Xavier Carreto A.
La autonomía que hace falta
El 24 de septiembre, los legisladores que integran la Comisión de Educación del Senado de la República se reunieron con el director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), Felipe Martínez Rizo, y por voz del secretario de la misma, Armando Chavarría Barrera, expresaron que el INEE debe ser un órgano autónomo porque el Ejecutivo federal no puede ser juez y parte en una actividad clave para mejorar la calidad de la educación.
El argumento de los senadores, miembros de la Comisión de Educación, es contundente: no es posible que un organismo que dependa del Ejecutivo presente resultados objetivos e imparciales. Nuestro legislador guerrerense, el licenciado Armando Chavarría, fue más allá y dijo: “Necesitamos crear un instituto con autonomía ciudadana, integrado por profesionales de la educación, que no tengan coerción y nos puedan dar información sobre el estado actual que guarda la educación en México”.
No es está la primera vez que el senador Chavarría se ocupa de este tema; el 26 de agosto de este año, manifestó que “no se ha visto hasta ahora –refiriéndose al INEE– voluntad de alcanzar la plena autonomía, además de que sigue sin emprender las evaluaciones que reclaman miles de padres de familia y organismos de la sociedad civil”. Unos días antes, el 11 de agosto, entrevistado por el periódico Reforma, el senador Chavarría aseguró que el INEE es un elefantito blanco y no cumple con las funciones que le fueron encomendadas.
Los planteamientos del senador Chavarria son de avanzada, y la mayor parte de los ciudadanos estaríamos de acuerdo con ellos. Congruente con esta exigencia a las autoridades educativas para que el INEE empiece a dar resultados y sea un organismo autónomo, el senador debe también, aquí en su entidad de origen, mostrar que es un hombre de visión progresista. Lo que hasta ahora no nos ha demostrado. Por el contrario, grupos importantes de universitarios lo señalan como la persona que toma las decisiones esenciales en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), nuestra llamada máxima casa de estudios, a través del rector Nelson Valle López.
La acusación tiene sustento, pues el senador Chavarría fue el factor fundamental que permitió la llegada de Nelson Valle a la Rectoría como lo informó la prensa local, durante el proceso de elección del año pasado. Incluso el candidato perdedor, Rogelio Ortega, preciso que el triunfo de Valle fue el resultado del uso de recursos de la propia institución, gracias al respaldo del anterior rector Florentino Cruz Ramírez.
Los señalamientos de la subordinación de Valle López al senador Chavarría han venido siendo más claros ahora que éste ha iniciado su labor de proselitismo para alcanzar la candidatura del Partido de la Revolución Democrática al gobierno del estado para el proceso electoral que culminará el 6 de febrero del 2005.
Recordemos que el pasado 19 de julio, el Comité Estatal del Movimiento por la Academia y la Reforma (MAR) de la UAG, encabezado por el rector Nelson Valle dio a conocer en su asamblea extraordinaria, la precandidatura a gobernador del senador Chavarría, así como la integración de un frente universitario en apoyo de esta aspiración. Estuvo presente en este acto el ex rector Florentino Cruz Ramírez. Los miembros del MAR fueron muy precisos: el apoyo es a una persona, no al PRD.
Durante la clausura del año escolar 2002-2003, en la Unidad Académica de Turismo, el pasado 29 de agosto, el rector Nelson Valle, al hacer uso de la palabra, expresó que los universitarios apoyan el proyecto que ha emprendido el senador Armando Chavarria, en clara alusión a sus aspiraciones para ser gobernador. Por cierto, éste fue el padrino de la generación, aunque no estuvo presente.
A la apertura de la Escuela Preparatoria Armando Chavarria Barrera, en Lomas de Chapultepec, este 5 de septiembre, concurrieron el doctor Félix González Figueroa, coordinador de la Zona Sur de la UAG, el principal funcionario administrativo de la institución con sede en Acapulco; Raúl Astudillo, subcoordinador de la Secretaria de Educación Guerrero (SEG), en Acapulco; Max Arturo López, director de Educación Superior de la SEG; conocidos políticos priístas y, por supuesto, el homenajeado legislador.
El 13 de septiembre, en la capital del estado, nuevamente el rector Nelson Valle y el ex rector Florentino Cruz acompañaron al senador Armando Chavarría a una comida, en la cual estuvieron dirigentes del PT, PRS, militantes del PRI, para formar un frente opositor en apoyo al senador.
La abierta campaña de proselitismo que realiza a favor de la candidatura a gobernador del senador Chavarría, obliga al rector Nelson Valle necesariamente a desentenderse de su gran responsabilidad de estar al pendiente de la UAG, aunque él no lo reconozca. Así como disponer de recursos públicos destinados a esta institución como el uso de vehículos, teléfonos, tiempo del personal que lo acompaña a estas actividades, amén de algún otro bien que pueda utilizarse en estas tareas.
Por los objetivos que tiene esta institución de formar los cuadros profesionales que contribuyan al desarrollo de la entidad, impulsar la investigación científica y promover la difusión de la cultura, entre sus actividades más relevantes, es esencial que quienes la dirigen le dediquen tiempo exclusivo y no se distraigan en otros menesteres ajenos a la misma.
El rector Nelson Valle debe dejar a un lado que ha sido subordinado del senador Chavarría, para estar en condiciones de responder a la confianza que le otorgaron los universitarios guerrerenses. La sociedad nuestra está muy al pendiente de su desempeño y por ello tiene la obligación de rendir buenas cuentas de los recursos públicos destinados a la educación superior. Guerrero no merece seguir viviendo en el atraso, así lo exige su pueblo. Si el senador Chavarría se queja de que el INEE no está cumpliendo con las funciones para las que fue creado, entonces él tiene la palabra para que la UAG sí lo haga. Pues para elefantitos blancos con uno es suficiente. Esperamos que el senador le otorgue la autonomía al rector Valle, misma que está exigiendo para el INEE.




