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Llama Reglamentos a regular licencias de funcionamiento; clausura restaurante del Zócalo

Aurora Harrison

Inspectores de la Dirección de Reglamentos y Espectáculos clausuraron el restaurante El Nopalito, ubicado en el Zócalo, por no tener licencia de funcionamiento vigente, cosa que reconoció la propietaria del lugar, Silvia Román Rodríguez, pero reveló que “hay otros negocios que funcionan sin licencias y no se les dice nada”.
Al respecto, el director de Reglamentos, Carlos Yebale de la O, aclaró que ayer después de la clausura del mencionado restaurante, se procedió a realizar otras siete clausuras más porque los propietarios no exhibieron sus licencias.
El funcionario aseveró que en estos primeros meses del año van 30 negocios cerrados por lo que invitó a los dueños de negocios de diferentes giros comerciales a ponerse al corriente de sus pagos de funcionamiento.
Yebale de la O explicó que los dueños del restaurante no refrendaron su licencia de funcionamiento desde el año pasado, y en consecuencia se procedió a colocar sellos de clausura y a sancionar con 300 salarios mínimos al negocio; y lo mismo se haría contra siete comercios más, con giros de restaurantes, tortillerías, funerarias y casas de empeño, aseguró.
“Créanme que no es la intención de Reglamentos y Espectáculos, o de esta administración, estar sancionando o cerrando establecimientos, todo lo contrario, pero desafortunadamente tenemos que aterrizar un procedimiento que se les inicia porque también a nosotros nos supervisan y pues tenemos que concluir con la clausura cuando no acuden a tiempo y forma a regularizar su situación”, señaló.
Asimismo explicó que antes de una clausura, los inspectores hacen las notificaciones correspondientes y dan un plazo de 15 días a los propietarios para subsanar las irregularidades, y cuando hacen caso omiso se procede a la colocación de sellos de clausura, incluso han llegado a notificarles de tres a cuatro veces, afirmó.
En tanto, la propietaria del restaurante argumentó que “tuvimos un retraso de tres meses y voy a ir para hablar con el director para ver si me resuelve, no es que me niegue a pagar los servicios y voy a subir para ver si me puede atender y regularizar la situación”.
Dijo que cada año cumple con sus obligaciones y “no soy la única, hay quienes tienen muchos años, pero bueno esto está más a la vista y cerca del Ayuntamiento”.
“Lo que pasa es que el contador es el que se encarga de estos trámites, desgraciadamente uno se confía y no hizo las cosas a tiempo”, declaró la propietaria, que mencionó que el restaurante tiene varios años y “no teníamos este tipo de problemas, es la primera vez, pero no es algo que me tenga que preocupar tanto, me preocuparía si viniera salubridad porque mi comida está mal, pero un lugar con tanto tiempo…”.

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