Acusan a Miguel Reyna de desaparecer a un colono de la Amalia Solórzano
* Luego de un enfrentamiento entre los vecinos y ejidatarios de Las Cruces, no se volvió a ver a Mauricio Reyes, denuncian
El presidente del comisariado ejidal de El Cayaco, Alberto Avila González, y el representante legal del ejido, Ignacio Pérez Parra, acusaron al líder de colonos, Miguel Reyna Urbano, de ser uno de los responsables de la desaparición del vecino de la Amalia Solórzano Mauricio Reyes Laureano, de quien desde el domingo no se sabe nada.Por tal motivo hicieron un llamado al gobierno federal, para que investigue los hechos.En una visita a la Redacción de El Sur, Avila Gonzalez explicó que el domingo 12 de mayo hubo un enfrentamiento por terrenos entre colonos de La Lajita y la Amalia Solórzano, y que tras el pleito Mauricio Reyes Laureano desapareció.Indicó que ayer por la mañana en las oficinas de Invisur, Miguel Reyna, junto con el notario Julio García Estrada, firmarían una minuta con directivos de ese organismo para la regulación de tierras, “pero era diferente a la signada con ellos en días pasados”, lo que calificó como una maniobra del gobierno estatal.Pidió que el gobierno del estado “saque las manos del municipio; Zeferino ha hecho más obras que las tres últimas administraciones priístas juntas, incluida la de René, ahora vino a prometer obras y, como es su costumbre, siempre pone las primeras piedras pero no las últimas, Invisur está provocando el enfrentamiento entre los vecinos”.
Además acusó al líder Miguel Reyna Urbano de carecer de calidad moral para dirigir a alguien.
Acompañada de cerca de 50 personas, la asesora de ejido de Las Cruces, Eva Castro Quintero, aseguró que el problema se originó por la ambición del notario Julio García Estrada y su hijo –a quien llamó el candidato eterno del PAN– Cuauhtémoc García Amor. Señaló que en 1998, el ejido de Las Cruces comenzó la lucha por la recuperación de los terrenos, por lo que un año más tarde se firmó una minuta con el secretario de Gobierno, Marcelino Miranda Añorve, a nombre del gobernador René Juárez, en la que se comprometía a respetar la posesión de las 17 parcelas del ejido y regularizar la tenencia de la tierra de las colonias asentadas allí.Castro Quintero aseguró: “el gobernador nos está fallando. El acuerdo fue que estuviéramos en calma para regularizarnos, y sólo nos ha deslindando la Procuraduría Agraria; nos entregaron un plano parcelario que está en poder del ejido, pero no ha hecho nada más para regularizar”.Responsabilizó al notario Julio Estrada y a García Amor de querer despojarlos de sus terrenos, al tener antecedentes de que ha participado en otros casos similares.Refirió que hace 3 meses se alió con Miguel Reyna, fecha en la que empezaron los ataques, lo que ya causó la desaparición de Mauricio Reyes.Asimismo, negó las acusaciones que ha hecho Miguel Reyna, en el sentido de que han encabezado junto con el comisario el cierre de los accesos de la colonia y que vendan parcelas a personas ajenas.Responsabilizó al gobernador del estado de cualquier enfrentamiento que se genere, y alertó a las autoridades de que de no poner resolver la situación del ejido podría originar hechos de sangre entre los vecinos y ejidatarios.Otro de los asesores del ejido y profesor de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Ignacio Pérez Parra, indicó que en días pasados levantó una denuncia en contra de Miguel Reyna Urbano por difamación, pues lo acusó de ser un drogadicto, por lo que el pasado 9 de mayo, en la Subdirección General Médica del ISSSTE, en la ciudad de México, se hizo análisis clínicos para comprobar que era falsa su adicción. El documento fue presentado y firmado por el químico Hugo Guzmán, y el resultado fue negativo.Finalmente dijo que Reyna Urbano ya no cuenta con el apoyo de los colonos, quienes son cerca de 700 familias.




