la instalación de una mesa de trabajo y una reunión con el secretario de Gobierno, Marcelino Miranda Añorve. Pero el dirigente no le dio importancia a la inconformidad de sus agremiados, y dijo que “ellos podían decir muchas cosas”. Por su parte, Vargas Vargas señaló que el ayuntamiento es el que decide si pone una demanda contra los choferes que obstruyeron las vías de comunicación.
Dijo que los problemas del transporte son muy complejos y que se trabajará en ello, pero requiere suma de esfuerzos legales por parte de las instancias hasta federales. Mientras que Evaristo Carbajal dijo que había el desaliento de que la autoridad estatal no se preocupe. “Pero en el presidente municipal sí se vio disposición para combatir el pirataje”. Informó que esperarán hasta 15 días para obtener una respuesta seria al problema, pero que si no es así regresarán con medidas más drásticas. Dijo que no le da miedo la cárcel “porque hay necesidad de manifestarnos. La cárcel no come”. Sobre la destitución que pedían de Espíritu Bello, sólo señaló que “eso lo arreglaremos luego”. Las más de 800 unidades que mantuvieron bloqueada por cerca de 8 horas la Costera, fueron retiradas a las 4 de la tarde.




