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A dos años de una emboscada en la sierra de Petatlán, acusan a un ecologista preso

*Homicidio y lesiones, nuevos cargos a Gerardo Cabrera

*Faustino Rodríguez es gente de los rapamontes que están en contra de los ecologistas, dijo el preso en el juzgado noveno penal de Acapulco

Maribel Gutiérrez. Con los cargos de homicidio y lesiones, se abrió un nuevo proceso penal contra el campesino ecologista Gerardo Cabrera González, acusado por el cacique de El Rincón del Refugio, sierra de Petatlán, Faustino Rodríguez Sánchez.

Esta acusación se suma a la de portación de armas de uso exclusivo del Ejército, por la que el preso ecologista fue sentenciado a 10 años de prisión por el juez tercero de Distrito, Jacinto Figueroa, y la sentencia fue confirmada el pasado jueves por el Tribunal de segunda instancia, al que apeló contra la condena.

Ayer, en el Juzgado Noveno Penal de Acapulco, Gerardo Cabrera respondió al interrogatorio de su abogado, José Israel Candiani, del Grupo Tacuba, con sede en la ciudad de México, que encabeza el perredista Francisco Saucedo.

Fue la primera diligencia dentro del proceso penal 107/2000, que se lleva en el Juzgado Segundo Penal de Zihuatanejo, que se abrió por el caso de una emboscada que sufrió el cacique ganadero Faustino Rodríguez, el 20 de marzo del año 2000, en un camino de la sierra de Petatlán que va a Rincón del refugio, en la localidad La Pasión. En esa emboscada murieron el hijo de Faustito Rodríguez, Isabel Rodríguez Manríquez, y su vaquero, Mónico Díaz Torres, y él fue herido.

Cuando estaba en el hospital de Zihuatanejo, donde lo atendieron por las heridas de bala, el ganadero culpó de la emboscada a los Cabrera González y otros integrantes de la Organización Ecologista en esta ruta de la sierra, del ejido de San José de los Olivos.

Rodríguez dijo que había sido emboscado en la sierra por un grupo de encapuchados, presuntamente del ERPI, y entre sus miembros incluyó a los Cabrera, sus sobrinos, como se publicó hace dos años en diversos medios.

Dos días antes, Faustino Rodríguez subió a El Rincón del Refugio custodiado por tropas del 19 batallón de infantería con sede en Petatlán. Dijo que iba a recoger el ganado que tenía en esa comunidad, pero que temía que lo atacaran los supuestos guerrilleros del ERPI.

Cuando los militares llegaron con el ganadero a la localidad, casi todos los hombres de la familia Cabrera tuvieron que huir porque estaban en la lista de encapuchados, mientras que las mujeres y otros miembros de la familia pidieron a los jefes militares una explicación de su presencia custodiando al cacique, y aclararon que en esta comunidad no hay grupos armados ni guerrilleros.

Al regreso, Faustino Rodríguez iba sin los militares, y fue emboscado.

Dos años después un juez de Zihuatanejo giró orden de aprehensión contra ocho miembros de la familia. Siete de ellos viven aún escondiéndose del Ejército, y uno, Gerardo Cabrera González, de 37 años, fue detenido el 14 de julio de 2001 por tropas del 19 batallón del Ejército, en la comunidad de Banco Nuevo, sierra de Petatlán, y después de que recibió condena de un juez federal por portación de armas, y está condenado a diez años de prisión, enfrenta nuevos cargos del fuero común, por homicidio calificado y lesinoes.

Estaba muy lejos del lugar de la emboscada

El campesino ecologista Gerardo Cabrera nació en El Rincón del Refugio, pero desde que se casó vivió en Banco Nuevo, a varias horas de distancia, a pie, porque no hay camino para la entrada de vehículos en esa área de la sierra de Petatlán.

Tiene testigos de que el 20 de marzo de 2000, cuando emboscaron a Faustino Rodríguez cerca de la comunidad de La Pasión, él estaba en Banco Nuevo, a más de cinco horas de camino, a pie.

La emboscada a Faustino Rodríguez ocurrió a las 19 horas, según el expediente, y en el interrogatorio de ayer en el juzgado, Gerardo Cabrera dijo que ese día a esa hora estaba en Banco Nuevo, en la casa de Perfecto Bautista Martínez (también campesino ecologista), con quien había trabajado en el campo todo el día y en la noche lo invitó a cenar y a ver películas en video.

Y sobre la distancia que hay de Banco Nuevo a La Pasión, dijo: “Nunca he caminado esa distancia, pero la gente que sale de la Pasión en la mañana temprano llega en la tarde a Banco Nuevo. Está retirado, y allá se quedan y se regresan al otro día”.

El abogado le preguntó si pertenece a la Organización Ecologista de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, y a qué se dedica. Dijo que sí pertenece y que se dedica a cuidar los bosques.

Le preguntó si sabe si el señor Faustino Rodríguez lo ha acusado de otros delitos. En realidad sí lo ha acusado de otro delito, que es abigeato, por el que Gerardo Cabrera estaba amparado cuando fue detenido por militares a los que no les importó el amparo.

Pero en su respuesta, se rfirió más al conflicto entre los caciques que explotan los bosques y los ecologistas. “El pertenece a los rapamontes, él es gente de ellos, él está en contra de los ecologistas”.

Finalmente, le preguntaron si conoce a cinco personas, que son los testigos de la emboscada que presentó Faustino Rodríguez. Gerardo sólo conocía a uno de ellos, pero la última vez que lo vio fue hace como 15 años. Para el defensor, estos testigos fueron preparados por Rodríguez para acusar a los Cabrera, sin tener pruebas contra ellos.

El tribunal federal ratificó la condena de 10 años

El campesino ecologista preso dice que la condena a diez años de cárcel por portación de armas fue una injusticia.

Explica que el juez tercero de Distrito, Jacinto Figueroa, no tomó en cuenta sus declaraciones y la de sus testigos, pero tampoco las de los militares que lo arrestaron.

Como durante el juicio se comprobó que los militares mentían, el juez puso en la sentencia una tercera versión para sustentar la condena.

Según la versión de los militares que lo arrestaron en Banco Nuevo, el 14 de julio de 2001, encontraron a Gerardo Cabrera en el monte, donde iba caminando cargando un fusil AK-47 y una carabina 30-30 envueltos en una cobija de cuadros.

Esta versión fue desmentida por los testigos de la detención, y por las contradicciones en que incurrieron los militares durante el proceso.

Gerardo Cabrera y sus testigos sostuvieron que lo sacaron de su casa, con engaños, le dijeron que sólo querían que hiciera una declaración, pero se lo llevaron detenido, al cuartel militar de Petatlán, donde lo torturaron, le fabricaron el delito de portación de armas y le sembraron el AK-47 y la carabina 30-30.

El ecologista explica que al juez no le sirvió la versión de los militares para condenarlo, y por eso elaboró una tercera, inventada en el escritorio del Juzagdo, sin que se base en las declaraciones de los campesinos ni de los militares. La versión fabricada por el juez dice que Gerardo Cabrera fue detenido dentro de su casa, como realmente ocurrió, y que ahí le encontraron las armas, lo que no sostienen ni lo militares que lo acusaron.

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