Gestiona la SRE el préstamo del penacho de Moctezuma en poder de Austria
Agencia Reforma
Ciudad de México
Se ha hablado por décadas del regreso del Penacho de Moctezuma a México, que hasta se parece al mito azteca que pronosticaba el retorno del dios Quetzalcóatl.
Ayer, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) volvió a entreabrir la puerta para que vuelva, aunque en préstamo y con garantías de ser devuelto.
“Después de varios encuentros y negociaciones, México y Austria firmaron un Protocolo que modifica el Convenio Cultural de 1974 con ese país y que, en caso de ser aprobado por el Senado mexicano y el Parlamento austriaco, permitirá el viaje temporal de la pieza”, informó la dependencia a Reforma.
La posibilidad se presenta tras dos años de buscar una fórmula jurídica que dé pie al préstamo.
“La modificación al convenio establece la posibilidad de suscribir un Acuerdo Marco que establecerá los mecanismos para realizar intercambios temporales de piezas pertenecientes a los patrimonios culturales de ambas naciones, con garantías internacionales de que la propiedad y devolución de los objetos será plenamente respetada”.
El intercambio patrimonial iría entonces más allá del Penacho de Moctezuma.
Se establecen, además de garantías de devolución, condiciones técnicas y científicas para el transporte, resguardo, exhibición y retorno de piezas.
“Para que el anterior proyecto sea viable, se requiere del apoyo, tanto del Senado mexicano como del Parlamento austriaco, pues ambos deberán aprobar esta nueva fórmula de compromiso en nombre de los gobiernos de ambos pueblos”, precisó la secretaria.
“Los Poderes Ejecutivos han hecho ya la labor básica y ésta se podrá concluir una vez que los instrumentos sean ratificados conforme a las constituciones respectivas”.
Reforma buscó el posicionamiento de la Embajada de Austria, pero ésta, a través de su Ministro Consejero, Alexander Rieger, informó que respondería hasta hoy.
El Penacho de Moctezuma, realizado con plumas de quetzal para el Emperador azteca, se resguarda actualmente en el Museo de Etnografía de la capital austriaca.




