Detienen al presunto dirigente de una banda de secuestradores
Agentes de la Policía Judicial del Estado detuvieron el jueves de la semana pasada en la colonia Emiliano Zapata al ex integrante del Ejército Santiago Hernández Ríos El Pingüino, a quien señalaron como el cabecilla de una banda de secuestradores y de ser responsable del secuestro del empresario molinero Leodegario Castro Bartolo, sucedido el miércoles 16 de julio, y quien aún no aparece.
Entre policías judiciales circuló la versión de que Hernández Ríos dejó el Ejército para unirse al grupo guerrillero de Lucio Cabañas Barrientos. No se encontró al comandante regional de la Judicial, Alfredo Camacho Millán, para confirmar esta versión
El sábado se informó por diarios locales que Hernández Ríos también tiene vinculación con por lo menos cuatro secuestros cometidos en esta ciudad.
Judiciales vinculados a la investigación dieron a conocer que Hernández Ríos, de más de 50 años de edad, fue detenido el jueves en la tarde en la carretera federal Acapulco-México, cerca del poblado La Venta, donde fue capturado cuando conducía un taxi Volkswagen, Sedan, color rojo con blanco.
Se argumenta que después fue internado en el Centro de Readaptación Social del penal de la colonia Las Cruces, donde quedó a disposición del juez octavo penal, Víctor Alejandro Arellano Justo, tras ser consignado por el agente determinador del Ministerio Público (MP), adscrito en Ciudad Renacimiento, Esteban Maldonado Palacios.
Según esa representación social, Hernández Ríos, es acusado por el secuestro del molinero de 73 años de edad, Castro Bartolo, el cual ocurrió el miércoles 16 de julio, afuera de una tortillería ubicada en la colonia Alejandro Cervantes Delgado.
Su hijo Arcadio Castro Santos, declaró a un diario el 26 de agosto, que cumplieron con el pago del rescate, pero los secuestradores no liberaron a su padre en el tiempo que ellos mismos establecieron.
Señaló que en su declaración el ahora procesado manifestó desconocer el paradero del agraviado porque, según él, sus cómplices le dijeron que está muerto.
En el juzgado sexto penal se encuentran procesados por el secuestro de Castro Bartolo, el técnico dental Rufino Díaz Cabrera, quien el 12 de agosto aceptó su participación en el secuestro, pero dijo que lo hizo por presiones y amenazas de una persona que conoce por el nombre de Leonel, y llorando pidió perdón a la familia del agraviado.
También están en proceso, los hermanos Néstor y Juvencio Flores Tacuba, quienes niegan su participación en ese secuestro.
Los tres permanecen recluidos en el penal de Las Cruces desde el pasado 11 de agosto, tras haber estado detenidos durante un mes en una casa de seguridad de la Policía Judicial ubicada en la colonia Emiliano Zapata, mientras se hacían las investigaciones del secuestro de Castro Bartolo.
También estuvo arraigado el taxista Isabel Salomón Juárez El Bigotes, detenido el miércoles 16 de julio, tras la detención de Díaz Cabrera, pero el 10 de agosto se le decretó su libertad por no estar relacionado con el secuestro.
De la detención de los hermanos Flores Tacuba, el fiscal especial de la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE), Fernando Monreal Leyva, informó que fue en la colonia Lomas del Valle, donde a los detenidos les decomisaron ocho celulares, un rifle calibre .22 y dos pistolas, una nueve milímetros y una .380, así como dos vehículos Volkswagen; uno placas GZX2448 y el otro GZA3717, supuestamente utilizados en el plagio.
A los hermanos Flores Tacuba los detuvieron el 20 de agosto y los relacionaron con el grupo Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI); vecinos de Lomas del Calle declararon que la detención no fue en esa colonia sino en Altos del Crisol. (Jorge Nava).




