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Ningún contacto entre René Juárez y Zeferino en los actos oficiales de ayer

Luego de dos semanas no de “diálogo epistolar”, sino de toma de posiciones públicas respecto a las formas de hacer gobierno, el presidente municipal de Acapulco, Zeferino Torreblanca Galindo, y el gobernador René Juárez Cisneros se encontraron ayer en dos actos de protocolo donde apenas cruzaron palabra y se mantuvieron distantes, a pesar de que ambos declararon a los reporteros que mantenían una buena relación. De amistad, aseguro el gobernador. de mucho respeto, dijo el alcalde. El último encuentro público que tuvieron Torreblanca y Juárez Cisneros fue durante la clausura del tianguis turístico, el pasado miércoles 24. En ese evento, ambos acompañaron al presidente Vicente Fox a comer en el restaurante El Faro, lugar al cual llegaron los tres en la camioneta presidencial. Esto, a la par que Torreblanca y otros alcaldes del PRD en Guerrero demandaban a la secretaria de Desarrollo Social, Josefina Sánchez Mota, que fiscalizara los recursos que el gobierno federal entregaba al gobierno estatal, por el concepto de Empleo Temporal, ya que, acusaron, el mismo estaba siendo ejecutado a partir de la estructura del PRI. Luego vino la respuesta del gobernador. Sendos actos públicos en Acapulco, como el del miércoles 8 mayo, cuando visitó la comunidad de Xaltianguis y advirtió que continuaría con sus giras de trabajo por la zona rural y haría las obras que hicieran falta. Juárez Cisneros haría otra gira más, el domingo 12 por la comunidad de Cacahuatepec, recorrido que coincidiría con el realizado antes por el candidato del PRI a la presidencia municipal, Ernesto Rodríguez Escalona. El candidato del PRD a la alcaldía, Alberto López Rosas, señaló que estos actos eran de abierto proselitismo del gobierno estatal en favor de la campaña del PRI.

El enfriamiento de las relaciones se haría obvio ayer, a pesar del oficio político que ambos funcionarios intentaron mostrar. En el acto de la Promotora Turística, donde se firmó un convenio entre el Infonavit, el gobierno del estado y los municipios, Torreblanca y Juárez Cisneros llegaron cada uno por su lado, y en el presídium original no fueron colocados como vecinos. Entre René y Zeferino estuvo Víctor Manuel Borrás, el director nacional del Infonavit. A la derecha de Zeferino el secretario de Obras Públicas, Juan Farill, y a la izquierda del gobernador, el líder nacional de la CTM, Leonardo Rodríguez Alcaine. Apenas y se hablaron al levantarse Borrás a dirigir su discurso. Y eso, porque quedó una silla vacía entre ambos. Al terminar el acto cada quien salió por su lado. Zeferino rumbo a su camioneta, para dirigirse al segundo acto, la reunión del Consejo Estatal de Protección Civil, en la distante Zona Naval de Icacos. El gobernador dio una entrevista y no hizo nada por llamar a Torreblanca, quien se trasladó desde esos rumbos, por el aeropuerto, al segundo evento. René Juárez hizo el viaje en helicóptero, y llegó a las 12:20 a las instalaciones militares. Torreblanca lo hizo veinte minutos después. En el presídium, ahora hubo dos espacios entre ambos. Torreblanca quedó entre el secretario de Seguridad Pública, Luis León Aponte, y el director general de Protección Civil del gobierno federal, Oswaldo Flores. De hecho, al llegar Torreblanca al centro donde se realizó el acto, en el presídum ya no tenía silla. La ocupaba el secretario de Desarrollo Rural Héctor Manuel Popoca, que se la cedió. El alcalde y el gobernador no cruzaron palabra durante la hora que duró la exposición del programa de previsión de huracanes y ciclones. Concluido el evento, Juárez Cisneros salió por un lado del presídium y Torreblanca por el otro. No hubo entre ambos ningún saludo de despedida. Eso, a pesar de que el gobernador sostuvo que “Zeferino era mi amigo antes de ser presidente, lo es ahora y seguirá siendo mi amigo cuando deje de ser presidente”, y que Torreblanca afirmara que entre él y el Ejecutivo estatal no había ruptura, que mantenían un diálogo epistolar y que había recibido muchas deferencias del gobernador, como el de viajar hace unos meses en su helicóptero, antes de que el factor electoral entrara en las agendas de gobierno. (Aurelio Peláez y Jeanette Leyva).

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