Marcial Rodríguez Saldaña
El Informe
El alcalde Alberto López Rosas ha cumplido con la formalidad de rendir su primer informe de gobierno al pueblo de Acapulco. Antes y después, los sectores sociales y ciudadanos interesados en este evento han expresado sus opiniones sobre este tema, que como cualquier hecho público, está sujeto a debate abierto y plural, en donde la tolerancia respecto del enfoque que cada quien haga en uso de su propia libertad, debe ser la regla que prevalezca, pues el monopolio de la verdad nadie lo tiene; el pluralismo de las ideas y el respeto a las mismas –de ciudadanos y de representantes– es una característica de las sociedades democráticas.
I.- El formato del Informe. En el sistema político mexicano en transición democrática, existen varios formatos de informes: el del Presidente de la República, en donde gracias a la tenacidad de los partidos antiguamente opositores, se logró que las fracciones parlamentarias expusieran sus posiciones al inicio de la sesión del Congreso, todavía en ausencia del Presidente en el periodo de Vicente Fox; el del gobernador de Guerrero, quien sólo manda por escrito a los diputados el texto de su informe, sin que los legisladores locales que representan a los distintos partidos políticos, tengan oportunidad de exponer alguna posición; el del informe del Presidente Municipal de Acapulco, en donde con un profundo espíritu y convicciones democráticas, los representantes de las fracciones de ediles en presencia del alcalde expusieron sus posturas respecto del informe que fue entregado con la debida anticipación.
Mas allá del contenido de las exposiciones, lo relevante es el ejercicio democrático, la tolerancia del alcalde, que otros gobernantes no tienen para el debate público, para escuchar con atención y respeto opiniones diversas, lo que refleja las convicciones, prácticas y ejercicio democrático de Alberto López Rosas.
2.- El desarrollo del Informe. La intervención de los regidores en nombre de cada una de las fracciones representadas en Cabildo, en general fue escuchada por los asistentes con atención y respeto, sólo en el caso de quienes se excedieron en su tiempo hubo protestas del público, a quien siempre se le llamó al orden para escuchar a los oradores; quienes tengan alguna experiencia, o vivencia parlamentaria, o quienes hayan visto las sesiones del Congreso de la Unión, se darán cuenta que los propios diputados federales o senadores tienen diversas expresiones de aprobación o desaprobación hacia los discursos de los oradores, sólo en misa los fieles siguen rituales ortodoxos y no hacen más que seguir el guión que marca la liturgia.
El hecho de que sectores del público asistente al informe, ciertamente mayoritariamente simpatizante perredista pues así esta compuesto el electorado acapulqueño, tuviera expresiones respecto a las intervenciones de los regidores, en nada demerita el ejercicio democrático del informe, en donde no hubo acceso selectivo, pues a través de todos los medios de comunicación se invitó a todo el pueblo a asistir, al informe fue el que quiso ir, el que tuvo interés de hacerlo ¡ya nada más faltaría que al público presente se le impusiera tapaboca para que no tuviera ninguna expresión! ¿Quién se arrogaría ese derecho?
Nunca se supo que algún líder premeditadamente indujera a los grupos de ciudadanos asistentes a aplastar a la oposición, por el contrario se les conminó a respetar su derecho a manifestarse, a pesar de que algunos oradores no se percataran que se trataba de un informe del presidente municipal y no un debate entre ediles. Los calificativos zoológicos para los perredistas asistentes al informe son excesivamente irrespetuosos, los simpatizantes perredistas se condujeron con cordura y merecen ser respetados; alguien tiene que hablar por ellos, por los que no tienen acceso a medios, ni a columnas periodísticas, para que no queden en estado de indefensión ante las ofensas escritas.
La militancia perredista se ha forjado en la lucha por la democracia, no en el corporativismo, no en las dádivas, es una militancia de convicciones, de proyecto político, no de acarreo, ni de prebendas,.
3.- El contenido del Informe. Un informe es la rendición de cuentas al pueblo, no con discursos demagógicos a la vieja escuela, sino con hechos reales, concretos, con cifras y con las obras y acciones de gobierno muy precisas; la gente quiere que se le hable de resultados tangibles, como lo hizo el presidente Alberto López Rosas, quien estaba obligado a informar en un acto institucional, de cómo recibió financieramente la administración municipal, no en otro momento, para alejar cualquier sospecha de politizar temas técnico financieros. El alcalde informó de sus compromisos de campaña, que tuvo como ejes centrales la gobernabilidad y el desarrollo económico en donde hay muy buenas cuentas: estabilidad política y el fomento a una cuantiosa inversión privada, que nadie la arriesgaría si no hubiera confianza y seguridad en Acapulco. Los datos duros en desarrollo social, obra pública, servicios públicos, seguridad, etc., son los que le dan veracidad a un informe.
La crítica fundada ha sido escuchada y atendida, los señalamientos hacia algunos funcionarios que han sido acusados por cometer actos de corrupción se les ha destituido y hasta consignado penalmente, pero ningún gobernante en uso de razón aceptaría cortar cabezas guiándose por rumores, por apreciaciones subjetivas, opiniones, comentarios etc., éstos se valen en el campo de la especulación periodística, que no tiene límites, pero no para tomar decisiones de gobierno como la de destituir funcionarios. Lo que el alcalde pide para combatir actos de corrupción es lo elemental, que haya indicios, elementos para que proceda institucionalmente; la democracia se integra también por instituciones, no se deja arrastrar por estados de ánimo o por intereses particulares.
El alcalde tiene todo el derecho de ser escuchado y de exponerle a la sociedad sus posturas de desacuerdo con algunos regidores o con quienes lo cuestionan, serían intolerantes quienes no lo reconocieran así; su reacción ante la puesta en duda de la honorabilidad de su gobierno es oportuna, callar sería aceptarlo y caer en complicidad aún por omisión.
El informe no es el anuncio de un Plan de Gobierno, este ya existe y sobre los programas específicos se orientan las acciones de la administración municipal con base en la circunstancia específica de un gobierno, no con recetas teóricas alejadas de la realidad; claro que sería interesante construir un puente entre Las Brisas y la Gran Vía Tropical que atravesara la bahía se Santa Lucía, construir un gran palacio municipal funcional o introducir el metro o tren ligero o grandes distribuidores viales; el problema de la acción de gobierno es que hay una realidad financiera y exigencia ciudadana que se impone; la clave está en mantener la visión estratégica del Plan de Gobierno para adecuarlo a la demanda ciudadana, en saber administrar muy bien los recursos disponibles para atender las necesidades de obras y servicios; para muestra pongo por ejemplo la puesta en marcha del panteón municipal, que por la urgencia del caso es mas importante que construir un Palacio Municipal.
En el ejercicio de gobierno, puede haber diferencias, se puede cuestionar que se pavimenten calles o que se hagan pequeñas obras en colonias y comunidades; la gente que confió en Alberto López Rosas quiere respuestas rápidas a sus demandas, de no hacerlo así, habría olas de protestas, ingobernabilidad, con las cuales no se puede gobernar; hay que buscar un equilibrio entre las grandes obras que requiere la ciudad, como las tres plantas tratadoras de aguas residuales; el mejoramiento de la imagen de la Costera, la terminación de la vía rápida, el ordenamiento vial y semaforización del centro etc., con las obras de urbanización en las colonias y unidades habitacionales, en las suburbanas como la Zapata y Renacimiento así como en el medio rural para introducir el agua potable y el apoyo a proyectos productivos.
4.- El Cabildo. El Ayuntamiento ha hecho su papel, en general ha respondido a la dinámica de un órgano colegiado municipal; ha existido debate, diálogo y acuerdos sin heroismos; los ediles cumplen con su labor de gestoría, representación y no hay rezago en las comisiones, pero se puede hacer un balance de la actuación general y uno por uno de sus integrantes en función de sus propuestas presentadas al cabildo, para hacer una evaluación fina y detallada con las actas de cada sesión que están disponibles en la Secretaría General del Ayuntamiento.
Los regidores y síndicos, en un ejercicio de pluralidad, normalmente son invitados a las giras del alcalde, quien comparte con los integrantes del Ayuntamiento la obra y acción de gobierno, asisten quienes tienen interés de mantener el pulso de la vinculación ciudadana, no en calidad de “damas de compañía” sino en cumplimiento a un deber de representación política; cotidianamente también se invita a las giras a empresarios y distintos representantes de al sociedad civil y sería una ofensa inmerecida calificarlos de “damas de compañía”
En el tema del federalismo, el alcalde Alberto López Rosas ha tenido un papel relevante, pues en su calidad de vicepresidente de la AALMAC ha sido impulsor de la Convención Nacional Hacendaria y de la reforma de Estado a nivel municipal.
5.- La evaluación política del Informe. En este primer año de gobierno, se ha hecho lo que profesional, financiera y humanamente ha sido posible; falta por supuesto mucho por hacer en Acapulco y aún quedan dos años para continuar con los programas y compromisos de campaña.
El debate sobre la acción cotidiana del periodo de Alberto López Rosas seguirá como parte de una sociedad democrática, la crítica propositiva, objetiva, serena y responsable será bienvenida; el alcalde en sus constantes recorridos por el municipio, escucha a los ciudadanos, atiende sus demandas e instruye inmediatamente medidas para corregir decisiones o prestar mejores servicios.
El informe fue un ejercicio profundamente democrático, una lección de tolerancia, pluralismo y libertad política, que expresa la convicción de un gobierno para practicar los principios por los cuales ha luchado el pueblo demócrata de Acapulco.




