Finalizan empleados de Finanzas estatal su paro; se cambiará a la coordinadora
Mariana Labastida
Trabajadores de la Coordinación Administrativa Zona Acapulco, Costa Chica y Costa Grande de la Secretaría de Finanzas del estado levantaron el paro laboral que iniciaron el jueves, luego de que les garantizaron su trabajo y el cambio de la coordinadora regional Erika Graciela Bautista Herrera.
Uno de los trabajadores en paro, Walfre Leyva Oton, informó que el secretario de Finanzas, Jorge Salgado Leyva, se comprometió con ellos a que se nombrará un nuevo coordinador.
Después de cuatro días de paro laboral y plantón, antes de las 2 de la tarde los trabajadores de la Coordinadora Administrativa comenzaron a desmontar las pancartas, lonas y toldos que colocaron el jueves pasado cuando pararon labores y que mantuvieron día y noche en el plantón que instalaron fuera de la oficina, en donde también había bancos, sillas y ventiladores que fueron retirados luego de que les comunicaran que personal de la Secretaría de Finanzas acudiría al lugar.
Leyva Oton explicó que retiraron el plantón porque les dieron una respuesta favorable a la principal exigencia que era el cambio de la coordinadora regional Erika Bautista, a quien acusaron de hostigamientos laboral y despotismo, y señalaron que no había sido removida aunque había quejas porque se decía protegida por el gobernador Ángel Aguirre Rivero, de quien es ahijada y sobrina.
Los empleados aseguraron que el secretario de Finanzas les aseguró que no había represalias contra ellos, que estaba garantizado su trabajo y “confiamos en la palabra que nos dio”.
Leyva Oton agregó que solamente estaban en espera de los enviados de Chilpancingo para firmar una minuta en la que se estipularan los acuerdos a los que se llegaron.
Los trabajadores del estado enfatizaron que en caso de no cumplirles con el acuerdo de cambiar a la coordinadora y respetar sus empleos entonces realizarán otras protestas.
Enfatizaron que desde el año pasado se han quejado en diferentes ocasiones de la coordinadora por el maltrato con el que se dirige a ellos, incluso hay denuncias penales y en la Comisión Estatal de Defensa de Derechos Humanos, y aunque se nombró a otro coordinador Bautista Herrera no entregó la oficina, argumentando el parentesco con el gobernador y su esposa Laura del Rocío Herrera.




