Detenidos, 5 presuntos secuestradores de un ganadero, su hijo y su vaquero
Oracio Lagunas Ramírez, corresponsal, Iguala * Efectivos de la Policía Judiciale del Estado (PJE) capturaron a cinco presuntos responsables del secuestro del ganadero Félix Ramírez Miranda, de su hijo adoptivo Heriberto Ríos Arrabales y de su vaquero, Carmelo Mota Salgado, ocurrido la mañana del 11 de septiembre pasado, a las afueras del poblado de Nuevo Balsas, municipio de Cocula, por quienes se pagó un rescate de 750 mil pesos.
Sin embargo, familiares de los detenidos acusaron a los policías de esa corporación, al mando del comandante regional Fredis Cortés Salado, de detenerlos con violencia y robarles objetos de valor y dinero.
Además, acusaron a Sergio y Juan Ramírez Miranda, hijos de Félix, de ser también secuestradores, traficantes de enervantes y armas, y los responsabilizaron de la integridad de sus familiares detenidos.
“Si esto que digo no es cierto, que vayan a investigar al juzgado penal de Teloloapan, donde tienen más de una denuncia por estos delitos, pero como pagaron mucho dinero, de inmediato salieron en libertad. Lo que le hicieron a mi hermano es por venganza, porque él, al igual que Félix, es introductor de ganado a la ciudad”, reveló Blanca Lilia Román Nájera, esposa de Ignacio Martínez Escobar.
En rueda de prensa en las oficinas de la Agencia del Ministerio Público de esta ciudad, el procurador Jesús Ramírez Guerrero informó que la detención de los hermanos Francisco y Roberto Martínez Chan, su sobrino, Hugo Rodríguez Martínez, Ignacio Meléndez Escobar y Benito Núñez Rosales, se efectuó la tarde del lunes en una operación coordinada entre los grupos de la PJE de Iguala y Huitzuco, sin que se haya recurrido a la violencia.
En un escueto boletín de seis párrafos y sin membrete oficial, el procurador indicó que el día del plagio, Ramírez Miranda, Ríos Arrabales y Mota Salgado se trasladaban de su domicilio en Nuevo Balsas, al rancho denominado El Capire, propiedad del primero, ubicado al norte del poblado.
“Al llegar a una desviación en la cual se hace un pequeño columpio y al bajar la velocidad del vehículo, de manera repentina cuatro sujetos salieron de entre los matorrales y con lujo de violencia y armas de fuego obligaron a los tripulantes de la unidad motriz a bajar de dicho vehículo”.
Posteriormente, continuó la lectura, los plagiados fueron subidos en la parte posterior de la camioneta les cubrieron el rostro con sus propias playeras puestas, para posteriormente trasladarlos con dirección a la laguna hidroeléctrica El Caracol, en donde los subieron a una lancha en la cual navegaron aproximadamente 45 minutos.
Ya en tierra, dijo Ramírez Guerrero, los trasladaron a las inmediaciones del cerro conocido como Mazapa (cerca de Mezcala del Río), donde los mantuvieron por un día más, para ser trasladados al día siguiente a las inmediaciones del poblado de Tonalapa del Río, junto al restaurante “Teo”, donde permanecieron hasta el día en que fueron liberados por la brecha a Sasamulco, tras el pago de 500 mil pesos, en donde fueron auxiliados por José Juan y Sergio Ramírez Miranda, hijos de Félix.
De los datos aportados por los secuestrados y sus familiares, los días 29 y 30 del mes pasado, se montó una operavión policiaca que concluyó con las cinco detenciones.
—¿Cuánto se recuperó del rescate?
—No le puedo decir porque es parte de las investigaciones –atajó el procurador.
—¿Cómo reconocieron los secuestrados a sus captores, si éstos estaban cubiertos de la cara?
—Bueno, eso se logró por los datos que aportaron los familiares.
A punto de concluir la conferencia de prensa, familiares de Ignacio Meléndez entraron a la oficina del titular del MP en Iguala, y le pidieron a Ramírez Guerrero poner en libertad a su hermano, porque éste no había participado en el secuestro de Ramírez Miranda.
“El ya aceptó en su declaración que sí participó. A él le tocaba llevar la comida para los plagiarios y sus víctimas”, contestó el funcionario en tono molesto.
Fue el titular del MP de Iguala, quien al concluir la conferencia de prensa informó que los agentes de la PJE que participaron en la captura de los probables responsables del secuestro del ganadero, lograron recuperar 53 mil pesos.
Plagiarios y traficantes de armas y enervantes
Antes de la conferencia de prensa a la que asistió Ramírez Guerrero, Nogueda Carvajal, Pedro Javier Cruz Sáenz y una decena de agentes de la PJE, entre ellos Cortés Salado, Amada Meléndez Escobedo, aseguró que su hermano Ignacio fue detenido sin orden de aprehensión y con violencia por una decena de agentes, cuando a bordo de su camioneta se trasladaba al poblado de Apetlanca, municipio de Cuetzala del Progreso, a comprar ganado al señor Reynaldo Miranda.
“Al momento de su detención, Nacho llevaba 20 mil pesos para comprar 12 cabezas de ganado a Reynaldo Miranda, pero antes se iba a reunir con Baltazar Chiguero, ganadero también y con quien tenía trato de compra y venta de animales”, refirió
Luego insistió: “Mi hermano no es secuestrador y se dedica desde hace muchos años a la compra y venta de ganado en el rastro municipal”. Acusó a Ramírez Miranda de tenerle envidia a su hermano porque se dedica al mismo rubro y le ha ido mejor.
Mientras tanto, Blanca Lilia Román Nájera, esposa de Ignacio, aseguró que hace unos 8 años, los hermanos José Juan y Sergio Ramírez Miranda, hijos de Félix, fueron acusados de secuestro y tráfico de enervantes y armas, “si no es cierto que vayan a investigar a Teloloapan.
Ambas mujeres responsabilizaron a los Ramírez Miranda de lo que les pueda pasar a su hermano y esposo dentro del penal y a ellas en la calle.
Les pusieron un cuatro
Teresa y Cecilia Martínez Chan, madre y hermana de Rodríguez Martínez y Roberto y Francisco, aseguraron, afuera de la comandancia regional de la PJE que a sus hermanos les pusieron un cuatro, “porque como a las 4 de la tarde, le hablaron por teléfono a mi hermano Francisco, porque Roberto había tenido un accidente sobre el puente elevado y le pedían 3 mil pesos para dejar libre la camioneta, pero al verificar en el lugar del accidente en los dos puentes que hay en la ciudad no encontró nada”.
En la movilización, Roberto y Hugo, también hicieron lo propio, pero al poco tiempo también fueron detenidos con el argumento de integrar una banda de secuestradores.
Por su parte, Hilario Núñez Iturralde, padre de Benito, originario de Mezcala del Río, dijo que como a las 6 de la tarde del lunes se encontraban en su casa comiendo, cuando escucharon que un carro se paraba afuera de su casa y de inmediato varios sujetos armados, sin identificarse, se introdujeron, cortaron cartucho y detuvieron a su hijo, al igual que un radiotécnico que en ese momento reparaba su modular.
“Mi hijo no es secuestrador. Mi hijo se dedica al campo, de vez en cuando a la pesca y cuando se puede a la albañilería, pero no a los secuestros”.
Al día siguiente buscó a su hijo en esta ciudad. Al principio se lo negaron, pero luego aceptaron que estaba detenido acusado de participar en el secuestro de una persona.




