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Sale Guardiola del Barcelona; me he vaciado y necesito llenarme, dice

Staff / Agencia Reforma

 

Barcelona

 

“Son cuatro años, el tiempo lo desgasta todo, me he vaciado y necesito llenarme”.

Esa fue la razón, muy personal, que ayer expuso Josep Guardiola para ponerle punto final a la era más fructífera de la historia del Futbol Club Barcelona.

“La alta exigencia de este club provoca un gran desgaste. El que venga dará cosas que yo ya no puedo ofrecer. No es una cuestión de capacidad, sino de energías. Yo tengo que recuperarme, descansar y verlo desde la lejanía”.

Lo que muchos temían desde hace semanas se precipitó como una avalancha de nieve en menos de una semana. Perdida la Liga prácticamente y fuera de la Champions, el entrenador del Barsa hizo público algo que sentía desde octubre y que había decidido en diciembre: su era ha terminado. Ni la entrega del público tras el duelo del martes ante el Chelsea, incluso ni haber ganado la Champions habría cambiado la decisión de un Guardiola cansado, quien prometió irse del futbol un tiempo.

“Tengo interés de hacer otras cosas, tengo que verlo un poco desde fuera y la vida ya me llevará. Creo que a nadie le interesa lo que tengo pensado ahora, pronto volveré a entrenar, pero no puedo llenar este vacío si vuelvo a entrenar enseguida, no tengo ganas”, dijo Guardiola en una multitudinaria rueda de prensa en la que el presidente del club, Sandro Rosell, anunció que no renovaría para la siguiente temporada.

Guardiola confesó la génesis de su adiós, que nada tiene que ver con las fuertes críticas de la semana reciente.

“Entre septiembre y octubre, ya comuniqué al presidente y a la junta que había llegado la hora de marcharme, que era mi último año, pero no podía decirlo en aquel momento porque se habría montado un gran lío al quedar todavía mucha temporada. Ahora era el momento, tras quedarnos fuera de dos competiciones importantes como la Champions y la Liga”.

La posición personal del que será entrenador culé hasta el 25 de mayo no tenía vuelta de hoja según lo explicó él mismo al asegurar que alargar su contrato “hubiese sido dañino para los jugadores y para mí. Habría sido engañarme a mí mismo. He tenido el gran privilegio de entrenar a estos futbolistas y me han hecho disfrutar de este trabajo. Agradecerles millones de jugadas y partidos soñados que, gracias a ellos, se han hecho realidad. Esto no tiene precio”. Frente a él, los capitanes Puyol, Xavi, Iniesta, Valdés, así como Cesc, Piqué, Busquets y Pedro presenciaron el duro momento para el barcelonismo.

Ahora las esperanzas del club quedan en la esperanza de que Tito Vilanova pueda dar continuidad a una era de 13 títulos, de incontables récords alcanzados y de algo que Rosell definió de manera elocuente: “Nos ha dado 13 títulos, pero yo me quedo con el trofeo del orgullo. Desde que recuerdo ser culé, nunca vi la reacción del martes del Camp Nou tras la eliminación ante el Chelsea. Este trofeo no estará en el Museu, pero sí en el espíritu del Camp Nou”.

 

Vilanova, muy ligado al Barcelona

 

Francesc Tito Vilanova puede ser un desconocido para casi todo el mundo, pero no lo es para el FC Barcelona.

Cuando Sandro Rosell dijo en la conferencia de prensa de ayer “el próximo entrenador del Barcelona será Tito Vilanova” se escucharon murmullos de sorpresa, pero en las caras del presidente del club y del director deportivo, Andoni Zubizarreta se veía tranquilidad, la misma que les da haber hecho una apuesta de continuidad al trabajo de Pep, quien cedió así la estafeta a quien fue su mano derecha 5 años.

“El nuevo entrenador debía conocer el equipo desde dentro, su tranquilidad, sus pasillos complejos que también los hay… Un día le dije a Pep el nombre de Tito porque representa la idea, el análisis… Todos los valores del club, además de una implicación máxima”, comentó Zubi.

Amigo de Guardiola desde que compartieron La Masía en la adolescencia, Vilanova, hoy de 42 años, se fue al no encontrar cabida en el primer equipo para tener una modestísima carrera como futbolista en el Celta y Elche, y volvió en 2001 para hacerse cargo de un Barsa B en el que despuntaban Messi, Fábregas y Piqué.

“Para Tito, le deseo lo mejor con esta nueva oportunidad que el futbol le ha dado (…) Estuve con él de pequeño y a parte (sic) de ser una gran persona es un crack como entrenador”, escribió ayer Fábregas en Twitter.

“El club ha acertado de lleno, es una persona más que capacitada. Los jugadores le conocen, tocará muy poco lo que tenemos. Yo sólo daba voz a las ideas conjuntas que teníamos los dos”, dijo el propio Guardiola al valorar a su sustituto a partir del 26 de mayo.

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