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Cimbra el Palacio de los Deportes el brit-pop oscuro de la banda Pulp

Agencia Reforma

Ciudad de México

En 20 años de existencia, Pulp nunca visitó México. Por eso, al encontrarse por primera vez en el país, luego de haber girado, en su reencuentro, durante dos años por Europa y Estados Unidos, Jarvis Cocker, vocalista de la banda, tuvo muchas cosas que contarle a su público.
Y éste, atento a su voz y a los pasos de baile que regaló en el escenario del Palacio de los Deportes, la noche del lunes, vio recompensada la espera con dos horas y media de espectáculo.
“Buenas noches, México”, “Quiero escucharlos”, “Hagan Ruido” y “¿Recuerdan nuestra primera vez?” fueron las primeras palabras que la banda expresó, antes de irrumpir en escena, a las 21 horas.
Acompañado por Candida Doyle, en los teclados; Mark Webber, en la guitarra; Steve Mackey, en el bajo, y Nick Banks, en la batería; Cocker se llevó la velada al tratar de interactuar, en español, con las 18 mil personas que abarrotaron el recinto, según cifras proporcionadas por los organizadores.
“Buenas noches, Ciudad de México. Muchas gracias por estar aquí”, dijo en castellano, para proseguir su discurso con bromas y analogías curiosas.
“Sé que les preguntamos que si recordaban la primera vez que estuvimos aquí, pero ésta es nuestra primera vez. ¿Por qué tardamos tanto?. En fin, gracias por estar aquí”, agregó el cantante, luego de ¿Do you remember the first time? y Joyriders, para continuar con Razzmatazz, en la que aventó chocolates a la gente.
Cada expresión de Cocker fue celebrada por los seguidores de la banda, oriunda de Sheffield, Inglaterra.
Gritos, aplausos y elogios dedicaron hombres y mujeres, entre los 20 y 40 años, a sus ídolos.
“¡Eres un fregón!”, exclamaban los hombres, mientras que las mujeres silbaban galantemente a Cocker, y las más atrevidas, lo piropeaban con expresiones como “¡Sabroso!” o “¡Sí me caso!”.
En un principio, parecía que la única escenografía que el grupo exhibiría, además de las dos pantallas laterales del escenario, serían cuatro letras de neón con el nombre del grupo.
Pero en la segunda canción, se prendieron 13 cuadros LED, detrás de los músicos, a los que se sumaron las luces robóticas que coronaron al entablado.
“Tenemos que hacer algunas traducciones al setlist para que ustedes lo entiendan. La siguiente canción se llama Falda recta, pero debo decirles que ése es un nombre muy extraño para mí”, dijo Cocker como introducción a Pencil skirt.
“Este edificio parece una tortuga gigante, perdónenme, mi ‘mexicano’ no es muy bueno”, agregó el frontman, para hacer que el edificio temblara, gracias a los saltos de la gente en Disco 2000.
Babies, Underwear, This is hardcore y Common people hicieron que la audiencia y los músicos llegaran al clímax ya que, en esta tanda, una fan arrojó un sostén al cantante y Jarvis bailó provocativamente, despojándose de su saco y corbata.
El primer encore de la noche, a las 22:40, estuvo conformado por O.U., Help the aged y Mis-shapes; sin embargo, Pulp tenía más sorpresas para sus fans.
“La que sigue es una exclusiva, es una canción que nunca hemos tocado en algún sitio”, dijo el intérprete, después de Party hard y antes de Little girl (with blue eyes)”, durante el segundo encore, en el que también sonaron Live bed show y Monday morning, para finalizar a las 23:30 horas.

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