Fueron dos y no tres los niños jornaleros que murieron en San Luis Potosí, precisa Tlachinollan
*Cuatro niños y dos adultos siguen en terapia intensiva. Otros 12 guerrerenses siguen internados y entre ellos hay menores. No se ha comunicado el gobierno estatal con las familias, acusa
La coordinadora del área de Migrantes del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Margarita Nemecio Nemesio, informó que los niños jornaleros de Guerrero de ocho años que el jueves perdieron la vida y que ayer fueron trasladados a Tlacoachistla-huaca son José Chávez González y Juan Perfecto Sánchez, y no tres como dijo el gobierno estatal.
Agregó que cuatro niños y dos adultos están muy graves en hospitales de San Luis Potosí, mientras que otros 12 guerrerenses permanecen internados y entre los que también hay menores de edad.
Indicó que en menos de dos meses este es el cuarto incidente grave que constata la situación crítica y alarmante que prevalece entre los niños jornaleros guerrerenses: en mayo un bebé murió en Silao, Guanajuato menos de una hora después de nacer sin atención médica en un cuarto en obra negra cerca del campo; hace unos 20 días, una niña de cuatro años falleció por neumonía en otro campo agrícola de León; y el martes un bebé de un año y medio sufrió desprendimiento de la piel del cráneo al ser arrollado por una camioneta del productor para el que sus padres trabajaban en León.
Además, informó que Guerrero ocupa el primer lugar en migración interna del país, que de 2006 a 2014 Tlachinollan registró la salida de más de 60 mil jornaleros de los cuales el 42 por ciento son menores de 15 años; de septiembre a enero, el Consejo de Jornaleros Agrícolas de La Montaña reportó un aumento de salidas a consecuencia de los daños por las tormentas Manuel e Ingrid, ya que la cifra llegó a 9 mil 300 de los cuales el 40 por ciento eran menores de edad; y se calcula que hay otros 20 mil guerrerenses que no están contabilizados.
Consultada vía telefónica, dijo que desde el jueves la organización Respuesta Alternativa AC de San Luis Potosí, el gobierno de ese estado, los familiares de los lesionados y los niños fallecidos originarios de Tlacoachistlahuaca, les han informado que hay seis personas reportadas como muy graves en terapia intensiva, entre ellos un niño de un año y seis meses , una niña de 6 años, un niño de 8, y otra niña de 12; dos en situación crítica y entubados, mientras que los adultos tienen 18 y 40 años.
Unas 12 personas están hospitalizadas por lesiones graves en localidades cercanas como Matehuala, algunos en un hospital del ISSSTE, y entre ellos también hay niños de entre 4 y 10 años que ya fueron visitados por la Comisión Estatal de Derechos Humanos y el Centro de Atención a Víctimas del Delito, aunque hasta ayer por la tarde todavía no se conocía el número exacto. Todos son originarios de Tlacoachistlahuaca y las comunidades de Ocotepec y Yozondacua el Nuevo, del municipio de Cochoapa el Grande.
Explicó que algunos de los 30 jornaleros guerrerenses lesionados estaban trabajando en León y se trasladaron a San Luis Potosí para la pizca de chile cerca de Matehuala con la em-presa Tomatera Santa Cruz en un rancho cercano a Palo Blanco, y otros acababan de llegar a San Luis Potosí porque estaban en Guerrero, habían regresado de Sinaloa, pero les avisaron que estaban ofreciendo ese trabajo.
Dijo que todos los gastos han corrido por cuenta del gobierno de San Luis Potosí y ayer el traslado de los cuerpos y sus familiares inició en la madrugada por la intervención del gobernador de esa entidad y la delegación de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (Cdi), además de que la funeraria no estaba cobrando los servicios y solicitó el apoyo a Tlachinollan para trasladarlos a la comunidad de origen, por lo que ayer a las 5 de la tarde ya los esperaban en Ometepec.
Aseguró que hasta ayer por la tarde ni el gobierno estatal ni el secretario de los Migrantes y Asuntos Internacionales, Netza-hualcóyotl Bustamante se habían comunicado con las familias, aunque hace una semana Tlachinollan le comentó sobre los otros tres incidentes con niños jornaleros en Guanajuato.
Faltan políticas públicas que garanticen la seguridad y derechos de los niños migrantes
Nemecio Nemesio dijo que en un corte reciente, Tlachinollan registró la migración de más de 60 mil jornaleros de 360 comunidades de La Montaña, de los cuales el 42 por ciento son menores de edad, principalmente de municipios en extrema pobreza como Cochoapa El Grande, Metlatónoc, Tlapa y Alcozauca.
Afirmó que el Consejo de Jornaleros confirmó en su cierre de la temporada de septiembre a enero que, aunque las autoridades lo nieguen, las afectaciones de las lluvias sí influyeron en los flujos migratorios, además de las condiciones de vida, ya que 9 mil 300 jornaleros salieron y entre ellos el 40 por ciento era niños. La cifra de migrantes de 2012 fue de 8 mil 400 personas.
“Prácticamente son comunidades migrantes que además ya son históricas, y las autoridades de Guerrero tienen conocimiento de esto desde hace más de una década”, afirmó y consideró que las políticas públicas no han reflejado ningún cambio porque no son integrales ni apoyan la movilidad en condiciones seguras que garanticen que no se violen los derechos humanos.
Calificó como preocupante que la migración interna no es una prioridad de la agenda en la política pública nacional y tampoco en Guerrero, donde mañana se cumple un año de que el gobernador Ángel Aguirre Rivero constituyó la Comisión Intersecretarial de Atención a los Jornaleros Agrícolas.
Lamentó que las autoridades estatales y la Comisión sólo se atienden cuestiones muy in-mediatas, pero no resuelven el problema de fondo, los funcionarios estatales no se involucran ni se preocupan porque, aunque se ha prohibido que los niños trabajen en los campos y se elevó la edad mínima a 15 años, no pueden quedarse en las comunidades porque no hay opciones educativas y se van con sus padres y trabajan también como jornaleros.
Reprochó que las autoridades no vigilan la contratación de los jornaleros, que tienen que usar sus propios vehículos para trasladarse porque los productores no les ponen un transporte seguro, como ocurrió el jueves, que nadie vigila ni regula a los jornaleros porque la Secre-taría de Trabajo y Previsión Social hace inspecciones pero sólo saca a los niños del campo y se va, no los llevan a albergues ni al DIF, ni las autoridades buscan que puedan tener una educación mientras los padres trabajan.
Explicó que los jornaleros guerrerenses ganan “salarios de verdad miserables”, entre 10 y 30 pesos por cada bulto de chile, o un peso con 20 centavos por kilo, máximo reciben unos 120 pesos al día por persona, por lo que los niños deben de colaborar para poder mantener a la familia, pagar rentas y servicios o en el caso de algunos menores, son padres, mientras que otros trabajan en campos clandestinos haciendo lo que los productores llaman “trabajo complementario” en los que pagan unos pesos por cada botecito de chiles.
Por su parte, en boletín de prensa, Bustamante Santín corrigió que los niños fallecidos eran dos y afirmó que ayer sus cuerpos, sus padres y familiares serían trasladados a la comunidad mixteca de Santa Cruz Yucucani en Tlacochistlahuaca.
Agregó que “se ha contado con el respaldo del gobierno potosino” para la atención de las víctimas y los lesionados, y que el gobierno del estado “estará pendiente de la evolución y el estado de salud” de los otros lesionados (Redacción).




