Intenta el rector desviar la atención ante la caída de Nelson, dice Ortega
* La última vez que vio al senador priísta Héctor Vicario fue hace mucho, en público e invitado por el mismo rector, replica
Sergio Ocampo Arista, corresponsal, Chilpancingo * “Pobre Florentino Cruz Ramírez, siente que se le está yendo la diputación plurinominal, por eso hace estas declaraciones, que más bien son patadas de ahogado debido a que se está dando cuenta que su candidato Nelson Valle López, no está dando el ancho”, afirmó Rogelio Ortega Martínez, candidato del Frente Amplio Universitario Guerrerense (FAUG), a rector de la UAG.
Al referirse a los señalamientos que hizo el jueves a El Sur el rector de que recibe apoyo de un senador –en referencia al priísta Héctor Vicario Castrejón– Ortega respondió: “Tiene mucho que no veo al senador (Vicario), y por cierto la última vez que lo vi fue precisamente junto con Florentino en un restaurante 100% Natural, en el puerto de Acapulco”.
Entrevistado ayer luego de visitar a los trabajadores de Difusión Cultural, Ortega consideró que lo señalado por el rector de la UAG tiene como finalidad desviar la atención de la sociedad, y para querer justificar el “derroche absurdo que han hecho con dinero de la UAG para comprarle la Rectoría a Nelson”.
Insistió que Florentino Cruz está asumiendo una “actitud desesperada” luego de que Valle López no “dio el ancho en el debate”, y que a pesar de los “15 millones de pesos” que han gastado en hacerle campaña “de todos modos se les está desplomando, prueba de ello es que hace unos días que estuvimos en la Escuela de Ciencias Sociales 36 maestros que lo apoyaban se vinieron con nosotros”.
Señaló que desde la Rectoría hay un comportamiento “aberrante” cuando otorga categorías y tiempos completos sin ningún fundamento académico y al margen del contrato colectivo de trabajo, además de que acude a la “coacción y las amenazas a directores de escuelas”.
Ortega mencionó el caso del subdirector de la Facultad de Contaduría y Administración, David Rumbo, “beneficiado con un tiempo completo, quien me comentó que (el secretario privado del rector) Saúl López Sollano había ido personalmente a su casa y lo amenazó que se lo quitarían a pesar de que lleva 25 años de laborar en la UAG, y eso es indignante, lo mismo sucedió con Irma Ferrusca y otros maestros, pero que siguen firmes y con mucho valor”.
Los “vetos” de Chavarría
Ortega también respondió a declaraciones del senador Armando Chavarría, y dio su propia versión del rompimiento con el Movimiento por la Academia y la Reforma (MAR), parafraseando primero la frase famosa de José Martí: “He vivido en las entrañas del monstruo, y lo conozco desde dentro”.
Dijo que el problema vino por la negativa de Cruz Ramírez y Chavarría a abrir el proceso de elección del candidato del MAR. “Nosotros no estuvimos de acuerdo en que Armando Chavarría haya vetado a Rafael Aréstegui, a Alberto Salgado, a mí, a Carlos Villarino, a Jorge Peto Calderón, y en el único que depositó todo su respaldo fue en Nelson Valle por la siguiente razón: necesita en la Rectoría a alguien que se deje cortar la cabeza por él, ya que para él ganar la Rectoría es fundamental para ganar la gubernatura del estado de Guerrero”.
Luego señaló: “Si Armando y Florentino lo quieren, les puedo decir la fecha y los lugares precisos en que estuvimos, y en donde se dieron los debates, por eso nosotros les propusimos no instrumentalizar a la UAG para un proceso político externo, además de que se les propuso el uso de los recursos de manera transparente”.
Todo mundo sabe, insistió Ortega Martínez, “que se pretende utilizar el dinero de la Tesorería de la UAG para apoyar una campaña política a la gubernatura, lo mismo sucede con el rector, Florentino Cruz Ramírez, quien aspira a una candidatura plurinominal, pero la tiene muy difícil porque ya Chavarría se las ofreció a otros, entonces hasta en eso le va a fallar a mi amigo Florentino, y cuánto lo lamento por él”.
Reconoció que el rector había logrado un capital político importante, a pulso de ponerse al frente del proceso de reforma, pero lamentablemente al final “le pasó como a la vaca de los 40 litros, él pudo haber tenido un futuro político promisorio si lo deseaba probando suerte con cualquier partido que pudiera postularlo por los méritos de haber sido el impulsor de la reforma universitaria y haber logrado los consensos para la elaboración de la Ley de la UAG y su aprobación en el Congreso del Estado”.
También el rector, en lugar de someterse a los caprichos de Chavarría pudo optar por la vía académica “como irse a estudiar un doctorado a Europa, o aquí en México, y sería un académico prestigiado, pero ahora todo se le derrumbó y se le vino abajo, y no hay un solo día en que no lo cuestione la sociedad y los medios de comunicación”.
Dijo que ha dialogado con dirigentes de los partidos políticos y organizaciones sociales de la entidad y fuera de ella, y la opinión que tenían de Florentino Cruz era muy buena, pero hoy se derrumbó “ y todo por uncirse al proyecto personal de Armando Chavarría, que es el proyecto de comprarle la Rectoría a Nelson Valle”.
Lo que molesta al senador, abundó, es que “yo le dije que el próximo rector no podía subordinar a la UAG a persona o grupo político alguno, y por eso dijo que a mí no me tenía confianza, pero no me dijo si en el aspecto académico o en otro aspecto”.
Luego se refirió al secretario privado del rector Saúl López Sollano: “Junto con Florentino y Armando, conforman la Santísima Trinidad que produjo un engendro, y cuando dije esto en el debate no me referí a él como persona, porque contra Nelson no es el asunto, sino porque su candidatura la engendraron los tres, y cada quien la amamanta como puede, pero con los recursos de la UAG,”.




