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Si tienen al periodista francés deben respetar su vida: gobierno de Colombia a las FARC

DPA

Bogotá

El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, pidió ayer a las FARC que si tienen retenido al reportero francés Romeo Langlois le respeten la vida y lo dejen en libertad, porque aún se desconoce su paradero tras el enfrentamiento este sábado con las fuerzas militares en el departamento de Caquetá.
“Por ser un corresponsal de guerra que puede estar en zonas de conflicto es necesario exigirle a la organización terrorista de las FARC, si lo tienen, que deben respetar su vida y que tiene que hacerse responsable por cualquier situación que le ocurra”, expresó Pinzón.
El ministro indicó que Langlois, quien realizaba un reportaje sobre las operaciones del Ejército contra el narcotráfico en Colombia y se encontraba con el grupo de militares y policía atacado, tiene una herida de bala en el brazo izquierdo y continúa desaparecido.
Durante el combate, el corresponsal en Colombia para el canal France 24 y el diario Le Figaro decidió quitarse el casco, el chaleco y dejar su cámara para dirigirse hacia los guerrilleros y presentarse como civil.
“Lo que me narra el personal que estuvo con él, hasta el último instante, es que en algún momento Romeo fue impactado por una bala en su brazo izquierdo y que en medio de la tensión que allí se vivía, tomó la determinación de quitarse su casco, su chaleco y señalar que era población civil, desplazarse hacia al área donde disparaban los guerrilleros”, agregó Pinzón.
Asimismo, el comandante de aviación del Ejército, general Javier Rey, dijo al canal NTN24 que el comunicador había pedido permiso para estar en esa operación en la que se pretendía destruir al menos cinco laboratorios artesanales de procesamiento de cocaína pertenecientes a las FARC.
Rey precisó que cerca de 100 guerrilleros, algunos vestidos de civil, les dispararon desde algunas casas del poblado conocido como La Unión Peneya, en zona rural del municipio de La Montaña.
Aunque Colombia no ha confirmado que el reportero esté en manos del frente 15 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el gobierno francés a través del ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Alain Juppé, indicó que Langlois si está secuestrado por el grupo guerrillero.
Entretanto, el italiano Simone Bruno, uno de los periodistas que realizaban con Langlois el reportaje en Caquetá, afirmó que no abandonará el lugar hasta que su compañero aparezca y señaló que los familiares del francés ya están enterados de lo sucedido.
De su parte, el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, condenó el ataque e insistió en que la salida al conflicto es la entrega de armas de las FARC.
“Esta guerra no lleva a nada y hay que insistirles a que se entreguen, mientras tanto el Gobierno cumplirá su deber constitucional de continuar atacándolos para permitir que los ciudadanos vivan en paz”, dijo Garzón.
En el enfrentamiento murieron tres militares y un policía, y seis uniformados resultaron heridos, mientras que cinco que estaban desaparecidos ya se encuentran a salvo con la tropa. Según Pinzón, en el hecho habrían muerto también siete guerrilleros.
Al parecer, la unidad antinarcóticos estaba compuesta por 23 soldados del Ejército y cuatro policías judiciales.
La cadena Caracol Radio informó preliminarmente que habían sido 20 los militares muertos, además de un policía, mientras que el comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas, dio su apoyo a las familias de los 15 “héroes de la patria asesinados”. Sin embargo, estas versiones han ido perdiendo peso.
Esta es la cuarta acción guerrillera registrada desde el viernes en los departamentos de Caaquetá, Valle del Cauca (suroeste) y Arauca (noreste), que dejaron tres militares y cinco civiles muertos, además de cuatro personas heridas.

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