Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Germán Espíndola León *

  La SEG en vitrina

Luego de la implantación del Plan de austeridad presupuestal en la SEG, algunos actores han expresado su impresión de que los problemas financieros de la dependencia están perturbando el saneamiento integral del gobierno estatal.  Nada más desatinado.

El saneamiento de la SEG es parte de las políticas públicas que abarcan la administración  gubernamental en su conjunto y que se apoyan en el Plan Estatal de Desarrollo que opera desde principios del gobierno. Se monta en el uso transparente de los recursos y en la planificación del gasto gubernamental, que son dos de sus ejes más importantes, y cuyo mayor logro lo vemos en la bursatilización de la deuda pública.

Las medidas de austeridad del gasto no prioritario de la SEG no son por lo tanto determinaciones improvisadas. Constituyen más bien un conjunto de mecanismos derivados de una proyección financiera, que revela que de continuar con la inercia del gasto de los últimos años se puede acumular un déficit de mil 790 millones de pesos al cierre del presente ejercicio (Daniel Pano Cruz. Versión estenográfica de conferencia de prensa, septiembre 18, 2003).

A los que esperan encontrar a quien se llevó la “maleta de los billetes” hay que decir que más que “maletas”, lo que existe son dos razones que provocaron los problemas financieros de la SEG (no crisis; que tiene otras características de naturaleza estructural). La primera, como lo señaló el secretario Pano Cruz, son 45 días de aguinaldo que se pagan fuera del techo presupuestal autorizado. La segunda, son las 6 mil 500 plazas contratadas sin soporte financiero.

Aunque esto pudiera entenderse como ineficacia gubernamental, al mal estilo de Francisco Abarca (El Sur, septiembre 23, 2003), esta acción de gobierno propició un buen margen de maniobra para desactivar estallidos sociales, como los movimientos magisteriales o las movilizaciones de egresados normalistas para la obtención de sus empleos, únicamente por decir los que mayor presión social por plazas se ha dejado sentir en Guerrero y en otras entidades federativas.

No es malo recordar que hace escasos meses, estallidos magisteriales y estudiantiles como los procesados pacíficamente en nuestro estado, en Chiapas gobernado por el PAN y en Michoacán donde gobierna el PRD, provocaron sangre a jóvenes y maestros. Esos son los hechos centrales que se deben estar analizando cuando se intenta crucificar la política magisterial del gobierno.

Una breve paseada por la historia magisterial de esta administración lo único que nos confirma es que el gobernador René Juárez no cae en las tentaciones de la represión. Lejos de eso, y ahí están los representantes sindicales, Guerrero, por la acción de su gobernador, ha logrado lugares envidiables en todo el país durante las negociaciones salariales anuales con el SNTE, incluyendo las negociaciones del sindicato más poderoso de América Latina con los estados ricos del norte y bajío. Reto, guante blanco en mano, a quien sensatamente demuestre lo contrario.

Por la falta de intereses oscuros y la necesidad de transparentar el uso de los recursos públicos, el gobierno del estado y la propia SEG son las instancias gubernamentales mayormente interesadas en que su funcionamiento se pueda ver, como alguien que ve en vitrina de cristal, principalmente aquellos rubros relacionados con el manejo de los recursos presupuestales y la asignación de plazas.

Por eso y más, bienvenidas las auditorías a las finanzas de la SEG como la que desde agosto se lleva acabo por la Auditoría Superior de la Federación y que, dicho sea de refilón, fue la razón por la que los legisladores federales del PRI y PAN  en votación económica desecharan la propuesta del PRD para que la Auditoría Superior de la Federación evalúe el estado financiero de la SEG (El Sur, septiembre 26, 2003).  

* Ex Jefe de personal y actual jefe de la unidad de atención a conflictos laborales y políticas de la SEG.

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